Yo que vos estaría muy preocupado por la IA

Si estás jubilado, estás de parabienes. Pero si estás en actividad laboral, o por entrar a ella, yo estaría muy preocupado. Hasta con miedo. Atendé lo que te cuento, aunque seas jubilado, porque capaz que vas a tener que mantener a tus hijos y nietos.

La gente en general no le da importancia a la inteligencia artificial (IA). Hay quienes la toman como una novedad pasajera. Otros, como una herramienta más. Algunos pocos le encontraron la forma de que los ayude a trabajar. Unos poquititos más lograron ponerla a trabajar por ellos. Y dentro de todos los que hoy ya no podemos vivir sin la inteligencia artificial, estamos quienes nos preguntamos qué va a pasar con el futuro. Con el futuro cercano. Con el futuro que está a seis meses, a un año, quizás a dos.

La IA ya está cambiando el trabajo del conocimiento

El estado actual de desarrollo de la IA está haciendo que muchos trabajos relacionados con el conocimiento ya se vean muy afectados. La IA programa muy bien. Así que, si hoy estás pensando en estudiar programación porque de eso hay mucho trabajo, te cuento que ya no es tan así. En este momento, muchas empresas en el mundo, y eso también va a impactar en Uruguay, están despidiendo gente y dejando de contratar personas que en otro momento hubieran incorporado, porque la IA está haciendo mucho más eficiente el trabajo en puestos vinculados a la programación y a otras tareas del conocimiento. Ahí ya se empieza a ver con claridad el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo.

No sabemos en qué momento esto se va a estabilizar ni cuándo van a aparecer nuevos puestos de trabajo que compensen los que desaparecen.

Sí, es cierto que cada vez que aparece una tecnología disruptiva se terminan creando más trabajos de los que se pierden. Pero en el medio la gente tiene que seguir comiendo y viviendo. No sé de qué vas a vivir tú, no sé de qué voy a vivir yo, no sé de qué van a vivir mis amigos. Pero los que estamos en tecnología de la información estamos inmersos en una carrera por no volvernos obsoletos.

Programar ya no existe como era antes. El sábado, mi hijo de 7 años construyó un juego para celulares apenas hablándole, en su limitado español, a una computadora que lo interpretó y en diez minutos le entregó el juego listo para usar. Es más: lo hizo tan bien que al principio ni siquiera entendíamos del todo cómo funcionaba, porque hacía más de lo que habíamos pedido.

Captura de pantalla de una herramienta de programación que funciona con Inteligencia Artificial.

No darle la espalda a la IA ya no es una opción

Estamos en ese momento crucial y lo grito a los cuatro vientos: no le des la espalda a la inteligencia artificial. Metete. Comprá la suscripción de la IA que más cómoda te quede. En casa ya tenemos cuatro suscripciones y además usamos algunas opciones gratis. Cada una nos sirve para distintas cosas, perfiles o actividades. También tengo una computadora prendida 24×7 corriendo OpenClaw, y leo y escucho todo lo que sale. En casa ya programamos con IA y la usamos para optimizar todo lo que hacemos.

La IA no es una herramienta más. Es un cambio cultural al nivel de la revolución industrial.

Y, aun así, sigo pensando qué va a pasar con los ingresos de mi hogar a medida que esto avance. ¿Me seguirán contratando? ¿Podré armar un negocio? ¿Lograré generar ingresos por otro lado? La revolución no solo va a ser tecnológica. Va a ser social. Aparecerán los luditas de siempre, que se quejarán y tratarán de hacer toda la fuerza de resistencia posible. Pero, como dice el dicho, la vida se abre camino, y se avanzará hacia ese mundo pase lo que pase. Solo nos queda ser más inteligentes y abrazar el cambio antes de que nos pase por arriba.

No solo peligra el trabajo de oficina

Y eso es con la IA actual. Están en desarrollo robots antropomórficos y los automóviles autónomos ya están circulando por las calles. Así que, si sos taxista, camionero o cualquier tipo de transportista, tu trabajo está claramente amenazado. Ya hay ciudades en Estados Unidos que tienen flotas enteras de taxis sin conductor. Los pedís desde el celular, te llevan y atienden el siguiente viaje. No necesitan propina, no hablan, no ponen música horrible ni te miran raro. Es subirse, acomodarse y llegar. Ya existen también camiones autónomos que recorren carreteras llevando carga y que no necesitan parar en un motel a descansar.

Robot humanoide haciendo las tareas del hogar.

Robots humanoides: de novedad a competencia real

En poco tiempo, y hablamos de meses, los robots humanoides de 500 dólares por mes podrían sustituir parte del servicio doméstico. Y si eso pasa, ese precio va a empezar a funcionar como referencia para el salario de cualquier trabajador que haga tareas comparables a las de un robot, para bien o para mal. Ese también puede ser un ejemplo brutal del impacto de la inteligencia artificial en el trabajo, incluso fuera de las oficinas.

La clave de todos estos avances es que antes los robots funcionaban con sensores de proximidad, iluminación, ecolocación y otras tecnologías por el estilo. Pero hoy empiezan a incluir “ojos” que ven como nosotros y cerebros que interpretan. O sea: cámaras de video y computadoras. Así se emula bastante bien el funcionamiento humano. Ya pasamos de tener robots de propósito único a tener robots de propósito general. El C-3PO de Star Wars está cada vez menos lejos, y R2-D2, de la misma franquicia, es casi tecnología vieja.

Lo que ya muestran los datos

Mientras escribía este artículo, apareció un estudio de una de las compañías de IA más importantes, Anthropic, la empresa detrás de Claude, que analiza qué áreas de actividad laboral serían las más impactadas por la IA.

Sobre los efectos visibles hasta ahora, Anthropic analiza datos de desempleo y concluye que no se observa un aumento estadísticamente claro del desempleo en los grupos más expuestos desde fines de 2022, después de la irrupción de ChatGPT. Sin embargo, sí encuentra indicios de desaceleración en la contratación de trabajadores jóvenes en ocupaciones más expuestas. Eso podría ser una señal temprana, más sutil, que no necesariamente aparece enseguida en la tasa de desempleo.

Les dejo un gráfico para mirar con atención.

Capacidad teórica y exposición observada por categoría ocupacional. Porcentaje de tareas laborales que los LLM podrían realizar teóricamente (área azul) y nuestra propia medida de cobertura laboral derivada de datos de uso (área roja).

Da como para reflexionar, ¿no?

 

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