Homicidios: discrepando respetuosamente

El lunes 26 de enero de 2026, el Ministerio del Interior informó sobre los delitos en 2025. Un informe sumamente satisfactorio para el MI, donde dan cuenta de que prácticamente todos los indicadores que consideran mejoraron. Lo pueden ver en el sitio web del Ministerio del Interior. En la prensa lo pueden ver aquí en Subrayado, por ejemplo, destacando en particular la baja de los homicidios y acá en Telemundo 12. Este informe es similar al efectuado en enero del año pasado por el en aquél entonces ministro Nicolás Martinelli. El informe que se hizo en ese momento lo pueden encontrar todavía acá.

Es claro que para los ciudadanos de a pie le quedan sólo tres alternativas: creerlo ciegamente, descreerlo acérrimamente o, lo que yo considero más sensato, intentar comprender y someter el informe al escrutinio y control ciudadano. Es claro que en la mayoría de los casos eso es imposible, porque no tenemos acceso a las denuncias individuales ni los medios como para hacer el sguimiento de miles y miles de datos individuales.

Sin embargo, sí hay un caso en el que podemos ejercer el control ciudadano y es el de los homicdios. El homicidio es una ofensa criminal tan grave que es muy difícil que no aparezca reportada en la prensa. Aunque en algunos casos sea más difícil encontrarlos, al ser alguno en el interior remoto que no llega a la prensa nacional, se desprende de suyo que contabilizar datos de la prensa siempre dará un número igual o menor que los reportados por quien tiene todos los datos crudos en la mano. Es cierto que hay que ser cautelosos por un par de razones. Una juega en contra, es posible que algo que en un inicio se reporta como homicidio o sospecha de, termine no siéndolo, lo que implicaría que el conteo por la prensa es exagerado. Y otro que juega a favor, y es que la prensa usualmente no realiza seguimientos de los agredidos internados graves. Si mueren varias semanas o meses después, no suelen ser reportados.

El control ciudadano respecto a homicidios

En tiempos de ser el ministro del interior el Sr. Eduardo Bonomi, desde la Fundación Propuestas de Vamos Uruguay del Partido Colorado hicimos un seguimiento estricto de lo sucedido en esos años, empezando por 2012. En este artículo de prensa se relata la historia de ese hito, que quedó fuera de servicio al iniciarse la pandemia, que era algo mucho más importante. Hubo un largo hiato que finalmente se cerró este año con la aparición del Observatorio de la Inseguridad AlertaUy.com. Este sitio fue desarrollado a raíz de un par de sugerencias mías por un académico al que conozco personalmente, a quien le gustan los números y los usa profesionalmente, y que interviene en X con el handle PhD en Lógica y Libertad. Si no lo siguen, háganlo.

Si bien el sitio está enfocado a una misión mayor, que se irá viendo a partir de febrero, las acciones iniciales se concentraton en homicidios. El sitio se nutre de dos vertientes. En lo que se puede (porque figure en los datos abiertos que presenta el ministerio) se cotejan los datos en esa base con los publicados en la prensa. Como esos datos se publican con retraso, el resto de los mismos se toman directamente de la prensa. Un mapa iterativo permite verlos geolocalizados y con todas las características importantes que lo identifican (sexo de víctima y victimario, edad de la víctima, lugar de ocurrencia, etc.) Los invito a chequearlo y usarlo.

Consecuentemente, tenemos una herramienta de control ciudadano en el caso de los homicidios que, como dije antes, es un delito que es muy difícil que sea pasado por alto por la prensa.

Primera discrepancia, una comparación errónea

La primera discrepancia con el informe preliminar del MI es que compara los datos preliminares de homicidios de 2025 con los datos finales de homicidios de 2024. La comparación correcta debería ser datos finales a datos finales, pero como claramente todavía no tienen los de 2025, lo correcto es hacer la comparación de datos preliminares de 2024 (los dados por el informe de Martinelli citado más arriba) con los datos preliminares que ahora dio Sanjurjo.

