
En una reciente iniciativa la UNASEV y el MTOP presentaron un proyecto para modificar la reglamentación de tránsito sobre preferencias en los cruces.
El cambio de preferencia que propone Unasev para evitar confusiones en tránsito de Uruguay

Se propone modificar el artículo 17, numeral 6, de la Ley n° 18.191, que establece: «El conductor de un vehículo que cambia de dirección o de sentido de marcha debe dar preferencia de paso a los demás». Esto significa que quien vaya a girar o a dar la vuelta en una esquina debe ceder el paso a quienes continúan por la vía a la que intenta acceder.
Hasta el momento, en calles sin preferencias, la preferencia de paso la tiene siempre el que viene por la derecha, si bien no es la mejor opción, como explicaremos al final del artículo.
El problema se genera con la parte de la norma que dice, que aquel vehículo que gira o cambia de sentido, pierde la preferencia cuando dobla.
En el caso que el vehículo venga por una vía preferencial (avenida o ruta), al aplicar la norma, debe detenerse y dejar pasar al vehículo que cruza la avenida o la ruta desde una vía secundaria.
La aplicación estricta de esta norma, implica varios riesgos, dado que los demás vehículos que circulan detrás del que va a doblar, no esperan que el que va delante por una vía preferencial, se detenga en el medio de la misma, exponiéndolo al riesgo de colisiones por alcance, o a los que vienen detrás, por cambio de carril al tratar de adelantar al vehículo detenido, mientras espera a doblar.

También es un riesgo para el vehículo que cruza, dado que si bien el que dobla le debe dejar pasar, los que circulan en sentido contrario, siguen teniendo la preferencia de paso, y el que cruza debe detenerse en el medio de la vía principal, y dejarlos pasar, lo cual lo expone a riesgo de choque con aquellos que no van a doblar y tienen preferencia sobre el que cruza.
La aplicación de la norma determina entonces que tanto el que dobla, como los que cruzan, se ven expuestos a riesgos de choque, a pesar de cumplir con la reglamentación.
El otro problema que se genera con la norma, es cuando en la vía que cruza existe una señal de PARE o CEDA EL PASO. En este caso, el que cruza debe detenerse y dejar pasar a los vehículos que siguen su marcha por la calle a cruzar, pero si el que va por esa calle, va a doblar, pierde la preferencia y debería dejar pasar primero a los que cruzan, que tiene la señal de detención obligatoria.
Esta situación hace que nadie sepa a quién le corresponde pasar primero, si pretenden todos respetar la reglamentación. Tan confusa es la situación, que existieron diferentes interpretaciones por parte de las autoridades y también por parte de los encargados de fiscalizar la norma.

MODIFICACIÓN PROPUESTA
Para resolver estas cuestiones reglamentarias, que generan dudas y riesgos, la UNASEV y el MTOP, presentaron una propuesta de modificación a dicho artículo.
La nueva redacción propuesta quedaría de la siguiente manera:
“El conductor de un vehículo que cambia el sentido de marcha o de dirección debe dar preferencia de paso a los demás.
Mantiene la preferencia de paso el conductor que va a cambiar la dirección únicamente respecto al otro conductor que enfrenta un cartel de pare o ceda el paso en la misma dirección”.


La modificación propuesta no termina de resolver el problema que generaba la norma anterior, dado que para los que circulan por la vía preferencial, persiste el problema de tener que detenerse y ceder el paso a los que cruzan, cuando estos cruzan desde una vía que no tiene señal de PARE o CEDA EL PASO.
Con la modificación propuesta, cuando cruzan una vía con señal de PARE o CEDA EL PASO, no tendrán que detenerse.
Para los vehículos que vienen detrás del que va a doblar, se les va a generar la incertidumbre de si el vehículo que va adelante se detendrá o doblará sin detenerse, dado que ello dependerá de si la vía que va a tomar tiene señalización de PARE o CEDA EL PASO, o si no la tiene.
CARENCIA DE SEÑALIZACIÓN DE VÍA PREFERENCIAL
Un problema adicional, que incrementa la incertidumbre, y que la propuesta de modificación presentada la incrementa, es que para el que va por una vía preferencial, no hay ninguna indicación de si la vía que va a cruzar posee señalización de PARE o CEDA EL PASO.
Habrá que estar adivinando, recordando de memoria, o viendo al arrimarse al cruce si se identifica alguna señal, viéndola desde atrás por la forma triangular u octogonal de las señales.
Observen en estas imágenes de la av. Rivera, lo difícil que es percibir si el cruce que se afronta tiene o no señal de PARE o CEDA EL PASO. En la última imagen, hasta estando mismo sobre la esquina es muy difícil percibir la señal de PARE.

La norma debería especificar cómo hace el conductor para saber si debe doblar sin detenerse o si debe detenerse y ceder el paso, porque ello depende de la existencia de una señalización que no puede ver, y que no se le comunica.
En otros países existen una señal con un rombo amarillo que indica que el conductor va por una vía preferencial, y se le anuncia cuando la pierde con el mismo rombo amarillo cruzado por una franja o rayas negras.


