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El rechazo a la nueva Constitución chilena se consolida en sondeos

23 agosto, 2022

Las últimas encuestas muestran una ventaja de la opción que se opone al nuevo texto. El presidente propuso cambios si se aprueba.

  Especial para Contraviento

Escribe José María del Pino

Pasan los días en Chile, el plebiscito constitucional del 4 de septiembre se acerca, y la ventaja de la opción por el Rechazo al nuevo texto propuesto por la Convención Constitucional parece solidificarse.

Así lo señalan dos de las principales encuestadoras del país que este fin de semana entregaron sus últimos números públicos, debido a una ley que impide que medios de comunicación publiquen resultados de sondeos electorales en territorio chileno los 15 días previos a una elección.

La empresa Activa Research, autora de la encuesta quincenal Pulso Ciudadano, es una de las que más se acercó a los resultados de los últimos tres procesos en Chile.

Su último estudio arroja un 32,9% de intención de votos para el Apruebo y un 45,8% para la opción Rechazo. El estudio también calcula dos escenarios de participación: uno con un 64% de participación, denominado “votante probable” y otro con la participación de toda la población.

En el primero, el resultado final sería un 46,5% para la opción Apruebo y un 53,5% para el Rechazo. Ambas cifras están fuera del margen de error. En el caso de que la participación se acercara más al total de padrón electoral, el Rechazo ampliaría su intención de votos al 58,2% y el Apruebo caería al 41,8%.

  Una marcha a favor del «apruebo» a la nueva Constitución de Chile, este sábado en Santiago. Foto: AFP

Cabe señalar que, a diferencia de las últimas elecciones, el voto en este referéndum será obligatorio, por lo que se espera que se acerque más a participaciones como la de Argentina o Francia.

El segundo sondeo revelado este viernes, y quizás el más asertivo los últimos años, es “Plaza Pública” de la empresa Cadem. Erró por solo medio punto porcentual el resultado de la presidencial y le dio en pleno al del plebiscito constituyente de entrada.

El estudio otorga un 46% de intención de votos al Rechazo y un 37% al Apruebo. Llevados los resultados a base 100, el gráfico muestra un 55% para el Rechazo y un 45% para el Apruebo, es decir, una diferencia de 10 puntos que se ha mantenido estable durante el último mes.

El estudio otorga un rango de variación a su cálculo, con un techo de 58% y un piso de 52% entre quienes se oponen al texto. Por su parte, a la opción afirmativa le da un techo de 48% y un piso de 42% de intención de votos.

La apuesta de Gabriel Boric

El presidente Gabriel Boric optó por jugar sus fichas por el Apruebo hace dos meses. A pesar de recomendaciones de mantener mayor neutralidad y prescindencia respecto a la elección, atendiendo a la necesidad de darle viabilidad política a su mandato cualquiera fuese el resultado, el diseño del líder de gobierno finalmente decantó por involucrarse directamente en el proceso.

  Los que rechazan la nueva Constitución en Chile también se manifestaron este sábado en la capital.

Por eso, no es de extrañar que la votación del Apruebo en los estudios suela rondar el mismo porcentaje que la aprobación a su gobierno.

Tampoco, que las mismas encuestas arrojen una sensación ciudadana de “intervencionismo electoral”, lo que incluso ha llevado a la Contraloría General de la República a iniciar investigaciones contra el Ejecutivo.

Sin embargo, el presidente chileno ha ido convenciéndose de que la opción de un triunfo de la opción contraria es plausible y existe disconformidad generalizada con la propuesta constitucional.

Por eso empujó a sus partidos a pactar una batería de reformas inmediatas que se le harían a la nueva constitución de ser aprobada, para poder conquistar el voto de centro izquierda que no está cómoda con el texto. Una estrategia que, a juicio de Roberto Izikson, director de Cadem, “no tuvo ningún efecto electoral”.

Y es que la derecha y los parlamentarios de centro izquierda por el rechazo salieron de inmediato a decir que se le pedía a la gente “comprar un auto chocado, con el compromiso de que después se le llevaría al taller”.

El día después

El líder chileno arriesga enfrentar un escenario de alta incertidumbre el 5 de septiembre, día después del plebiscito, donde una derrota electoral le significaría sentarse a negociar con sus opositores un nuevo proceso constitucional, porque su coalición de gobierno, de centroizquierda, no tiene las mayorías necesarias en el Congreso Nacional.

Por su parte, el “rechacismo” apuesta por comenzar un nuevo proceso, más corto, donde se corrijan “los errores que se cometieron, como la participación a destajo de independientes, que hicieron ingobernable la convención, y la sobre-representación de los pueblos originarios”, señalan a Clarín desde uno de los partidos de derecha, la Unión Demócrata Independiente.

La extensión del debate constitucional le puede significar a Gabriel Boric enfrentar un proceso similar al de su predecesor Sebastián Piñera, donde el eje del poder se trasladó al Congreso y la Constituyente, disminuyendo sus posibilidades de gobernar.