
En agosto del 2023 el FA preparaba sus “bases programáticas” en el congreso Compañero Tabaré Vázquez; en abril del 2024 el actual presidente de ANEP, Pablo Caggiani, prometía el 6+1 para la educación pública. Hoy en 2025, en pleno gobierno de izquierda, vemos un magro 4,7% y según estimaciones de la UDELAR presentadas en setiembre de este año, este número va a ir descendiendo al 4.2% en 2029, de aquel “6% para la educación pública +1% para investigación” del PBI agitado y pregonado solo queda el afiche descolorido.
En las Bases Programáticas 2025-2030, se lee con claridad ese compromiso.
Con ese mantra recorrieron los barrios, llenaron afiches, inflamaron actos. Fue uno de los tantos anzuelos usados para captar votos de la militancia, además del combustible para hacer arder el relato de “la derecha clasista”.
Pero ya en agosto, como es de público conocimiento y mencioné en la columna “Del “que gobierne la honestidad” al “no hay plata”, el subsecretario del Ministerio de Economía Martín Vallcorba confesó la verdad incómoda: sabían desde el Congreso que no había plata. El programa era “impagable”.
Ahora el gráfico del INEEd/Udelar lo confirma con números fríos: de 4,7% en 2024 (herencia del gobierno anterior) a 4,2% en 2029. Es esa gráfica publicada en La Diaria la que encabeza esta publicación
Desde 2004 hasta 2023, una línea más o menos ascendente refleja el esfuerzo colectivo de todos los uruguayos, incluidos los gobiernos colorados que, con realismo, fueron subiendo la inversión educativa año tras año.
En 2023 se alcanza un pico histórico: 4,9% del PIB. En 2025 al irse Lacalle Pou lo hizo con una inversión en educación del 4.7%, pese a la pandemia, la sequía y la crisis global. Un logro que costó sudor y prioridades claras.
Y entonces llega el FA al gobierno… luego de una campaña infectada de relatos, marchas y contramarchas, es ahí que la línea se desploma. Proyección oficial: 4,4% en 2026, 4,3% en 2027, 4,2% en 2028 y 2029.
El gráfico del INEEd y la Udelar es una radiografía implacable.
Pablo Caggiani fue el profeta del evangelio educativo frenteamplista. Se hizo eco de las promesas de su fuerza política y auguraba la tierra prometida.Todo envuelto en el mantra sagrado del 6+1%.
Un año después, en septiembre de 2025, ya como presidente de la ANEP, el mismo Caggiani entierra su propio sermón.
Prometieron lo imposible para ganar, y hoy gobiernan con la excusa de la herencia. La izquierda convirtió la educación en un arma electoral… y tanto futuros docentes, docentes en ejercicio, estudiantes y todos los uruguayos, que confiaron o no, su voto a la izquierda son un daño colateral para nada menor.
El FA no solo falló en números; falló en la confianza. No fue un error de cálculo. Fue una estafa premeditada.
Sin diagnóstico fiscal alejado de la ideología, toda promesa es una mentira barata. El FA agitó el 6+1% como evangelio sagrado, sabiendo que la caja estaba vacía. El gráfico de la UDELAR es la prueba de eso.
Ahora tenemos a los docentes en pie de guerra, con muchos grupos de formación docente recortados o directamente retirados de la malla curricular, es el caso de Durazno que pierde sus grupos de 4to año en el IFD, y los uruguayos nos encontramos con la estafa en la cara.
La honestidad no hace acto de presencia desde el 01 de marzo, y por lo visto va a seguir sin aparecer.
Fuente de la imagen de cabecera: Proyección de la Udelar indica que presupuesto educativo estaría en torno al 4,2% del PIB en 2029