La incertidumbre acerca del comportamiento que se debe tener en cada cruce que se enfrenta es un factor de riesgo que determina la ocurrencia de siniestros, y que aumenta enormemente la carga de trabajo de los conductores.
Las vías deben ser previsibles, y el comportamiento esperado de los conductores debe simplificarse lo más posible y ser siempre el mismo.
MEJOR OPCIÓN DE MODIFICACIÓN DE PREFERENCIAS
Por ello, lo mejor sería establecer que los vehículos que circulan por avenidas o rutas (vías con preferencia) tengan siempre la preferencia cuando transitan por ella, e incluso cuando doblan. Esta sería la forma más previsible y de más fácil aplicación de la norma, la que generaría menor incertidumbre acerca del comportamiento esperado de los conductores, y la más segura.
De hecho es lo que la gente hace. La gente es intuitiva y busca siempre la forma más segura de conducir, por lo cual frente a los riesgos e incertidumbres que implica tratar de aplicar y respetar estrictamente la norma, hace lo que resulta más lógico y razonable: si va por una vía preferencial, aplica la preferencia siempre, incluso cuando dobla.
Por otra parte, debería simplificarse el sistema de preferencias estableciendo que salvo en avenidas y rutas, donde los que circulan por ellas siempre tienen la preferencia, y la mantienen cuando doblan, en el resto de las calles no deberían existir más señales aisladas de CEDA EL PASO O PARE, en un cruce sí y en otros no, y SIEMPRE SE APLICARÁ LA NORMA GENERAL DE PREFERENCIA DE PASO AL QUE VIENE POR LA DERECHA.
Por ello es que en varias ciudades se están implementando políticas de eliminación de semáforos y señales de tránsito (Mejor sin semáforos y sin señales), y a pesar de lo que piensa la mayoría, hay muchos ejemplos en los que estas medidas han dado excelentes resultados, tanto como una reducción de hasta el 80% de los siniestros.
https://naukas.com/2010/10/21/sin-semaforos-el-trafico-circula-mejor/

PREFERENCIAS CAMBIANTES EN UNA MISMA CALLE

La proliferación de señales alternantes de preferencia de pasos, y con preferencias cambiantes, genera una carga enorme de trabajo a los conductores, y es un factor determinante de la ocurrencia de siniestros.
Un conductor profesional, en 8 hs. de trabajo, deberá hacer unos 7 a 8 trayectos completos de una línea promedio de ómnibus, por lo cuál habrá cruzado unas 700 a 800 esquinas, con distinto grado de riesgo y complejidad.
Esa es la carga de trabajo a la que se ve sometido un conductor profesional durante su jornada.
Hay que sumarle a esta carga de trabajo, la incertidumbre que generan las preferencias cambiantes en las distintas esquinas de una misma vía de tránsito, factor que incrementa la sobrecarga laboral del conductor, y por ende lo expone a un mayor riesgo de cometer un error.
MEJOR CAMBIAR A PREFERENCIA PARA EL QUE VIENE POR LA IZQUIERDA
Si bien la regla de darle preferencia al que viene por la derecha es bastante universal, en realidad, para los países donde se conduce por la derecha, y la dirección de los vehículos está a la izquierda, sería mucho más razonable establecer que la preferencia la tuvieran los vehículos que vienen por la izquierda.
Esa regla ya se aplica en las rotondas, donde la preferencia la tiene el que ya está circulando por la rotonda, o sea, la preferencia la tiene el vehículo que viene por la izquierda.

Si aplicamos el cambio de normativa, en realidad estaríamos uniformizando la misma, y la preferencia sería siempre y en todos los casos para el que viene por la izquierda.
Pero además sería mucho más seguro, dado que siempre el conductor tiene mucho mejor y más amplia visión para el lado izquierdo, siendo en cambio más limitada y dificultosa para el lado derecho. Esto es muy notorio en vehículos grandes, como ómnibus y camiones, donde el conductor tiene un campo visual más limitado y con muchos ángulos ciegos hacia la derecha, que justo es el lado de donde tiene que ceder el paso a los vehículos que vienen de ese lado.

Esto es especialmente dificultoso en uniones en Y, en vías de ingreso e incorporación a otras vías. El conductor de un camión o un ómnibus no puede arrimarse a la ventanilla y mirar hacia el costado y atrás por el lado derecho de su vehículo, cosa que sí puede hacer por el lado izquierdo.


Por eso sería mucho más adecuado, seguro y razonable cambiar la norma genérica de preferencia, desde la derecha actual hacia la izquierda, en todos los casos.
LES RECOMIENDO VER el siguiente video en el cual se explican las razones que justifican hacer este cambio de preferencias en los países donde se maneja por la derecha.