Últimamente estoy poco presente en Contraviento. Debo admitir que ello es porque hay tantas voces ya con ideas y expresiones tanto mejores que las mías, que me da un poco de cortedad tentar la paciencia del público. Pero hoy me parece que tengo algo que decir que puede interesarles.
Como todos ya sabemos, culminó el eufemísticamente llamado «diálogo social» e inmediatamente se desató la polémica. Fundamentalmente porque el PIT-CNT y los elementos más a la izquierda del gobierno consiguieron plasmar una especie de «acuerdo» para realizar una modificación del sistema de AFAPs que claramente va en contra de lo que los ciudadanos quieren.
Hagamos un poco de historia.
- El gobierno de Luis Lacalle Pou impulsó una reforma previsional para hacer sostenible el sistema ante el envejecimiento poblacional.
- Se aprobó en el Parlamento en 2023 (principalmente con votos de la coalición de gobierno: Partido Nacional, Colorado, Cabildo Abierto e Independiente). El Frente Amplio se opuso en su mayoría.
- Principales cambios:
- Edad de jubilación: Se elevó progresivamente de 60 a 65 años (no afectaba a quienes ya estaban cerca de jubilarse; las generaciones más jóvenes serían las más impactadas).
- Ampliación del sistema mixto (pilar de reparto + pilar de ahorro individual administrado por AFAP).
- Posibilidad de seguir trabajando después de jubilarse.
- Ajustes en aportes, jubilaciones mínimas y otras medidas para mejorar la sostenibilidad financiera.
- Inmediatamente después de aprobada la ley, el PIT-CNT junto a organizaciones sociales y jubilados impulsó un plebiscito constitucional para revertir varios aspectos.
- Recolectaron más de 430.000 firmas (superando el 10% del padrón requerido).
- El plebiscito se votó el 27 de octubre de 2024, junto con las elecciones nacionales y otro plebiscito (allanamientos nocturnos).
Qué proponía el Sí (reforma al artículo 67 de la Constitución):
- Volver la edad mínima de jubilación a 60 años.
- Establecer que ninguna jubilación ni pensión fuera menor al Salario Mínimo Nacional.
- Eliminar las AFAP y prohibir el ahorro individual con fines jubilatorios lucrativos (volver a un sistema más estatal y solidario).
El Sí obtuvo alrededor del 40,6% de los votos. No alcanzó el 50% + 1 necesario para aprobar una reforma constitucional. Por lo tanto, fue rechazado y la reforma de 2023 se mantiene vigente. El actual presidente y la actual vicepresidenta no votaron en el plebiscito. El actual ministro de economía, junto a otros 110 destacados economistas, se opusieron a la reforma. Muchos de esos economistas, incluyendo al propio Gabriel Oddone, eran/son simpatizantes y votantes del Frente Amplio.
Habiendo ganado las elecciones se propuso un, así llamado, diálogo social. Lanzado en julio de 2025 en el Auditorio del SODRE, con presencia del presidente Orsi, buscaba generar acuerdos lo más amplios posibles entre gobierno, partidos políticos, sindicatos (PIT-CNT), empresarios, jubilados, academia y sociedad civil. El resultado, informado en estos días fue un documento que incluye:
- Posible jubilación anticipada a los 60 años para trabajadores más vulnerables o con mayor desgaste físico.
- Cambios en las AFAP: Desvincularlas de la administración directa de las cuentas individuales (quedarían solo gestionando inversiones) Esto fue visto como una “conquista” por el PIT-CNT.
- Fortalecimiento del pilar solidario y ajustes al sistema mixto heredado de reformas anteriores.
Más allá de que todo el documento será discutido probablemente en los meses por venir, el segundo punto levantó mucha polvareda porque en general se interpreta como una violación de lo que los ciudadanos decidieron por casi un 60% al rechazar el plebiscito que mencionaba más arriba.
¿Cuál es el sentimiento general de la gente, expresada en las redes sociales?
En X (antes Twitter) hubo un 10-15% de opiniones positivas. Estos posteos defienden la reforma como “conquista de los trabajadores”, “resultado del diálogo”, “reducción de comisiones” o “mejora para los afiliados”. Menor engagement en general.
15-20% de los posteos fueron neutros. Fundamentalmente posteos periodísticos describiendo el tema sin tomar posición a favor o en contra.
Y la mayoría, 65-70% fueron opiniones negativas. Critican “estatización”, “robo de ahorros”, “retroceso”, “mala señal para inversiones”, “ignora plebiscito 2024”, “debilitamiento de la democracia”. Alto engagement (likes y reposts) en estos posteos.
Mucha gente dice que X es irrelevante porque ese 65-70% de rechazo viene de muy poca gente, que no representa el sentir general. Y puede ser. Así que es justo ver que pasa en el panorama general de las redes:
- X(Twitter), 65-70% de opiniones negativas.
- Facebook, 70-75% de opiniones negativas.
- Instagram, 65-70% de opiniones negativas.
- TikTok, 60-70% de opiniones negativas
- Reddit (r/uruguay y similares) 75-80% de opiniones negativas
Los números claramente no mienten. Más del 60% de los uruguayos que rechazamos la reforma en 2024 seguimos sin quererla en 2026.
