Pesca: trabajadores denuncian en Diputados acoso del sindicato que declaró la huelga

La pasada semana la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados recibió a una delegación de representantes de las plantas procesadoras de pescado Ciupsa, Novabarca, Urexport y Valymar, que se encuentran paralizadas desde hace 40 días por una huelga declarada por el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (SUNTMA). En el curso de la sesión, los delegados expusieron un panorama que deja al descubierto la prepotencia del sindicato huelguista, y el clima de violencia que impera en el sector. El que sigue es un extracto de la versión taquigráfica de la sesión.

SEÑOR PRESIDENTE (Ernesto Gabriel Otero).- Es un gusto recibir a la gremial
Factor Trabajo Industria Frigorífica de Pescado y a quienes los representan hoy aquí:
Daniel Álvarez, Natalia García, Juan López, Soleil Cabrera y Michael Sandes.

SEÑOR ÁLVAREZ (Daniel).– Nosotros estamos haciendo algo que nunca hicimos
como plantas. No nos sentimos representados por el Sindicato Único de Trabajadores del
Mar y Afines (Suntma). En los últimos convenios, el que se firmó el año pasado, el anterior,  y el
anterior, sentimos que nunca hubo un beneficio. El año pasado estuvimos ocho meses,
casi nueve, con la gente parada; hasta más. Después nos llegó un audio del Suntma
diciendo: Compañeros, hemos logrado esto, esto, esto, esto, esto y esto. Solo para los
barcos. Y nosotros, después de ocho meses parados, volvimos a trabajar por $ 150 la
hora. Y así fue el convenio del año pasado, el anterior y el anterior. No nos sentimos
representados y, por primera vez, nos juntamos las plantas que no sentimos un respaldo.
Hay un delegado de plantas que no va a las plantas, no nos transmite nada, no va a
comentarnos cuál es el problema, no va con una propuesta para las plantas a fin de que
apoyemos. Beneficio, cero. Sí la cuota, ¿no? La cuota está.
Entonces, después de ocho meses sin trabajar, nueve, y hay gente que hasta un
año, vuelve a haber este parate y nosotros lo único que pedimos es que se trabaje. Hay
una solicitud de seguro por las empresas; no la queremos. Si no hay más remedio y hay
gente que no tiene para comer, hay que dársela. Nosotros no queremos seguro.
Queremos el pescado en planta para poder trabajar. Es lo que queremos. Solamente eso.
Después de ocho meses sin trabajar, cuando pensábamos que podíamos retomar el
trabajo que estábamos haciendo, tuvimos un mes bueno, y caemos con esto. Ya hace
más de un mes que estamos sin trabajar, sin generar, volviendo a perder licencia,
volviendo a perder aguinaldo, cobrando nada en las quincenas, y nos aburrimos y nos
apartamos.
Acá no hay una guerra entre trabajadores ni de trabajadores no afiliados contra el
sindicato, porque hay gente afiliada que está con nosotros, que es gente de planta. Y no
estamos haciendo mandados como nos llegó el mensaje a los patrones.
Acá nosotros queremos trabajar; y hay para trabajar. Esto es algo sistemático. Cada
vez que empezamos a repuntar, hay una huelga, un paro, por más que se diga que no. El
año pasado, los primeros tres meses, fue por las empresas. Las empresas nos avisaron a
nosotros que iban a mandarnos al seguro en época de bajo trabajo: enero, febrero y
marzo, cuando casi no se trabaja. Esos tres meses íbamos a estar en el seguro.
Después, hubo un parate por parte del Suntma por los convenios.
Se firma un convenio hasta 2027. No entendemos por qué no se respeta, porque
hace menos de un año se firmó el convenio. El problema que ellos plantean, ¿es
histórico? ¿Por qué no se planteó en su momento? ¿Por qué esperar a intentar trabajar
para parar? ¿Para de vuelta gente que gana $ 20.000 por mes no tener nada en la casa?
Estamos sinceramente aburridos de esta situación. Somos mucha gente alrededor
de esto, porque hay plantas que tienen más de ciento cincuenta personas trabajando y en
sus alrededores; es la gente que trabaja en planta, la gente que hace las descargas, la
gente a la que se le compra el cartón, la gente a la que se le compra el nailon,
proveedores, todos esperando que alguien decida traer pescado a las plantas para poder
trabajar. Eso es. Nosotros no queremos una guerra entre trabajadores. No queremos que
piensen que esto es contra el sindicato y que estamos haciendo un mandado por un
boleto, como se nos dijo. Yo el mandado lo quiero hacer para ir a comprar las cosas para
mi casa, si tengo trabajo. Si no tengo trabajo, no puedo comprar nada. Es trabajo lo que
pedimos. Solamente eso.
Yo hace veinticinco años que trabajo en esta planta y sé lo que es y sé cómo ha
venido el deterioro de esto. Sinceramente, yo con la edad que tengo y con 25 años de
experiencia, que es lo único que tengo, no salgo a conseguir trabajo mañana de vuelta.
Entonces tengo que defender lo mío. Y como defiendo lo mío, venimos todos a defender
lo nuestro. Sin querer hablar mal de nadie, sin querer hacer mandados; nada.

