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18 de Julio

19 julio, 2023

Por Juan R.Rodríguez Puppo

Cada 18 de julio 1830 conmemoramos uno de los episodios más importantes de la rica historia de nuestra patria.
Luego de 19 meses de elaboración y forjado desde una Asamblea Constituyente, el 18 de julio de 1830 nace la República Oriental del Uruguay. Y nace además nuestro republicanismo avalado por un mínimo común denominador jurídico: la Constitución.
A mi me hace reflexionar mucho esto.
Qué distintos somos los uruguayos cuando juzgamos la Constitución de 1830 por un lado, y cuando juzgamos los personajes que hicieron de nuestro territorio una patria.
A la vieja Constitución le perdonamos todo. A los hombres NO.
Los juzgamos hoy con la moral de hoy y desde la comodidad de un escritorio con aire acondicionado y un smartphone al lado.
Rivera se lleva la peor paliza, pero han enchastrado a Oribe también, y hasta he escuchado la leyenda negra de Artigas.
¡Qué papa la vida..pegar así!
En cambio aquella Constitución merece siempre todo nuestro respeto. Y vaya si se lo ha ganado.
Sin embargo contémosle a nuestros amigos que mirada con la lupa de hoy aquella fue una Carta Magna muy imperfecta.
Era una Constitución para 70 mil habitantes y habilitaba a suspender los derechos cívicos a los peones jornaleros o sirvientes. Ni que hablar de las mujeres que tuvieron que esperar más de 100 años para votar.
Tampoco podían votar los que no sabían leer ni escribir.
Trasladado a hoy esa lógica inhabilitaria el voto a 38% de los aspirantes a docentes según informe de ANEP.
El Estado era confesional y a texto expreso sostenía al catolicismo como religión oficial. (Mi amigo Ope Pasquet hubiera enloquecido de haber vivido en este periodo).
El presidente y los legisladores duraban cuatro años sin reelección.
El Poder Ejecutivo concentraba muchos poderes y solo tenía tres ministros (mmmm… no es tan mala idea. Cuanto gasto público ahorrariamos.. ).
El pais ya estaba dividido en departamentos, pero eran sólo nueve, y Paysandu era gigante ocupando el norte. Cada uno tenía un jefe político y  jefe de Policía.
Tuvieron que pasar 50 años o más para que tuviésemos 19 departamentos y el último en crearse fue Flores.
Tuvimos una República imperfecta y aunque no lo crean hubo pena de muerte y hasta ejecuciones hasta muy avanzado el siglo XIX. (La última falló porque el condenado logró huir en oscuro episodio).
A pesar de algunas inhibiciones e imperfecciones, la Constitución de 1830 es la prima donna jurídica que nos convirtió en país.
Demuestra una vez más que toda obra humana es tan imperfecta como sus autores y tal vez esa sea su mayor PERFECCIÓN.
La democracia es así. El menos imperfecto de los regímenes pero aún hoy insuperable.
No podemos juzgar aquello de 1830 con la mirada contaminada de red social y reggaeton de 2023. Ni siquiera deberíamos juzgar a los inspiradores y creadores de la democracia en la Atenas del siglo V antes de Cristo.
¿Qué sería de nosotros hoy?
Todos ellos forjaron nuestro presente y debemos recordarlos con respeto y venerar su memoria.
Cada 18 de Julio nuestro país evoca el legado más importante que nos regala la historia.
Un documento de trescientos y pico de artículos que nos obliga a todos por igual y nos vuelve únicos en el mundo.
Respétemosla.