¿Por qué Uruguay necesita dejar de pensar en departamentos?

Beatriz López

Hace 140 años diseñamos un país para controlar caudillos. Hoy podríamos diseñarlo para que la gente se encuentre.

I. Lo que Batlle realmente diseñó
Cuando José Batlle y Ordóñez consolidó la estructura de 19 departamentos a principios del siglo XX, no estaba pensando en eficiencia administrativa. Estaba pensando en control político.
El Uruguay de entonces era un territorio disputado por caudillos rurales. La solución fue fragmentar el poder: crear unidades territoriales lo suficientemente pequeñas para que ningún líder local acumulara demasiada fuerza, pero lo suficientemente autónomas para que los caudillos se sintieran “dueños” de algo y dejaran de levantarse en armas.
Funcionó. Los caudillos se convirtieron en intendentes. Las guerras civiles terminaron. Uruguay se estabilizó.
Pero ese diseño tenía una lógica: el control vertical. El Estado central miraba hacia abajo y mantenía a raya a 19 jefes territoriales. Cada departamento era una caja cerrada. La coordinación horizontal —entre departamentos— no era el objetivo. Era, de hecho, algo a evitar: si los caudillos se coordinaban, el centro perdía control.

Ciento cuarenta años después, seguimos con el mismo diseño. Ya no hay caudillos con ejércitos privados. Pero hay 19 intendentes que operan como señores feudales de sus territorios. Y el sistema sigue optimizado para el control vertical, no para la colaboración horizontal.

El mundo actual es UN-VICE Desconocido, volátil, interconectado, complejo y exponencial. Es por ello que se requiere un diseño de entendimiento sistémico para mejorar esta situación donde todo sucede al mismo tiempo y hay otra forma de gestionarlo… solo requerimos rotar el ojo y soltar las tentaciones de la adicción al placer que el poder da, la tentación de la vanidad, la tentación de la certidumbre, de la envidia y elegir un Uruguay mejor para todos. Para ello es necesario INVOLUCRAR A TODOS y que todos nos sintamos co-partícipes y responsables de la sociedad en la que habitamos.

II. 140 años de fracasos
Oscar Ventura lo documentó rigurosamente en su reciente artículo: desde 1962 hasta 2012, hubo al menos ocho propuestas serias de regionalización. CLAEH, CINVE, CIDE, ITU, la OPP, hasta la propuesta de Lucía Topolansky. Todas fracasaron.
¿Por qué? Porque todas proponían lo mismo: reorganizar las cajas. ¿Cuántos departamentos? ¿Cinco regiones? ¿Seis? ¿Quién las gobierna? ¿Cómo se eligen los gobernadores regionales? Todas asumían que el problema era la estructura. Se supuso que si dibujábamos mejor el mapa, el sistema funcionaría mejor.
Pero el mapa no era el problema

III. El problema real: 19 sistemas cerrados
Pensemos en lo que pasa hoy:
Maquinaria: 19 intendencias compran retroexcavadoras. 18 están paradas el 80% del tiempo mientras en el departamento vecino hay una emergencia.  Residuos: 19 vertederos. Cero economía circular real. El orgánico de Canelones se pudre en un vertedero mientras en Flores un agricultor paga por compost importado.
Agua: Cada departamento “gestiona” su pedazo de río. Nadie ve la cuenca completa. El agua no conoce límites departamentales, pero nuestra administración sí.
Conocimiento: Si un técnico de Colonia resuelve un problema de saneamiento, nadie en Treinta y Tres se entera. Cada departamento reinventa la rueda.
El problema no es que sean 19. El problema es que cada uno opera como sistema cerrado.
19 sistemas cerrados = 19 ineficiencias multiplicadas.

