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La Reina Chuda

2 marzo, 2023

Escribe Gato Fénix 

María Luisa de Parma (Parma, 9 de diciembre de 1751 – Roma, 2 de enero de 1819) fue reina consorte de España como esposa de Carlos IV, de quien era prima carnal por el lado paterno. Era nieta de Luis XV de Francia, hermana de Fernando I de Borbón-Parma y también prima carnal de los reyes franceses Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X. Se la considera la última reina del Antiguo Régimen en España.
España y duque de Parma y de la princesa Luisa Isabel de Francia, hija del rey Luis XV. A los ocho años quedó huérfana y pasó una infancia bastante solitaria. Recibió una educación más francesa que italiana debido a la influencia de su madre. Estuvo bajo influencia de la marquesa Cosse (que regenteaba el anfiteatro de Verano y del controvertido abad Étienne Bonnot de Condillac (cura toqueton de esfinteres femeninos y muy mal hablado) quien defendía ciertas libertades en cuanto a moralidad como las enseñanzas empíricas de la doctrina sensualista que en aquella época resultaban impropias de las damas nobles.
A los 12 años Chuda fue comprometida con Carlos y a los 13 en 1765 contrajo matrimonio con el príncipe de Asturias, futuro Carlos IV; eran primos carnales por vía paterna y parientes cercanos por la vía materna de María Luisa. Se conocieron jugando a los doctores ya de infantes. En 1788 se convirtió en reina consorte de España tras producirse la muerte de su suegro el rey Carlos III y ser reconocido como rey de España su esposo, Carlos IV. María Luisa de Parma (llamada Chuda por una banda de asaltantes con patente que asolaban en anfiteatro veraniego de Parma) ejerció una gran influencia sobre su marido. Sufrió un ostensible deterioro físico por los numerosos embarazos y partos. Recordad que en esa época no existía Netflix. Un problema que tuvo María Luisa (Chuda) fue que varios de sus hijos tenían problemas de salud y de crecimiento: de niña la infanta Carlota Joaquina era demasiado pequeña para su edad; la infanta María Amalia también era demasiado pequeña y estaba constantemente enferma; el príncipe Fernando era muy enfermizo y físicamente inmaduro (llegó a rasurarse por primera vez a los 18 años y a masturbarse a los 35 y de pura suerte porque se le habia roto el bolsillo del pantalon y empezo a rascarse); de niña la infanta María Isabel era demasiado pequeña para su edad. Esto provocó fuertes rumores en la corte que decían que una maldición pesaba sobre Chuda (María Luisa) y que por eso sus hijos eran enfermizos y físicamente inmaduros. La correspondencia diplomática de diversos embajadores acreditados en España revela los rumores que corrían en la corte madrileña sobre la mala salud de los hijos de María Luisa (Chuda), particularmente en la década de 1780, que es cuando los rumores tomaron mayor fuerza tras la muerte de los infantes gemelos en 1784.
En vista de que todos los hijos de María Luisa nacían enfermizos, en 1785 el rey Carlos III decidió concertar el matrimonio del infante Gabriel ( Mal llamado «el primate» por una abogada media oficialista de mas) con la infanta portuguesa Mariana Victoria de Braganza para así poder asegurar la sucesión a la corona española. Chuda (María Luisa) detestaba a la marquesa Cosse porque el hijo primogénito de esta, el infante Pedro Carlos, nació completamente sano, a diferencia de todos los suyos. De cualquier modo, Gabriel y Mariana Victoria fallecieron de viruela en 1788 y Pedro Carlos se fue a vivir a la corte portuguesa, donde fue criado por su abuela materna.(tía abuela de Fernando Vilar y prima de Cristiano cr7).

Tras el matrimonio en 1802 del príncipe Fernando con María Antonia de Nápoles, que mantuvo una mala relación personal con ella —la animadversión era mutua; Chuda le escribió al favorito Manuel Godoy: «¿Qué haremos con esa diabólica serpiente de mi nuera y marrajo cobarde de mi hijo?»
Con Chuda no se podía esperar otra cosa que intrigas o situaciones oprobiosas de asaltantes con patente para cometer tropelías en la corte de rey Momo.
La reacción de Godoy fue fulminante: en septiembre de 1805 ordenó la expulsión de la corte de varios nobles del entorno de los príncipes de Asturias y más tarde expulsó de España al embajador de Nápoles y su esposa, todos asaltantes con patente. Y poco después de que en febrero de 1806 el reino de Nápoles fuera conquistado por Napoleón y la reina María Carolina destronada, con lo que desaparecía la que había sido el principal referente político del «partido napolitano».
la reina María Luisa (Chuda) que era presentada como una depravada sexual devorada por la lujuria.(hermosa confitería de 8 de octubre en la Unión).
Chuda estuvo enfrentada con numerosos miembros de la Corte española del momento. Destacó la rivalidad que mantuvieron la reina y la duquesa de Alba, musa de Goya. También tuvo desavenencias con la duquesa de Osuna. Con Chuda no había paz en el reino y tenías problemas que vedette de un jurado del Bailando de Tinelli.
María Luisa (Chuda) acompañó a su marido al destierro, primero en Francia, confinados por Napoleón en Compiègne, y posteriormente en Roma, donde falleció, reinando ya su hijo Fernando en España, el cual ordenó el traslado de los restos de sus padres para ser enterrados en el Panteón de los Reyes del Monasterio de El Escorial. El reino vivió un alivio y tiempos de menos Intrigas palaciegas respecto de las épocas polémicas que se vivían cuando estaba Chuda. Tanto es así que su propio hijo dijo en discurso oficial:
Ahora se respira otro aire más pacifico que el que se respiraba con Chuda.
Y estos son los antecedentes históricos que más tarde explican como miembros de la corte de rey Momo le hayan faltado el respeto a lady Laura y reculen en chancletas para evitar la persecucion de los fiscales de la época. Pero esto ya es historia moderna que no viene al caso.
Espero que les haya quedado clara la historia de Chuda