SEÑORA CABRERA (Soleil).– Buenos días para todos. Trabajo en la empresa
Valymar, y nuestra situación actual es la siguiente.
Nosotros, el año pasado, tuvimos un incendio, pérdidas importantísimas. Mucha
gente se quedó sin trabajar. Y ahora está la decisión que tomó el Suntma. No estamos en
contra del sindicato. Estamos de acuerdo en que cada cual tenga su sindicato y que cada
cual luche por sus ideales y sus intereses personales. Nosotros somos de planta.
Procesamos el pescado. Esperamos por ellos. O sea, si ellos deciden:»Paramos todo»
paran todo. O sea, es la voz de ellos. ¿Y las plantas dónde quedan? En la mayoría de las
plantas somos mujeres. Y hacemos el trabajo, estamos en el frío y se moldea, se
congela. Pero estamos esperando por ellos.
Entonces, ¿qué pasó? ¿Qué pasó si se firmó un contrato, un convenio, hasta 2027?
Ellos quieren un marinero más a bordo. ¿Y a dónde lo van a meter? Si hay nueve camas,
¿a dónde lo van a meter? Y bueno, si quieren, yo los aplaudo. Que sigan luchando por lo
que ellos quieren, y está bien. Se respeta, porque la pesca es sacrificada. Pero
dependemos de ellos. Y no nos importa si cobran lo que cobran, si comen lo que es rico.
Porque no nos importa nada, está bien y se aplaude. Bien merecido tienen el sueldo.
Pero que no paren las plantas. ¡Que no paren las plantas! La gente te pide: «No tengo
para darle a los chicos» y entre todos nos estamos ayudando, pero ¿y qué hacemos? Yo
no quiero quedarme sin trabajo a los cincuenta y tres años. Hace muchos años que estoy
en la pesca; muchísimos años que estoy en la pesca. Y veo a la gente sin trabajar.
Estamos a nada de ir al seguro, porque estamos trabajando tres horas, dos horas, y no
todo el personal, y no sé si nuestros patrones van a mandarlos al seguro. Hay gente que
no tiene seguro. Nuestra empresa contrató treinta personas para arrancar la zafra. Todo
pronto: se compró cartón, se compró nailon, se tomó gente, todo para empezar. Todos
contentos. Bueno, vamos a darle a la zafra, son seis meses. Y son 25, 30, 32 si metes
extra. Y está bien.
Pero ¿por qué paran? ¿Por qué no siguen trabajando? «Bueno, chicos, el sindicato
decidió esto», perfecto. Pero sigamos todos trabajando y sigan luchando. Son seis meses
que tenemos fuerte. Enero, febrero y marzo para. Lo que pasó el año pasado ya pasó. No
nos morimos, la peleamos, nos metimos en préstamos, sacamos más préstamos para
pagar las cuentas. Ya pasó. Nos aprontamos para esta zafra. ¿Y qué pasó? Paró todo. O
sea, que yo no puedo creer que habiendo presidente, senadores, representantes, gente
con fuerza que mande, no ayuden.
Señores: si quieren un marinero más, bueno, la vamos a pelear, pero trabajando.
Trabajando. ¿Qué hace la gente de las plantas? ¿Qué hacen las mujeres? ¿Qué pasó
con el compañerismo? Luchamos por todo. Porque ellos lograron canasta, lograron esto,
lograron aquello. Y las plantas siguen en la misma: $ 150, $ 160 la hora.
Y es verdad lo que dijo el compañero. Hay un delegado de las plantas, Fabián
Acosta. Pertenece a la empresa Valymar. Él apoya el puerto y mira por sus intereses.
Hay gente afiliada que está yendo a la marcha. Había un marinero el otro día tapado,
todo tapado, por miedo; está apoyándonos en la Plaza Independencia. Nos morimos de
frío ese día, lloviendo. Estaba todo tapado porque tenía miedo. «Yo no puedo estar acá.
Si yo estoy acá, me limpian». ¿Qué es una mafia? ¡No puedo creer! Y nos llenamos la
boca: «Compañeros, compañeros, esto y lo otro». Y no es así. Me parece que no es así.
Esto es nuevo para nosotros. No somos un sindicato; somos funcionarios de planta
que representamos a toda la planta. Están nuestros compañeros en la Plaza