IV. La paradoja uruguaya: decimos confiar, pero nos robamos
Antes de proponer soluciones, miremos un dato incómodo.
En las encuestas de Latinobarómetro, Uruguay lidera la región en “confianza interpersonal”.
Alrededor del 30% de los uruguayos dice que “se puede confiar en la mayoría de las personas”. En Brasil es apenas el 5%. Suena bien. Pero miremos la conducta (la cultura es el resultado de la conducta):
• Uruguay tiene 3.205 hurtos cada 100.000 habitantes. El promedio mundial es 783. Cuatro veces más.
• En rapiñas: 522 cada 100.000. El promedio mundial es 105. Cinco veces más.
Vivimos con rejas, alarmas, cámaras. No dejamos nada visible en el auto. Miramos para atrás cuando caminamos de noche. El 48% de los uruguayos no se siente seguro caminando solo de noche en su barrio.
La conducta revela el estado emocional real, no lo que la gente dice en una encuesta.
Y el robo es la manifestación más pura de no ver al otro como legítimo otro en convivencia con uno.
Quien roba no reconoce al otro como un igual. Lo ve como fuente de recursos a extraer. ¿El Estado hace lo mismo? ¿Somos todos iguales?
No tenemos sentido comunitario y esto es lo más grave de Uruguay hoy. Tenemos una narrativa de comunidad que no se sostiene en la conducta real.
Y esto importa porque todas las propuestas de reforma —cantonalización, regionalización, descentralización— asumen que podemos funcionar como Suiza. Que si les damos poder a las comunidades locales, van a  autogestionarse responsablemente.

No podemos copiar a Suiza. Suiza tiene una idiosincrasia que nosotros no. Existen muchísimos casos donde se incrustaron soluciones de un país en otro y eso no solo fue peor sino que generó más problemas… es la cultura!! y esta nunca se toma en cuenta.
Entonces, ¿qué hacemos?

V. El cambio de paradigma: de “quién gobierna” a “cómo circula”
¿Y si el error de 140 años es la pregunta misma?
Todas las propuestas preguntan: ¿Quién gobierna qué territorio?
Esa pregunta asume que lo importante es la estructura de poder. Dibujar cajas y poner jefes en cada caja.
¿Y si en cambio preguntamos: ¿Qué fluye y cómo circula? Esto se llama diseño de procesos sistémicos.
Esta pregunta pone el foco en los procesos, no en las estructuras. En las relaciones, no en las jerarquías. En el movimiento, no en las cajas. Para la neurobiología del conocer lo más importante es el movimiento que generan los flujos relacionales ya que no solo es importante tener en cuenta las variables sino que las condiciones que hacen posible que esos movimientos sucedan.
Un sistema vivo no se define por sus partes, sino por sus relaciones y procesos. Lo que hace vivo a un organismo no es tener hígado y pulmones, sino que la sangre circule, el oxígeno fluya, los nutrientes lleguen donde se necesitan.
Un territorio es lo mismo. Lo que lo hace funcionar no es tener intendente y junta departamental. Es que el agua llegue limpia, los residuos se procesen, las calles estén transitables, el conocimiento se comparta, los recursos vayan donde lo necesitan LAS PERSONAS que habitamos esos territorios.

VI. Los flujos relacionales y las personas
Empecemos por lo que realmente importa: las personas.
Las personas no son un “recurso del departamento”. El departamento —si tiene algún sentido— es un recurso de las personas.
¿Qué hacen las personas en un territorio?
• Producen: alimentos, servicios, conocimiento, cultura, cuidado
• Necesitan: agua, movilidad, salud, educación, seguridad
• Aportan: tiempo, habilidades, información, colaboración
Y para que eso funcione, hay siete flujos de soporte:
1. Agua — cuencas, saneamiento, potabilización
2. Residuos — que deberían ser recursos, no basura
3. Vías — calles, rutas, puentes
4. Maquinaria — equipos que ejecutan el trabajo físico
5. Edificios públicos — escuelas, policlínicas, oficinas

6. Conocimiento — lo que sabemos hacer y cómo lo compartimos
7. Dinero — las transferencias y la recaudación
Cada uno de estos flujos tiene su propia lógica. Y ninguno coincide con los límites departamentales.

