
Se presentó el informe de siniestralidad vial del año 2024 por parte de UNASEV (Unidad Nacional de Seguridad Vial)

https://www.youtube.com/watch?v=r5g6yDQLim0
El informe lo pueden leer completo en la página WEB de UNASEV
Quinto Informe de Gestión y Estadística de Seguridad Vial

Los datos muestran un incremento sostenido y preocupante de todas las cifras de siniestralidad, a lo largo sobre todo del último período de gestión de UNASEV.


Hay un incremento persistente en el número de siniestros, en el de lesionados leves y graves, y en menor magnitud, hay también un incremento en el número de muertos en siniestros de tránsito.

En el total de lesionados, se pasó de 21.850 en el 2020, a los 27.300 del 2024. Estamos frente a un incremento sostenido, año tras año, del total de lesionados de un 25 %, con una cifra absoluta de 5.450 heridos extras con respecto al año 2020, cuando inició su gestión la anterior administración.
Se trata de un fracaso rotundo de gestión, dado que la meta trazada en el plan de acción de la OMS para el decenio acción por la seguridad vial, implicaba una reducción del 50% de los muertos en el período, y ya va transcurriendo la mitad del plazo establecido, sin evidenciar tendencia a la baja alguna.

Viendo estas cifras, ya podemos asegurar el fracaso del segundo decenio de acción por la seguridad vial en nuestro país. La tendencia va en sentido inverso al que debería ir, para alcanzar la meta acordada y comprometida por nuestro país, frente a la OMS y la ONU.
Conste que nuestro país ya había fracasado en alcanzar las metas del primer decenio de acción por la seguridad vial de la OMS, por lo cual en este segundo decenio, ya se arrancó con una cifra de muertos muy superior que la que deberíamos haber tenido.

Sin embargo UNASEV, al presentar la información, intenta disimular esta tendencia creciente y sostenida, comparando las cifras actuales con las ocurridas en los años 2011 y 2014, donde la siniestralidad mostró cifras pico elevadas.
Comparando con esas cifras extremas, elegidas en forma antojadiza para mostrar resultados que no condicen con la evolución actual de la siniestralidad, UNASEV sostiene que ha ocurrido un descenso sostenido.
“El total de lesionados en siniestros de tránsito presenta un máximo relativo en el año 2014 para el cual se registran 30.745 personas lesionadas. A partir de dicho año, comienza una tendencia decreciente, llegando a 27.300 en el año 2024. Respecto a la evolución durante el período 2011-2023, se destaca que el año 2020 registró el número mínimo de personas lesionadas en siniestros de tránsito. A partir de 2020, se observa un crecimiento sostenido en el número de lesionados, alcanzando la cifra de 27.300 en el año 2024, lo que representa un descenso del 24,7% respecto al inicio del período”


En realidad, más que un sostenido descenso como se pretende mostrar, lo que deberíamos señalar es que existen dos períodos claramente diferenciados en la evolución de la siniestralidad vial en el Uruguay. Una primera etapa desde el 2011 hasta el 2020, donde se muestra una clara tendencia a la reducción de los indicadores de siniestralidad, y otra muy diferente, a partir del 2020, donde la tendencia es la opuesta, con todos los indicadores mostrando un incremento sostenido, año tras año.
UNASEV podrá ignorar la realidad una vez más, pero lo que no va a lograr es ignorar las consecuencias de la realidad, como le pasó a la anterior administración, que insistió en aplicar políticas que no daban resultado, creyéndose más idóneos que los técnicos de la OMS, insistiendo en aplicar medidas que no estaban en los informes y recomendaciones del decenio de acción por la seguridad vial, ni en su primera, ni en la segunda edición.
Tanto es así que decidieron aplicar pilares propios de acción, que no estaban validados por ninguna evidencia científica, la mayoría de los cuales se sabía y está comprobado, que no dan resultado.
Cuando se considera la evolución de los muertos en siniestros de tránsito, que claramente estaban en cifras estancadas y sostenidas, en lugar de descender, y en este último año han aumentado, nuevamente se recurre al recurso de comparar con cifras de muchos años atrás para presentar una mejoría que no es tal.
El decenio anterior, en el cual se fracasó en alcanzar la meta propuesta, se terminó el período con 391 fallecidos. En 2024 ya alcanzamos los 434.
Los fallecidos se han incrementado un 11% en el último quinquenio de gestión de la seguridad vial. Otro fracaso evidente, dado que la meta es reducir los muertos en un 50% en el decenio 2021-2030.