Independencia esperándonos, porque hoy queremos que alguien nos escuche. ¿Y que
pedimos? Ayuda. Ustedes que tienen el poder porque ustedes tienen el poder, hablen
con ellos. Lleguen a un acuerdo.
Sí, bueno, capaz que después consiguen y suben a uno, dos, cinco marineros más.
¡Pero no nos paren a nosotros! ¡No nos paren a nosotros! Es eso nomás. Que nos
ayuden y que hablen con esa fuerza. Y que sí, que peleen por lo que quieran. No nos
importa. Es un trabajo sacrificado y ¡no puede ser que dependamos de ellos! Que ellos
tengan el poder. Paramos y paramos y se terminó. Pararon un barco congelador que no
tiene nada que ver. No tiene nada que ver.

SEÑOR LÓPEZ (Juan).- Buenos días.
Hace casi dos años que estoy en la planta Ciupsa. Soy pescador artesanal. Tengo
embarcación y soy barquero, porque también tengo libreta y curso OMI. Conozco el tema
de lo que discuten ellos porque también trabajo en los barcos. Y puedo volver.
Actualmente, tengo todo en regla. Pero ¿qué pasa? Hace muchos años trabajé y dije:
«Me voy a tomar un descanso para estar más tiempo con mi familia» que es mi señora
nomás.
Soy un barquero. Conozco el tema. Conozco por lo que luchan. También sé lo malo
que hay arriba de un barco. También sé lo malo que no debería haber. Ingieren cosas
ilegales o toman lo que sea. Y eso el sindicato no lo toma en cuenta. Pues yo ya estuve
en el rubro y ya sé lo que es.
Yo, actualmente, hace dos años estoy en Ciupsa. Y lo que nos está afectando es
que estamos todos sin trabajo, sin poder cobrar absolutamente nada. Esta planta la
verdad que los felicito cuando hay mucho trabajo trae personal del refugio. Muchachos,
hombres; la mitad de ellos no tiene una buena vida. Uno de ellos, que estuvo el otro día
en la marcha, estaba contento de estar laburando con nosotros; le compra championes a
las hijas y está estudiando. Pero como hoy la planta no lo está llamando, no está
laburando. ¿Qué va a hacer de esos muchachos que están en refugios, enderezándose?
Esto lo está provocando el sindicato. Está llevando a que, de repente no digo en mi caso,
porque actualmente me encuentro bien; trabajo alguna familia agarre para el mal camino.
Porque aquel que tiene hijos, va a tener que salir a hacer algo. Y como ustedes ven, de
repente cometió un delito y ni antecedentes tiene, pero lo están provocando a que lo
haga. Porque la persona quiere trabajar y no la dejan; no la dejan realmente trabajar. No
estamos golpeando una puerta para que nos den una canasta, para que nos den un
paquete de arroz. Estamos pidiendo que nos dejen laburar, nada más. Es tan sencillo
como eso.
El sindicato está incumpliendo esa ley de poder trabajar. El sueldo nuestro en la
empresa es $ 26.000 por mes, sin extra. Y yo, como barquero, saliendo en un costero,
que sacaba de $ 30.000 a $ 40.000 por marea el máximo son siete días, y salían los
congeladores y salían los marluceros, ganaba muy buen sueldo. Yo digo, si mañana o
pasado mañana me agobian las cuentas, lamentablemente tengo que decirle a mi
esposa:»Bueno, tengo que embarcarme de vuelta». Cosa que no quiero porque en todo el
tiempo que estuve embarcado perdí muchas cosas: cumpleaños de mi sobrino,
problemas de salud de mi familia. ¿Me entienden? Y le están cortando los brazos a la
gente. Lamentablemente, le están cortando los brazos al que quiere trabajar porque es lo
que están haciendo.
Muchas gracias.