VII. Cada flujo, su lógica
Agua: Se organiza por cuencas hidrográficas. Uruguay tiene tres macro-cuencas: Río Uruguay, Laguna Merín, Río de la Plata con el Santa Lucía. Desde 2004, el artículo 47 de la Constitución establece que la gestión del agua debe hacerse por cuencas. Pero seguimos administrándola por departamentos. Necesitamos 3-4 nodos de gestión, no 19.
Residuos: Se organizan por distancia a centros de valorización. No tiene sentido que cada departamento tenga su vertedero. Tiene sentido tener 5-6 plantas regionales donde el residuo de uno sea materia prima de otro. El orgánico de Canelones puede ser compost para Flores. El plástico de Maldonado puede ser insumo industrial en Montevideo.
Vías: Se organizan por conectividad y volumen de tránsito. Las rutas nacionales ya lo saben. Las calles urbanas deberían pensarse igual: corredores, no fragmentos.
Maquinaria: Se organiza por disponibilidad y cercanía. Un pool compartido con GPS, donde la máquina va donde se necesita. No 19 retroexcavadoras paradas esperando que el intendente decida usarlas.
Emergencias: Se organizan por tiempo de respuesta. Necesitamos 10-12 bases operativas que puedan llegar a cualquier punto en menos de 30 minutos. No 19 estructuras duplicadas.
Conocimiento: Se organiza en red. Una plataforma digital donde lo que uno aprende todos lo saben. Cero costo marginal de replicación.
Dinero: Se organiza por trazabilidad. Cada peso debería poder seguirse desde que sale de OPP hasta que se convierte en metro de asfalto o litro de agua potable. Blockchain pública, auditable por cualquier ciudadano.

VIII. ¿Y las personas? La app como sistema nervioso
Acá es donde entra la gente. No como receptora pasiva de servicios, sino como parte activa del sistema.
Imaginemos una app —llamémosla provisoriamente “MiTerritorio”— donde cada ciudadano puede: Reportar: “Hay un pozo en esta esquina” (foto + GPS). “El contenedor lleva tres días sin vaciarse”.
“El agua sale marrón”. El sistema georeferencia, prioriza, rutea al operador correspondiente.
Verificar: “¿Se arregló?” Sí o no. Calificación. El ciudadano cierra el ciclo. No el funcionario diciendo que lo hizo.
Intercambiar: “Tengo 20 kg de tomates de mi huerta”. “Necesito alguien que sepa arreglar una canilla”. “Ofrezco 4 horas de voluntariado el sábado”. Conectar lo que sobra con lo que falta, sin pasar por ninguna estructura estatal.
Aportar: Registrar habilidades, disponibilidad, conocimientos. Un pool de capacidades ciudadanas que puede activarse cuando se necesita.

Ver: Mapa en tiempo real de mi zona. Reportes abiertos. Tiempos de respuesta. Ranking de eficiencia. Transparencia total.
El flujo sería:
Ciudadano informa → Sistema procesa → Recursos fluyen → Ciudadano verifica
Hoy es:
Estado decide → Estado ejecuta → Ciudadano recibe (o no) → Nadie verifica nada
Esto no solo involucraría a las personas en los procesos las harían sentirse partícipes y responsables conviviendo y haciendo juntos en una co-emocionalidad compartida. Es en ésta última variable donde se genera el sentido comunitario.
IX. El sistema necesita reglas: el modelo IRDA o IARD índice anticipatorio de realidad democrática (ver artículo en Contraviento, especialmente fundamentos-)
Flujos, app, transparencia. Todo suena bien. Pero hay una pregunta incómoda: ¿qué impide que esto se corrompa igual que el sistema actual?
Nada, si no diseñamos las reglas correctas.
Durante décadas, Uruguay discutió cuántos departamentos, cuántas regiones, quién gobierna. Pero nunca discutió lo esencial: qué pasa cuando el que gobierna no cumple, EL ENORME DEBE URUGUAYO.
Hoy un intendente puede generar déficit crónico, contratar familiares, adjudicar obras a amigos, usar recursos públicos para campaña. ¿Consecuencias? Ninguna real. Puede ser reelecto. Puede pasar al Senado. Puede terminar dirigiendo un ente nacional, vivimos en la queja que no aporta absolutamente nada.
Documentamos 17 casos de irregularidades graves en intendencias uruguayas en los últimos 30 años. Cuatro terminaron en condena efectiva.
El problema no es la estructura. Es que no hay consecuencias.
Para que el sistema de flujos funcione sin depender de la buena voluntad política, necesita tres pilares funcionando simultáneamente. Lo llamamos IRDA: Índice de Realidad Democrática Anticipatoria o IARD o índice anticipatorio de realidad democrática.
Pilar 1: HACER (medible)
Cada flujo debe tener métricas claras de desempeño: – Agua: calidad en punto de salida, tiempo de respuesta a cortes, cobertura de saneamiento – Residuos: porcentaje que vuelve al sistema como
recurso vs. que va a vertedero – Vías: tiempo promedio de reparación desde reporte ciudadano –
Maquinaria: porcentaje de uso efectivo del pool compartido – Conocimiento: velocidad de adopción de soluciones entre nodos
No alcanza con “gestionar”. Hay que mostrar números. Públicos. En tiempo real.
Pilar 2: DEMOSTRAR (verificación independiente)