Nuevamente lo que se constata es una tendencia creciente, cuando deberíamos estar en una decreciente para llegar a la meta, de la cual ya ha transcurrido la mitad del período, sin mejora alguna.
Sin embargo, en su informe, nuevamente UNASEV elige presentar un perfil de mejora que no es tal. Dice en su informe: “El total de fallecidos en siniestros de tránsito muestra una tendencia decreciente en el período 2011 a 2024.
Respecto a la evolución 2011-2024, se destaca que el año 2020 experimenta el mínimo histórico de víctimas mortales en siniestros de tránsito. Sin embargo, a partir de dicho año se observa una recuperación que eleva el número de fallecidos a un promedio de 430 anuales.”
RECUPERACIÓN, eligen poner para mencionar el aumento sostenido en el número de fallecidos en el tránsito. O sea que el incremento en los muertos en siniestros, es presentado como una RECUPERACIÓN.
No es ninguna sorpresa la ocurrencia de estos malos resultados. Era evidente si se analizaba la realidad de frente, en lugar de esconderla tras un optimismo infundado. Se lo advertimos en forma reiterada a las autoridades y también lo publicamos, frente a la presentación de resultados por parte de UNASEV, en años previos.
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https://contraviento.uy/2024/04/12/siniestralidad-2023-el-estancamiento-visto-como-un-logro/
En dicho artículo decía: Lo primero que llama la atención es el optimismo expresado debido a que ocurrieron 9 muertes menos que el año anterior, sobre un total de más de 400 muertos, 422 personas para ser exactos.
Los 9 muertos menos representan apenas una mejora del 2%. El optimismo de la UNASEV se refuerza comparando las cifras actuales con las del 2018, año en que existió un pico de siniestralidad en relación a los años anteriores y siguientes. Es una forma engañosa de mostrar buenos resultados, que no son reales.

En realidad si comparamos los datos del 2023 con los de los años recientes, lo que se observa, más que una evolución a la baja, es un estancamiento sostenido desde el año 2016 que cerró con 446 fallecidos.
Desde el 2016 a la fecha, las cifras anuales fueron: 446, 470, 528 (en el 2018), 422 (en 2019), 391, 434, 431 (en 2022) y finalmente 422 (en el último año).

Desde el 2019 a la fecha, lo que se evidencia es un estancamiento sostenido con una cifra de muertos estable, entre los 391 y los 434 muertos por año debidos a siniestros de tránsito.
Si analizamos por separado la siniestralidad a nivel de rutas nacionales, con la que ocurrió a nivel departamental, podemos ver que la mejoría a nivel nacional, se vio prácticamente anulada por el incremento de siniestralidad a nivel departamental.
Por lo que de continuar estas tendencias, en los próximos años, la tendencia creciente a nivel de las jurisdicciones departamentales terminará impactando en las cifras globales de siniestralidad.
En esta otra nota publicada en febrero del 2024,

https://contraviento.uy/2024/02/02/persiste-estancamiento-en-la-gestion-de-la-seguridad-vial/
decía: En conclusión: Prioridades equivocadas en gestión de la seguridad vial explican el estancamiento de resultados de la gestión durante la última década.
El incremento constante de la siniestralidad a nivel departamental, augura malos resultados a futuro, dado la ausencia de políticas públicas que aborden sobre todo el problema de las motos en el tránsito.
Esto es exactamente lo que muestra que ha ocurrido el informe recientemente publicado por UNASEV sobre las cifras de siniestralidad de 2024. No es necesario ser adivino, simplemente alcanzaba con estudiar las cifras y sus tendencias, sin intentar mostrar resultados optimistas donde no los hay. Pasan y cambian las autoridades, pero todas siguen con la tendencia a mostrar ilusorios resultados optimistas.
SINIESTRALIDAD DEPARTAMENTAL EN MONTEVIDEO
Si analizamos la evolución de la siniestralidad en la capital del país, vemos que a pesar del intento de presentar una evolución al descenso de las cifras de siniestralidad, en los informes publicados por la intendencia de Montevideo, lo que se evidencia, en todas las variables analizadas, es un incremento sostenido desde el año 2020, con aumentos que llegan al 20% en el período que va del 2020 al 2023. Sin embargo, en las publicaciones oficiales de la intendencia, se muestran porcentajes de mejora que esconden la tendencia ascendente de todos los indicadores analizados.

Seguramente esta tendencia se mantuvo y se incrementó, lo cual no podemos cuantificar ni analizar, dado que la Intendencia no publicó el informe de siniestralidad vial correspondiente al año 2023, ni tampoco lo hizo con los datos del 2024.

Chequeado con las cifras publicadas por UNASEV se puede confirmar un incremento de la siniestralidad en la capital del país, lo cual confirma la tendencia ascendente que la intendencia intentó soslayar en la presentación de sus informes. Como sucede una y otra vez, se podrá negar la realidad, pero no se logrará evitar las consecuencias de esa realidad.

Dicha ausencia de información, no condice con políticas esgrimidas de transparencia, de acceso a la información y de datos abiertos que se pregona.
Lo que resulta difícil de entender, es sí el gobierno pretende obtener buenos resultados, porqué nombra en la UNASEV, a la que era hasta entonces directora de tránsito en la intendencia de la capital, la cual como producto de su gestión obtuvo malos resultados.
SINIESTRALIDAD DEPARTAMENTAL CANELONES
En el caso del departamento de Canelones, el último informe de siniestralidad vial que se puede encontrar en la web de la intendencia Canaria, es el correspondiente al año 2017. Sí, leyeron bien, el último informe publicado sobre siniestralidad vial del departamento de Canelones, es del año 2017, hace nada menos que 8 años, casi una década sin saber qué es lo que pasa en siniestralidad vial, en el departamento con mayor población del país después de la capital.

