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El insulto

2 marzo, 2023

Escribe Juan Ramón Rodríguez Puppo

En estas horas el tema de conversación de los uruguayos es el agravio que recibe una precandidata del Partido Nacional y reconocida figura de los medios de comunicación. Laura Raffo. Una murga (justo la ganadora del carnaval) le dispara un calificativo que siguiendo el sentido literal del mismo indicaría que es poseedora de un órgano reproductor femenino abultado.
Pero el sentido literal no tiene nada que ver con el espíritu del término, pues refiere más a características de odio hacia la persona por lo que representa y no al órgano sexual. Ni siquiera creo que apunten al género.
Por tanto aquí establezco mi primera gran diferencia con la interpretación que hace la propia señora Raffo. Aclaro que me solidarizo con ella en cualquier caso pero no comparto con ella que la están insultando por ser mujer. No es eso lo que motiva a una murga hoy a insultar.
Señora Laura. A ud la insultan por ser oficialista.
La insultan porque ud puede tener proyección electoral.
La insultan porque ud se ha declarado feminista y ese es un terreno donde la izquierda quiere actuar en soledad y exclusividad.
Señora Raffo a ud la insultan porque ud nació en algún barrio «prohibido» por la cultureta carnavalera y porque en la «Pueblo card» (Pastorino dixit) esta mal visto la identificación de personajes políticos con las clases más altas de nuestra sociedad.
Si hubieran tratado de chudo» a alguien en vez de «chuda» también estaríamos frente a un insulto y lo estaríamos condenando.
La verdadera razón del agravio es el ‘ELLOS Y NOSOTROS».
Uds son los cajetillas del gobierno y nosotros somos el Pueblo. No hay mucho más que eso y eso ya per se es suficientemente grave.
No exprimamos el tema «género» cuando eso no es el foco del insulto. Tal vez sólo sirva para darnos cuenta que los colectivos feministas no van a mover ni medio dedo para solidarizarse con la señora agredida.
Anoche fue muy poca gente al teatro de Verano. Esa es la mejor reacción que se puede esperar de un pueblo que algún día debe rebelarse ante tanta ordinariez proselitista que algunos lo incluyen en el concepto: CULTURA