SEÑOR SANDES (Michael).- En primera instancia, quiero nombrar a Silvana Lazo,
que no está acá con nosotros porque ella se está haciendo presente en la Plaza

Independencia con el resto del personal. Si bien esta es una instancia muy importante
para nosotros porque queríamos manifestarnos ante las autoridades para que puedan
entender la preocupación, como han explicado mis compañeros, ella está con el resto del
personal. Nosotros después de acá vamos a partir hacia la Plaza Independencia, donde
vamos a seguir luchando con la fuerza que nos queda porque ya va un mes de este
conflicto que ha provocado que estemos agotando todos los recursos para poder seguir
adelante. Dependen de este rubro muchos núcleos familiares, madres y padres jefes de
familia y familias enteras.
Ya hace más de un mes que inició este conflicto y no llega materia prima a las
plantas procesadoras para que nosotros podamos trabajar. Lo que buscamos es que se
destrabe el conflicto y podamos trabajar como nos merecemos, con un trabajo honrado
como lo venimos haciendo desde hace quince, veinte, veinticinco años.
Vemos sistemáticamente cómo año tras año el Suntma, que dice representar a las
plantas, sistemáticamente hace conflictos en beneficio propio, solamente del personal del
puerto. Yo estoy hace quince años en este rubro y nunca hemos visto que nos hayan
representado o que hayan luchado por algún beneficio. Lo que nosotros queremos es un
beneficio básico y principal: que nos dejen trabajar en condiciones dignas.
Este conflicto se está dando totalmente contra todo y tiene un inicio básico
infundado porque están violando un convenio. Hay un convenio colectivo vigente hasta
2027 con una cláusula de paz, con lo que conlleva eso, y el sindicato como modus
operandi que realiza todos los años en lugar de establecer una instancia de negociación,
lo que hace es paralizar la flota cuando inicia la zafra. Es un medio de ejercer presión
para lograr y reivindicar lo que ellos consideran.
No vamos a entrar en la discusión sobre lo que reivindican o no porque no nos
compete a nosotros, pero sí nos compete marcar que lo que ellos están ejerciendo no es
la modalidad correcta porque nos están dejando a nosotros sin cuestiones básicas que
están decretadas en nuestra Constitución artículos 7° y 72: derecho a la vida digna,
derecho al trabajo, a la libertad de expresión; cuando hemos querido expresarnos en la
plaza nos han llegado mensajes coartando nuestra voz. Entonces, estamos buscando
que el gobierno, nuestros representantes, los representantes de la soberanía, puedan
representarnos como se dicta porque tienen las herramientas y los caminos para hacer
que esto salga adelante.
Básicamente, nosotros lo que pedimos es que, en primera instancia, se haga
cumplir ese convenio colectivo, se vuelva al trabajo y, como ya se había mencionado
creo que fue en una de las reuniones que hubo en el Ministerio con todos los
representantes: PIT CNT, Suntma, cámaras empresariales, se genere una comisión para
ir hablando sobre esta solicitud del sindicato a medida que se trabaje, pero eso no está
pasando. Nos parece un poco agresivo hacia nosotros que ministros y representantes
digan: «Estamos en el punto cero»o «;tenemos esperanza de»; o «esto se va a resolver»
esperando que las partes cedan, cuando esto no se trata de que las partes cedan; se
trata de cumplir con lineamientos de trabajo básicos en toda industria, en todo sector.
Estamos hablando de que al no respetar un convenio colectivo se tira por piso toda
credibilidad que hay sobre nuestro comercio, sobre la legalidad laboral.

SEÑORA GARCÍA (Natalia).- Buen día.
En realidad, no tengo mucho más que agregar.
Les pedimos ayuda para todos los que representan a la pesca, que nos den una
mano, porque nosotros necesitamos trabajar, tenemos derecho a trabajar; no nos limiten ni censuren. La verdad es que somos muchas mujeres jefas de hogar, también hay
hombres. Nosotros vivimos de esto, es nuestra realidad; vivimos de esto.
No estamos del lado de nadie; estamos de nuestro lado y necesitamos trabajar.
Tenemos nuestras casas que mantener, nuestros hijos que mantener y dependemos de
esto, pero nadie nos está ayudando. Por lo menos, yo en lo personal, siento que no nos
están escuchando porque dejan todo en manos del Suntma y que ellos se arreglen y que
ellos discutan. El tema es que nosotros seguimos en el medio, no estamos trabajando, no
se nos brinda el seguro de paro. Entonces, estamos en foja cero porque esta discusión
sigue, pero no hay una solución; no hay una solución en ningún sentido. Por lo menos
desde hace un mes que se viene discutiendo el tema, pero no se ha solucionado nada ni
para nosotros ni para ellos porque esto está perjudicándonos a todos.
Nosotros también tenemos miedo de que las plantas no resistan un año más fuera
de zafra. Se perdió la zafra pasada; esta zafra nuevamente se va a perder. Por lo tanto,
hay plantas que no van a resistir. No solo nos vamos a quedar los operarios de plantas
sin trabajo, sino también los marineros porque esto también los va a arrastrar a ellos.
Esto es así; lamentablemente, vamos a perder todos acá.
Lo ideal sería que se pongan a trabajar y que todos podamos trabajar; que se
discutan los temas que se tengan que discutir con los empresarios, con el Suntma, pero
que se sienten a discutir y sigan trabajando, que no nos dejen sin nada.