Parecería que el tema no es de interés de las autoridades canarias, a pesar que Canelones es el segundo departamento con mayor siniestralidad absoluta en el país, que sumando con la capital, explican casi la mitad del total de muertos y lesionados graves.

Chequeando las cifras de siniestralidad departamental publicadas por UNASEV, se puede constatar un estancamiento sostenido en la evolución de la siniestralidad en Canelones, manteniendo hoy en día, cifras similares a las del 2016.

Lamentablemente, no es posible ser muy optimista en cuanto a la evolución futura de las políticas públicas sobre seguridad vial, y la transparencia de los datos, dado que los anteriores responsables de tránsito de las intendencias de Canelones y de Montevideo, que juntos explican casi la mitad de la siniestralidad en el país, y que mostraron como resultado de sus gestiones, en ambas intendencias, una tendencia marcada al incremento de muertos y heridos, tal como hemos documentado, son ahora los nuevos jerarcas a cargo de la UNASEV.
DISTRIBUCIÓN DE LA SINIESTRALIDAD A NIVEL NACIONAL
Siguiendo con los datos publicados en el informe sobre la siniestralidad en 2024, se analiza la distribución de la siniestralidad por:
EDADES

Analizando las edades de los lesionados y fallecidos, la siniestralidad afecta sobre todo a los hombres, y a los más jóvenes. La distribución total de las lesiones según la edad revela que los grupos etarios de 15 a 34 años concentran el 55,5% del total de afectados.“
VEHÍCULOS

Un 65% de las personas lesionadas circulaban en moto, un 20% lo hacía en auto o camioneta, 7,5% como peatón, y 4,5% circulaba en bicicleta.
Entre los heridos graves, los que circulaban en moto representan el 73% del total, mientras que los que circulaban en auto o camioneta, son el 12% del total.
Sobre este tema, merece destacarse la parsimonia de las autoridades, que a más de 5 años de aprobada la última ley de tránsito (que además de exigir vehículos con control de estabilidad y normas de fabricación obligatorias, exigía mejores sistemas de frenado en motos (ABS o CBS), además de cubiertas y luces que cumplieran determinadas exigencias de calidad), aún no han tenido tiempo de reglamentarla para que entre en vigencia.
Mientras tanto, el 75% casi, de los lesionados graves, y el 50 % de los muertos fueron motociclistas.
Parece mentira, que más de 200 muertos cada año que pasa, todos los años, y casi 3.000 lesionados graves anuales, no signifiquen ninguna urgencia para las autoridades.
En los 5 años que lleva de aprobada la ley, sin entrar en vigencia por la desidia de las autoridades, se murieron 1.000 motociclistas y quedaron gravemente lesionados casi 15.000 (muchos de los cuales requirieron muchos días de CTI y quedaron con secuelas invalidantes).
Se han puesto a calcular el costo económico que significa no haber reglamentado la ley?
TIPO DE SINIESTRO:
La colisión entre vehículos es el principal tipo de siniestro con lesionados graves. Representa el 69% del total, seguido por la caída, con un 9.5%.

ROL

El 71% de los lesionados son conductores, seguidos por pasajeros 21% y peatones 8%.
DÍA
Viernes y sábados son los días de la semana con mayor cantidad de lesionados con un 15% del total, cada uno de los días.
ALCOHOL
La presencia de alcoholemia positiva en siniestros con lesionados graves o mortales se incrementa en forma notoria los fines de semana, y sobre todo en el horario de 0 a 6 am.

Viendo estos datos, las autoridades ya deberían estar planificando los operativos de fiscalización y trabajo en territorio, sobre los conductores jóvenes, motociclistas, los días viernes y sábados, principalmente en la noche y la madrugada, además de actuar enfocados en detectar los conductores alcoholizados, priorizando la fiscalización en Montevideo y Canelones, que en cifras absolutas, representan casi la mitad de los muertos y fallecidos en el tránsito.
Si las autoridades se enfocan en estos ítems en forma prioritaria, establecieran metas de fiscalización y control en base a resultados, tendríamos seguramente, una mejora notoria en la seguridad vial.
Lamentablemente no existe interés en el sistema político, ni en las autoridades en tratar este tema.

https://contraviento.uy/2024/11/08/inseguridad-vial-la-gran-ausente-de-la-campana-electoral/
Esto quedó claramente en evidencia en la ausencia del tema en la última campaña política de las elecciones presidenciales y parlamentarias, así como en la inactividad total de la Junta Nacional de Seguridad Vial, organismo de rango ministerial, que no se ha reunido desde el 2021.
Sí, leyeron bien, uno de los principales problemas de salud pública nacional, que le cuesta al Estado un 3% o más del PBI, y que es una de las principales causas de muertes evitables en la población menor de 34 años, no ameritó ni una sola reunión de la Junta Nacional de Seguridad Vial, entidad encargada de establecer las políticas públicas a nivel gubernamental, para encarar la solución a este problema, desde hace nada menos que 5 años.
Total, la mayoría de los que se mueren son jóvenes, trabajadores, y pobres.