Las métricas no pueden ser autorreportadas por quien gestiona. Necesitan verificación independiente: – El ciudadano que reportó el pozo confirma si se arregló (no el funcionario) –
Auditorías técnicas aleatorias (no programadas, no avisadas) – Cruce de datos automático (si decís que arreglaste 100 calles, el GPS de la maquinaria lo tiene que confirmar) – Tribunal de Cuentas con dientes (no solo observa: sanciona)
La demostración no es opcional. Es el corazón del sistema.
Pilar 3: CONSECUENCIAS (automáticas)
Si no cumplís, pasa algo. No “puede pasar”. Pasa. – Transferencias variables: 50% fijo, 50% condicionado a cumplimiento de métricas. Mejor desempeño = +10%. Peor desempeño = -10%. –
Intervención automática: si un flujo cae debajo de umbral mínimo tres trimestres seguidos, se activa gestión externa. – Inhabilitación: funcionario responsable de incumplimiento grave no puede ocupar cargo público por 10 años. – Responsabilidad patrimonial: el daño al erario se cobra. No prescribe.
Las consecuencias tienen que ser automáticas, no discrecionales. Si dependemos de que un político decida sancionar a otro, no va a pasar, tenemos años de experiencia en ello.
Sin IRDA, cualquier diseño fracasa
Este es el punto clave. No importa si son 19 departamentos, 6 regiones, 3 cuencas o 1 sistema de flujos. Si no hay: – Métricas públicas de lo que se HACE – Verificación independiente que DEMUESTRE – CONSECUENCIAS automáticas por incumplimiento …entonces el nuevo diseño va a reproducir el mismo clientelismo, la misma opacidad, la misma impunidad.
El sistema de flujos que proponemos no funciona por buena voluntad. Funciona porque tiene IRDA incorporado en su diseño.
X. ¿Y los departamentos?
Si los flujos se organizan por su propia lógica, ¿para qué sirven los departamentos?
Quizás para tres cosas:
1. Identidad cultural. “Soy de Tacuarembó” no va a cambiar ni tiene por qué cambiar. La identidad es real y valiosa.
2. Punto de contacto presencial. Para quien no tiene smartphone o prefiere hablar con una persona. Una oficina donde ir.
3. Ejecución local. La cuadrilla que tapa el pozo sigue siendo local. Pero no decide qué pozo tapar primero. El sistema prioriza según datos reales de demanda ciudadana.
El departamento deja de ser unidad de gestión y pasa a ser nodo de contacto.
El intendente —si sigue existiendo— deja de ser señor feudal y pasa a ser gerente de nodo. No decide qué hacer. No maneja presupuesto discrecionalmente. Coordina la ejecución local de lo que el sistema de flujos prioriza.

O quizás ni siquiera necesitamos intendente. Quizás alcanza con un gerente profesional contratado por concurso, evaluado por métricas, despedido si no cumple. ¡Sin fueros, sin campaña electoral, sin clientelismo, ahorraríamos bastante por cierto!!

XI. ¿Por qué esto cultivaría sentido comunitario?
Acá está la apuesta fuerte de este artículo.
Dijimos que Uruguay no tiene sentido comunitario. La conducta lo demuestra. No confiamos realmente en el otro.
¿Pero por qué no confiamos?
Una hipótesis: porque el sistema actual nos entrena para no confiar.
Cuando todo pasa por el político de turno, aprendemos que los recursos se consiguen por contacto, no por derecho. Que hay que “tener alguien” en la intendencia para que arregle algo o para ganar el concurso. Que el vecino es competencia por el mismo favor político. Que la información es poder y hay que ocultarla. Que nadie controla nada y todos hacen la suya.
El sistema actual produce desconfianza. Es su output natural.
¿Y si diseñamos un sistema que produzca lo contrario?
En el modelo de flujos:
• La información es pública. Todos ven los mismos datos. No hay ventaja en ocultar.
• Los recursos van por demanda real, no por contacto político. Tu reporte pesa igual que el del amigo del intendente.
• El vecino no es competencia. Si él reporta un problema en su cuadra y yo en la mía, los dos
ganamos.
• La colaboración tiene beneficios visibles. Si intercambiamos (tomates por horas de trabajo, conocimiento por conocimiento), ambos ganamos.
• Cada acción genera trazabilidad. No hay “caja negra”. Cada peso se sigue.
La confianza al igual que la calidad no se decreta. Se cultiva en la interacción recurrente donde el otro se comporta de manera coherente con lo que dice.
Un sistema transparente, donde lo que se promete se puede verificar, donde la información fluye, donde la colaboración tiene retorno visible, es un sistema que entrena confianza.
No vamos a convertirnos en suizos de un día para otro. Pero podemos diseñar un sistema que, interacción tras interacción, vaya construyendo el músculo de la confianza que hoy no tenemos.