SEÑORA CABRERA (Soleil).- Una cosa que deben tener presente es que acá hay
factores importantes, como el tiempo. En enero no vamos a tener la cantidad de pescado
que tenemos ahora; es ahora la zafra. Son seis meses de zafra; no es cuando ellos lo
decidan, no es cosa de que nos digan: «Dentro de dos meses arrancan, chico»No,
porque dentro de dos o tres meses no vamos a tener la cantidad de pescado que hay
ahora. Es el tiempo, las aguas están frías; es ahora. Tenemos fe de que se va a arreglar,
aunque supuestamente el Suntma representa a todos los trabajadores, pero no, eso es
mentira, ¡es mentira!; representa a los que están sindicalizados, a los que llevan la cuota.
¿De Novabarca cuánta plata se llevan? Casi $ 500.000 por mes de los barcos; por eso
van a los barcos. Y yo pienso que si se arregla todo, que tenemos la esperanza de que se
arregle, y las plantas nos formamos, hacemos un sindicato que no sabemos ni lo que es,
hacemos fuerza y no procesamos el pescado… Si nos revelamos las plantas, los barcos
no van a salir. ¿A quién le van a vender pescado? Porque ellos pararon y nos dejaron.
¿Nosotros qué somos? Nada; no somos nada para ellos. Nosotros procesamos el
pescado y no hacemos mandado a los patrones. El delegado sindical de las plantas el día
de la manifestación, le mandó un mensaje a nuestra compañera Silvana Lazo, de la
empresa Novabarca, diciendo que estábamos haciendo mandado a los patrones por un
boleto. ¿Un delegado sindical puede decir eso? Y muchas cosas más dijo ese delegado
sindical de las plantas, humillándonos a nosotros: que le hacíamos mandado a nuestros
patrones por un boleto, que no teníamos convocatoria, que nos aprontemos y muchas
cosas más. Y si quieren pruebas, tenemos fotos y capturas de pantalla; todo.
Entonces, el tiempo es ahora. Nos aprontamos para ahora. El año pasado la
pasamos horrible; espantoso. Si los empresarios deciden bajar las persianas, ellos tienen
dinero, van a seguir. Y nosotros, con cincuenta y pico de años, ¿qué hacemos? ¿Pero
qué hacemos? Es ahora; es ahora. Las aguas están prontas, ¡es ahora! Son seis meses
de esfuerzo; es simplemente eso: que nos dejen trabajar.

SEÑOR SANDES (Michael).- Quiero hacer un último aporte. Lo que nosotros
planteamos es eso mismo: volver a trabajar. Esta es nuestra zafra y necesitamos
generar; nos hace la diferencia para sacar el año adelante. Si bien no es nuestro punto
inicial tomar ese seguro de desempleo porque lo que queremos es trabajar, muchas

familias hoy no tienen cómo comer. Entonces, también es una ayuda para las familias
que no van a poder llevar el pan a la mesa. Vamos a estar todos un mes sin trabajar y por
más que los barcos se arreglen pronto, si ellos en los primeros días de julio o a mediados
de julio no están cobrando e iniciando la actividad en una semana o dos, nosotros
comenzamos a procesar el pescado unos diez días, más o menos, después de los
barcos; una semana, diez días después. Estimamos que si no tenemos un seguro que
nos ampare, los ingresos a nuestros hogares van a llegar recién en agosto, en caso de
que se arregle esta situación.
Por lo tanto, nosotros ya no estamos en punto cero, en foja cero; estamos en
regresiva, en negativo.

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