Cardama sigue adelante con la construcción de la segunda patrullera

El diario El Faro de Vigo, en una crónica firmada por su periodista Adrián Amoedo, informó en su edición de ayer viernes 29  que el astillero Cardama sigue adelante con la construcción de las dos patrulleras oceánicas encargadas por Uruguay, de acuerdo con el contrato vigente por 82,2 millones de euros, que el gobierno del presidente Orsi ha anunciado que buscará rescindir.

«Esta semana, el astillero ha enfilado la construcción con más bloques para el primer barco y con la colocación de la quilla del segundo en la vía contigua, un paso más en medio de la batalla legal y bajo la sombra de los pagos desde Uruguay», dice la crónica. Esto ha podido concretarse por un movimiento realizado el pasado martes, en el que se liberó el espacio en el astillero

En un movimiento realizado el martes por la tarde tras la liberación del espacio necesario en el astllero, Cardama colocó la quilla en el espacio designado en la planificación de la construcción de esta segunda OPV (offshore patrol vessel). Se trata de un bloque facturado y situado en el astillero en diciembre, que contó con la validación de la clasificadora Lloyd’s Register y que ahora ha sido colocado en la vía 5 para enfilar la obra de esta segunda unidad.

La operación llega a escasos días de que el Gobierno de Orsi deba abrir la carta de crédito correspondiente al año 2026. Uruguay tiene hasta el 15 de febrero para realizar este acto vinculado al contrato, lo que desbloquearía los pagos correspondientes, empezando por 12 millones de euros por la quilla de este segundo buque.

Sin embargo, como manifestaron en diversas ocasiones distintos miembros de la administración uruguaya, no existe la intención de realizar más transacciones a Cardama. Al contrario, el objetivo, como dijo la ministra de Defensa, Sandra Lazo, pasa por recuperar la inversión realizada, cercana a los 30 millones de euros. Este mismo mes el presidente del BROU, Álvaro García, recordó  que Uruguay debe pagar cuando la carta de crédito esté abierta y se cumplan hitos, «porque si no puede haber repercusiones de incumplimiento a nivel internacional». Sin embargo, reconoce que el último pago correspondiente al año 2025 «no se realizó» porque «no se cumplió», en relación a la recepción de los motores (marca Caterpillar) del primer barco que figura en el cronograma provisional del contrato, un retraso del que Cardama ya informó. «Estaremos aguardando las instrucciones de nuestro cliente, que en este caso es el Ministerio de Defensa Nacional», concluyó García en Radio Carve.

Como telón de fondo, pero clave respecto a los plazos establecidos, están las acciones legales desde ambas partes. Primero fue Uruguay, que llevó a la justicia del país sudamericano la caída de la garantía de fiel cumplimiento presentada por Cardama con la británica Eurocommerce Bank, entidad que ya ni siquiera existe como tal y que llevó a Orsi a hablar de «fraude».

Después fue Cardama, tanto contra la propia Eurocommerce, a la que acusa de estafa, como contra el gobierno uruguayo. Sobre esto último, a mediados de marzo tendrá lugar una vista de conciliación en Montevideo, paso previo a una demanda civil más que previsible por las intenciones que manifiestan Orsi, Lazo y el resto de integrantes del Ejecutivo.

«El astillero vigués, mientras, sigue trabajando, aunque no sin problemas por lo que acontece (y se dice) al otro lado del Atlántico, donde las patrulleras centran la batalla política entre el Gobierno y la oposición» concluye la crónica.

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