XII. ¿Cómo se empieza?
No se puede cambiar todo de golpe. Pero se puede empezar por algún lado.
Fase 1: Ver (6 meses)
Lanzar la app en versión mínima. Solo dos funciones: reportar problemas y ver el mapa. Acumular datos reales de demanda. Por primera vez, saber qué necesita la gente donde vive, no donde el intendente cree que vive. ¿Sabían que no distinguimos entre ilusiones y percepciones y es allí donde se desarrolla la complejidad humana?

Fase 2: Conectar (12 meses)
Habilitar intercambios entre ciudadanos. Ofrezco/necesito. Crear un marketplace de residuos/recursos: lo que para uno es basura, para otro es insumo. Empezar a compartir conocimiento entre municipios: wiki de soluciones.
Fase 3: Optimizar (18 meses)
Piloto de pool de maquinaria en una región. Transferencias condicionadas a métricas de flujo, no a discreción política. Blockchain de trazabilidad presupuestal.
Fase 4: Escalar (24+ meses)
Extender a todo el país. Los departamentos se convierten en nodos. La gestión real pasa por la capa de flujos.

XIII. El Uruguay que podríamos ser
Batlle diseñó un país para controlar caudillos. Lo logró. Pero el diseño quedó fosilizado. Hoy podemos diseñar un país para algo diferente: para que los recursos fluyan donde se necesitan, para que la información sea de todos, para que la colaboración tenga sentido, para que la confianza se construya en cada interacción.
No es utopía. Es ingeniería sistémica (no de sistemas) aplicada a la gestión pública. Con la tecnología que ya existe. Con la gente que ya está.
El sentido comunitario no se decreta. Se cultiva. Y se cultiva diseñando sistemas donde comportarse como comunidad tenga sentido y las personas se sientan partícipes de las mejoras y el cambio de los departamentos.
Uruguay puede seguir siendo 19 feudos cerrados gobernados por señores que nadie controla.
O puede ser una red donde las personas están en el centro, los recursos fluyen según la demanda real, y la transparencia hace innecesaria la confianza ciega —porque todo se puede verificar.
Batlle pensó en cajas y control.
Nosotros podemos pensar en flujos y conexiones.
Es hora de actualizar el diseño.
Agradezco a Oscar Ventura por su rigurosa documentación histórica de los intentos de reforma y a Abel Olivera por iniciar estas conversaciones para mejorar nuestro querido Uruguay. Los fundamentos están basados en la neurobiología del conocer y la comunicación humana, somos sistemas vivos, flujos relacionales y la construcción de la confianza en la interacción recurrente en nuestro diario vivir. ¿Qué leyes contemplan nuestra naturaleza neurobiológica?… ninguna. Es por ello que el mundo actual se requiere un cambio de mirada en congruencia con lo que nos hace humanos.

¿Qué hacemos con los intendentes?

OPCIÓN 1: Eliminarlos
Qué significa: Los 19 cargos de intendente desaparecen. Cada departamento tiene un gerente profesional contratado por concurso público, evaluado por métricas, despedible si no cumple.
Ventajas:
 Cero clientelismo (no necesita votos)
 Cero fueros (se lo despide como a cualquier gerente)
 Cero campaña electoral (ahorro millonario)
 Profesionalización real de la gestión
Desventajas:
 Requiere reforma constitucional (el intendente está en la Constitución)
 Resistencia política brutal (19 intendentes + sus aparatos + los partidos)
 Pierde el componente de representación democrática local
Modelo internacional: City Manager en ciudades de EE.UU., Irlanda, algunos municipios alemanes.

