
Bill Gates, el hijo varón, probablemente autista, de una familia blanca y acomodada de Seatlle, estado de Washington en EEUU, se siente muy afortunado de todo lo que de casualidad vivió. Pero sin duda que su cuota de suerte lo agarró trabajando. En esta autobiografía, Gates nos cuenta desde el día de su nacimiento hasta el momento en que su compañía Micro-soft despega y la renombran Microsoft, como la conocemos hoy. Pero no solo nos cuenta de su vida sino que nos cuenta mucho de la industria de la tecnología en esa época, donde aparecen Steve Jobs y Steve Wozniak, las computadoras Commodore, los procesadores de Intel como el 8080 y los primeros años de la industria del software, de hacer que el software se pensara que era gratis hasta construir una industria completa de software de alta calidad por el que debías pagar.

Además de algunas fotos conocidas el libro incluye muchas fotos que salen por primera vez a la luz pública, de sus primeros años como estudiante en una escuela para varones, de sus días en Harvard, las vacaciones con su familia y hasta sus amigos de la adolescencia, algunos de los cuales se fueron demasiado temprano. En el libro de esta autobiografía no solo hay historia de la linda. También hay muchos sentimientos, de todos los órdenes. Además conoceremos sus primeras tribulaciones empresariales, y para quienes leímos hace tantos años su primer libro, Camino al futuro, ordena y agrega información que allí claramente no aparecía.
También es una lección de vida para cada emprendedor. Para cada persona con una idea revolucionaria. Se sacan muchas enseñanzas, de cosas que sí hacer y cosas que claramente no. Pero todo, lo bueno y lo malo, fue lo que hicieron de Bill Gates el hombre más rico del planeta durante tanto tiempo, y de Microsoft la empresa de tecnología más importante de la historia.