Uruguay en la Mesa de los Maleantes

Manuel Flores Silva

Cómo lo muestra la historia de América hay una profunda relación entre populismo y corrupción. Siempre se da. Automáticamente.
No es ya un tema ideológico sino un asunto prioritariamente moral. La concepción populista incluye el robo como sistema de escala y conservación del poder.

Ahora se anuncia una reunión Orsi, Lula, Petro y Pedro Sánchez. El 17 de abril será y lo llaman de manera grandilocuente la “Movilización Progresista Mundial”. Una reunión de bandidos, según veremos.

Orsi acaba de reunirse hace unas horas con Axel Kicillof (pegando al país al kirchnerismo) y con Sendic, redivivo para conducir a la izquierda latinoamericana, en otra cita ideológica.

Y el Frente, la semana pasada, recibió a Rafael Correa y fue a saludar a Díaz Canel, todavía enamorados de Maduro. De dictador en dictador. Una deriva impropia de estadistas.

Me acuerdo ahora de Seregni que se negó a recibir a Chávez. Otros tiempos, otra gente.

Bandidos, dije.

Estos días, por ejemplo, Lula ha logrado generar un escándalo de corrupción propia más grande que Lava Jato y Oderbretch. Caso aquel de macro corrupción que sacudiera una docena de países latinoamericanos y llevara a Lula a la cárcel.

Pues quedó chico. El actual caso del Banco Master y conexos involucra robo al Estado por 10.000 millones de dólares con la participación del hijo de Lula, Lulinha, de su jefe de gabinete y de varios Ministros.

Desvalijaron los fondos de los jubilados brasileños mediante documentos falsos. El banquero de la estafa está detenido y cantando. Un espanto.

Lula resulta un mero bandolero o malhechor, pues, por reiteración real. Dirige, sin embargo, la política exterior del Uruguay.
Un amigo me comentaba una frase de un político brasileño que define a esa gente: bolcheviques sin ilusiones. Creen que el fracaso del socialismo permite entonces hacer cualquier cosa porque lo único importante es el poder.

El poder por el poder. A toda costa y valiéndose de instrumentos reñidos con la ética. El duelo del populista se hace con antifaz.
Sánchez, a su vez, tiene preso a su segundo y a su tercero, ambos exministros (Abalos, Cedran, etcétera) Su suegro (Sabiniano) tiene una cadena de saunas que se ha comprobado prostíbularia, y ha financiado a su yerno prostíbulos.

El hermano de Sánchez (David) y la esposa (Begoña) están acusados en tribunales por corrupción también. Le abren camino así a la poco civilizada derecha española, que está creciendo por el lado de la brutalidad.

Felipe González y otros históricos del Psoe ya han anunciado que en ningún caso votan a Sánchez. Toda España sabe que Sánchez sale del poder y va derechito a la cárcel.

Sin mencionar a Petro a quién el narco le financiaba la campaña a través del hijo. Muy Cantinflas el señor. Escúchelo y verá.

Más que una reunión progresista parece una asociación para delinquir.

¿Qué hace Orsi allí? ¡Es el representante de un país entero no un amigote de tahúres!

Asesores kirchneristas y lulistas impresentables lo conducen al desastre. Alguien que entienda debiera explicarle el asunto del mundo.
La peor política internacional a lo largo de la historia nacional. El apogeo de la ignorancia.

El Gobierno en caída libre en Uruguay y errores propios de amateurs en lo internacional. El país a la bartola. Indigna mucho. Un error tras otro.

El populismo se presenta como épica salvadora, pasa luego a una comedia de incapaces y termina en una sátira ridícula y deshonesta que se burla de la gente.

Empiezan colgando gente y terminan siendo colgados. Fernando Pereira entre que se inclina frente a Rafael Correa y se hinca frente a Díaz Canel declara no entender por qué la gente los abomina.

El populismo, Fernando, es una fake new, que siempre tiene fecha de vencimiento.

 


 

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