OPCIÓN 2: Transformarlos a»gerentes de nodo»
Qué significa: El intendente sigue existiendo y siendo electo, pero:
 No maneja presupuesto discrecionalmente
 No decide prioridades (las decide el sistema de flujos según demanda ciudadana)
 Coordina la ejecución local de lo que el sistema prioriza
 Es evaluado por métricas públicas
Ventajas:
 No requiere reforma constitucional inmediata
 Mantiene la elección democrática
 Más viable políticamente
Desventajas:
 Sigue habiendo campaña electoral y clientelismo potencial
 El intendente va a resistir perder poder real
 Riesgo de que sea «cáscara vacía»; pero siga costando lo mismo
El intendente pasa de: Señor feudal que decide todo → Gerente de ejecución local evaluado por
resultados

OPCIÓN 3: Fusión en gobernadores regionales (propuesta Ventura)
Qué significa: Los 19 intendentes se reducen a 5-6 gobernadores regionales. Los departamentos se convierten en subregiones administrativas.
Ventajas:
 Economías de escala
 Menos cargos políticos
 Más fácil auditar 5 que 19
Desventajas:
 Resistencia de los 19 intendentes actuales
 Pierde cercanía con el ciudadano
 Sigue siendo estructura de «cajas» (solo más grandes)

OPCIÓN 4: Híbrido (la que propone el artículo implícitamente)
Qué significa:
Nivel Función Quién
Flujos Gestión real (agua, residuos,vías, etc.)

Autoridades técnicas por cuenca/región, evaluadas por IRDA

Departamento

Nodo de contacto + ejecución
local Gerente profesional o intendente degradado

Ciudadano Centro del sistema App + verificación + intercambio
El intendente (si existe) se convierte en:
 Cara visible para el ciudadano que prefiere hablar con una persona
 Coordinador de las cuadrillas locales que ejecutan
 Sin poder presupuestal discrecional (el dinero fluye por el sistema de flujos)
 Evaluado públicamente por métricas de satisfacción ciudadana
El problema no es el cargo. Es el flujo relacional que el cargo genera.
Hoy el intendente genera un flujo relacional de:
 Dependencia (el ciudadano espera que él resuelva)
 Clientelismo (recursos por contacto político)
 Opacidad (nadie sabe cómo decide)
 Impunidad (no hay consecuencias)
Cualquier opción funciona si cambia ese flujo relacional. Y para cambiarlo necesitás:

1. Transparencia forzada (todo público, trazable)
2. Consecuencias automáticas (no depender de que otro político lo sancione)
3. Ciudadano como verificador (no el funcionario autorreportando)
Con esos tres elementos, el intendente puede seguir existiendo pero su conducta cambia porque el
sistema cambió.
PROPUESTA CONCRETA
Corto plazo (sin reforma constitucional):
 Transferencias 50% fijas + 50% condicionadas a métricas públicas
 App ciudadana de reporte y verificación
 Tribunal de Cuentas con poder sancionatorio real
Mediano plazo (ley ordinaria):
 Gerentes profesionales como "directores ejecutivos" bajo el intendente
 El intendente se vuelve figura política, el gerente maneja la gestión
 Inhabilitación automática por incumplimiento grave
Largo plazo (reforma constitucional):
 Eliminar el cargo de intendente
 Gerentes profesionales por concurso
 O fusión en gobernadores regionales con IRDA incorporado

Anexo I
¿Queremos que esto se siga repitiendo?
IRREGULARIDADES DE INTENDENTES DEPARTAMENTALES EN URUGUAY
Período 1994-2025 | Casos documentados con fuentes

ARTIGAS
Carlos Signorelli (PC) – 1998-2005 Delitos: Fraude, contabilidad paralela Resultado: Desaforado en
2008 (primer diputado en 30 años), procesado con prisión en abril 2009 Fuente: Montevideo Portal
Pablo Caram (PN) – 2015-2024 Delitos: Omisión de denunciar delitos, nepotismo, pago irregular de
horas extras ($52.7 millones) Resultado: Condenado en julio 2024 a 14 meses con libertad a prueba.
Su primo y cuñada condenados por fraude. Fuente: El Telégrafo

