Contra – Falta de tiempo

María José Peñagaricano

Cuando llegamos a casa cansados y con poco tiempo antes de la cena, lo más difícil es solucionar los acompañamientos; las proteínas se solucionan más rápido: carne o pollo al horno.

Contra la falta de tiempo

Les daremos ideas para facilitar la tarea.

  • Verduras asadas.  Aceitar apenas una asadera y agregar (las que les gusten) 3 zucchinis cortados al medio y luego en cuñas, 2 berenjenas cortadas igual, 4 zanahorias cortadas al medio y en tiras no muy finas, 2 cebollas grandes (puede ser una colorada y una común) cortadas al medio y luego en semi rodajas, 2 puerros en ruedas de 2 cm de ancho, 2 cebollas de verdeo cortadas igual, 2 morrones de distintos colores cortados al medio y en tiras, 4 dientes de ajo cortados en láminas (si no les gusta, ponerlos enteros para poder retirarlos antes de servir), sal, pimienta y pimentón (dulce, ahumado, picante, lo que les guste). Un chorro más de aceite de oliva, entreverar bien agregar 4 o 5 ramitas de tomillo o de romero y hornear hasta que las verduras estén tiernas pero aún algo crocantes. Estas verduras pueden usarse como acompañamiento, con pasta, una vez hervida  ponerle aceite y mezclar con las verduras.  También puede hacerse una tarta.

 

  • Arroz. Si tenemos arroz pronto, rápidamente podremos tener un plato preparado.  Le agregamos tomates cherrys y/o maíz desgranado y/o arvejas congeladas y/o una lata de atún.  También podemos hacer una tortilla o simplemente saltear con aceite/manteca y cebolla de verdeo (parte blanca),  agregándole algún condimento como curry. Antes de servir agregar por arriba la parte verde de la cebolla cortada lo más finito posible.

 

  • Brócoli hervido. Podemos tenerlo en    la heladera, ya cocido en un bowl tapado con film o en un recipiente hermético durante 3 o 4 días.  Se puede consumir como ensalada, salteado con cebolla cortada chiquita, con jamón picado  y también con un chorro de crema. También con pasta o con polenta.  Queda muy bien, salteado con un poquito de ajo, hasta que esté algo dorado y crocante.

 

  • Repollitos de Bruselas. Acepta los mismos usos que el brócoli. También se pueden añadir a cualquier tipo de guisado principalmente con cerdo.

 

  • Remolachas hervidas o asadas. Simplemente una ensalada.  Las remolachas combinan muy bien con las manzanas, con los palmitos, con yogurt.

  • Zanahorias. Podemos tenerlas cocidas en la heladera y usarlas para un puré, para una sopa, o para acompañar pollo. Quedan muy ricas saltearlas con un poco de manteca u oliva y condimentarlas con curry. Les queda muy bien el tomillo. También se pueden cocinar en jugo de naranja y glasearlas un poco.

 

  • Pasta corta. Si tenemos en la heladera un bowl con pasta hervida, con un chorro de aceite de oliva, rápidamente podemos tener una suculenta ensalada pronta.  Sólo debemos agregar alguna lechuga y otras hojas que tengamos, tomates, brócoli, cebolla colorada, cubitos de queso y jamón, aceitunas, arvejas.  Si agregamos una carne cocida, pollo hervido o una lata de atún, podría ser un plato único, una vianda para la oficina o para el colegio.

Las verduras es preferible hervirlas sin sal y condimentar ya cocidas.