CERRO LARGO
Sergio Botana (PN) – 2010-2019 Denuncias: 13-14 denuncias penales por presunción de
corrupción, pago ilegal de sobresueldos a alcaldes, clientelismo, manejo discrecional de recursos
Resultado: No procesado. Actualmente senador. La intendencia quedó con deuda de $1.600
millones. Fuentes: Carve 850 | Brecha

COLONIA
Walter Zimmer (PN) – 2005-2015 Delitos: Abuso de funciones en 'Guerra de patentes'
(empadronamientos fuera de plazo) Resultado: Procesado con prisión en marzo 2014 (primer
intendente en ejercicio procesado con prisión). Estuvo 70 días preso. Absuelto en 2017. Fuente: El
Observador

DURAZNO

Carmelo Vidalín (PN) – 2000-2010, 2015-2020 Denuncias: Irregularidades en manejo de fondos
para evacuados durante inundaciones 2007 Resultado: Fiscal pidió procesamiento sin prisión en
2011, pero la jueza archivó la causa por falta de argumentos suficientes. Fuente: El Observador

FLORES
Carlos Mazzulo (PN) – 1995-2005 Delitos: Fraude, uso de fondos públicos para gastos personales
(mantenimiento de autos propios y de su hijo) Resultado: Desaforado por el Parlamento, procesado
sin prisión en 2012. Condena confirmada en 2016 por perjuicio de $857.600. Fuente: El Observador

FLORIDA
Andrés Arocena (PC) – 1990s Delitos: Abuso de funciones Resultado: Procesado Fuente: Resumen
Latinoamericano
Guillermo López (PN) – 2015-2025 Denuncias: Compras directas irregulares a empresa de
familiares de su secretaria Resultado: Jutep derivó denuncia a Fiscalía en agosto 2024. Secretaria
renunció en 2023. Fuente: El Observador

MALDONADO
Benito Stern (PC) – 1985-1990 Delitos: Abuso de funciones Resultado: Procesado, pagó fianza con
su casa de Punta del Este (US$150.000) Fuente: Resumen Latinoamericano
Enrique Antía (PN) – 2000-2005 Denuncias: Múltiples denuncias de corrupción (director procesado
por coimas, gastos inexplicables en Cannes). Acusaciones de clientelismo y nepotismo. Resultado:
Director de Vivienda José Cabañas procesado con prisión por pedir coimas. Fuente: Resumen
Latinoamericano
Junta Departamental – Expresidentes (2020s) Imputados: Darwin Correa y José Luis Sánchez
(expresidentes PN) Delitos: Fraude especialmente agravado, falsificación ideológica por funcionario
público Resultado: Formalizados en septiembre 2025. Alexandro Infante declarado en rebeldía.
Fuente: Radio Libertadores

MONTEVIDEO
HISTORIA DEL ENDEUDAMIENTO (1990-2025)
Contexto: El último intendente colorado, Cr. Julio Iglesias (1988-1990), entregó la Intendencia con
superávit en caja.

Intendentes del Frente Amplio (1990-2025)
Intendente Período Sector FA Déficit al salir
Tabaré
Vázquez 1990-1994 PS Sin datos
Mariano Arana 1995-2005 Vertiente Artiguista Inicio préstamos BID

Ricardo Ehrlich 2005-2010 Asamblea Uruguay Sin datos precisos
Ana Olivera 2010-2015 Partido Comunista $3.634 millones
Daniel Martínez 2015-2019 Partido Socialista $1.861 millones
(redujo)

Carolina Cosse 2020-2024 Casa Grande $21.919 millones
Evolución del Déficit Acumulado
Año Intendente Déficit

Acumulado Observación
2014 Ana Olivera $3.634 millones ~US$120 millones
2016 Daniel
Martínez $2.529 millones Superávit $1.105M
2018 Daniel
Martínez $1.861 millones MÍNIMO HISTÓRICO
2020 Cosse (inicio) $5.050 millones Pandemia COVID
2022 Carolina
Cosse $16.734 millones TC agregó pasivos ocultos

2024 Zunino/Cosse $21.919 millones US$497 millones
Origen del Endeudamiento Estructural
 1995-2005 (Mariano Arana): Inicio de préstamos BID para Programa de Saneamiento Urbano
(PSU)
 2015-2019 (Daniel Martínez): Creó fideicomisos Fondo Capital y Fondo Agroalimentario para
grandes obras
 2022 (Blanqueo contable): Tribunal de Cuentas obligó a incluir $13.626 millones de pasivos no
registrados
CASOS JUDICIALES DOCUMENTADOS
Mariano Arana (FA) – 1995-2005 Denuncias: Irregularidades en Casinos Municipales, fraude,
concusión, abuso de funciones Resultado: Fiscal pidió procesamiento con prisión en 2011. Jueza
Fanny Canessa desestimó por falta de méritos. Director de Casinos Juan Carlos Bengoa sí fue
procesado. Fuentes: El Observador | Montevideo Portal

Carolina Cosse (FA) – 2020-2024 Denuncias: Caso Antel Arena (sobrecostos de US$40M a
US$120M) – como presidenta de ANTEL, no como intendenta Resultado: Citada como indagada en 2022. Archivado en febrero 2024. Reabierto mayo 2024. Archivado definitivamente en febrero 2025 por fiscal Rodríguez. Nota: Este caso corresponde a su cargo nacional como presidenta de ANTEL, no a su gestión como intendenta departamental.
Déficit 2024 – Situación Financiera Contexto: El déficit del departamento se multiplicó por 8 en 2024, pasando de $439 millones (2023) a $3.640 millones. Déficit acumulado total: US$497 millones al cierre de 2024. Fuentes: El Observador – Evolución del déficit

PAYSANDÚ
Horacio De Los Santos – Secretario General (2013) Delitos: Abuso de funciones, contribución a la explotación sexual de menores de edad Contexto: Fiesta en local municipal 'La Casita del Parque' con alcohol y cocaína Resultado: Procesado con prisión en 2013. Liberado en octubre 2015. Fuente: El Observador

SALTO
Andrés Lima (FA) – 2015-2025 Denuncias: Clientelismo político, entrega de 49 terrenos municipales a cooperativas de militantes FA a cambio de votos, uso de camiones municipales para fines electorales Evidencia: Audio filtrado de dirigente Karina Correa confirmando la práctica: 'Cada lista que apoya a Lima tiene a su cargo una cooperativa… se les va a pedir la militancia' Resultado: Denuncia penal por abuso de funciones. FA perdió Salto en mayo 2025. Lima renunció y pasó a MEVIR. Fuentes: Diario La Prensa (20/01/2025), denuncias de edil Facundo Marziotte y diputado Rodrigo Albernaz

SORIANO
Guillermo Besozzi (PN) – 2015-2025 Delitos imputados (7): Peculado, tráfico de influencias, concusión, omisión de denunciar delitos, cohecho simple, abuso de funciones, cohecho calificado Contexto: Financiamiento irregular al sindicato, libretas de conducir irregulares, sobrefacturación, hospedaje para militantes, materiales para votantes PN. Incendio intencional del Teatro 28 de Febrero para ocultar pruebas. Resultado: Imputado en marzo 2025 con tobillera electrónica. Compitió en elecciones mayo 2025 y fue reelecto. Fuentes: Infobae | Prensa Latina

TREINTA Y TRES
Gerardo Amaral (FA/PS) – 2005-2010 Delitos: Conjunción de interés personal y público (contratación de empresa vinculada a esposo de directora municipal) Resultado: Procesado sin prisión. Tribunal d e Apelaciones revocó el procesamiento. Se alejó de la política. Fuente: El Observador

FUENTES GENERALES DE REFERENCIA
 El Observador – Corrupción en Uruguay: la turbiedad del Estado (2016)
 El Observador – Qué hizo la Justicia con los políticos denunciados (2016)
 Resumen Latinoamericano – Datos sobre la verdadera corrupción (2019)
 Caras y Caretas – Corrupción y acomodos en Uruguay (2023)
 Scielo – Judicialización de irregularidades 1985-2014 (Estudio académico)
 El Observador – Evolución déficit Montevideo (2025)
 Acuerdo Grande – Última intendencia colorada (2013)

NOTA METODOLÓGICA.
Este informe compila casos de irregularidades documentadas por medios de comunicación y fuentes judiciales. Se incluyen tanto casos que resultaron en condenas como aquellos archivados o absueltos, para reflejar el panorama completo de las denuncias. La inclusión en este listado no implica culpabilidad; algunos funcionarios fueron absueltos o sus causas archivadas. Se recomienda consultar las fuentes originales para el estado actual de cada caso

 

 


 

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