Sanjurjo dice que hubo 382 homicidios en 2024, lo que es el número final pero no es comparable con el supuesto 369 de este año. Si uno mira el informe final del MI en enero de 2025 ve que fueron 377 homicidios. A posteriori se agregaron 5, debido a que, por ejemplo, gente que estaba internada grave murió o que hubo cambio de carátula de algún caso de muerte dudosa a homicidio, cosas de ese estilo. Lo mismo va a pasar en 2026 cuando se tengan los datos finales de 2025, así que la comparación correcta es 369 vs. 377. En lugar de 13 homicidios, la supuesta disminución fue sólo 8. No es que estos números tengan especial significación estadística, pero sí es importante usar los números correctos.

Segunda discrepancia, discordancia con los datos

Mirando el cuadro de la Gráfica 2 del reporte del MI actual, que se muestra abajo, se ven algunas discrepancias con los datos que ya había reportado el MI en julio de 2025. Por ejemplo, en ese informe se reportaban 35 homicidios en enero y ahora se reportan 34. Las variaciones son pequeñas y posiblemente debidas a correcciones posteriores, pero de cualquier manera nosotros tuvimos en cuenta los últimos datos que reporta el MI, que son los que se dan debajo.

Como se ve allí, entre enero y setiembre de 2025, el último informe anterior que se había realizado, hay 274 homicidios y 95 más entre octubre y diciembre, lo que da los 369. En nuestro conteo de prensa aparecen 97 homicidios confirmados entre octubre y diciembre, lo que elevaría el total a 371 y la diferencia con 2024 a 6 homicidios solamente.

Hay un dato aún más inquietante. El periodista Diego Martini Lemos publicó el 35 de diciembre el siguiente posteo en X,

Ya en ese momento él contabilizaba, suponemos que con fuentes de información mejores que las nuestras, 371 homicidios, mientras que nosotros contabilizábamos 366. Si sumamos a esos 371 los 5 que ocurrieron entre el 25 y el 31 de diciembre, llegamos a la cifra de 376 homicidios, que parecería ser la que es refrendada por medios independientes del MI.

En otras palabras, no hubo ninguna disminución significativa de homicidios entre 2025 y 2024 (376 contra 377) de la misma manera que no la hubo entre 2024 y 2023 cuando se consideran los número finales en ambos casos (382 vs 381). Uruguay sigue en crisis, aunque no en el pico de 2018, sino en un plateau que se extiende por muchos meses, como se ve en la gráfica de abajo que muestra el total móvil de homicidios a mes cerrado.

Tercera discrepancia, algunas cosas raras

Hay una tercera discrepancia con el MI en algunos casos. Para eso lo mejor es mostrar la Tabla 3 del informe del MI donde se desglosan los 19 Departamentos más los institutos carcelarios.  En esta tabla hemos insertado como última columna los homicidios que se registran en AlertaUy.com y, entre paréntesis, las discrepancias.

Como se ve, en 12 de los veinte casos no hay diferencias. En otros hay pequeñas diferencias, excepto para Montevideo, donde la diferencia es grande.

Estas diferencias pueden deberse a distintos factores. De hecho, véase que el número total es 379, 10 unidades más que lo calculado por el MI e incluso 3 más de las que mostré más arriba. Es perfectamente posible que haya errores tanto en la base de datos del MI como en el proceso de los mismos por AlertaUy. En este último caso es perfectamente posible ver si hay equivocaciones, porque cada homicidio tiene asociada una tarjeta (que se accede clickeando sobre el punto rojo de geolocalización del homicidio) donde están todas las características. Hay que hacer notar que excepto desde octubre a diciembre, cuando no estaban los datos abiertos, lo que se reporta viene de la base de datos del MI, así que aun si hay errores en AlertaUy estos pueden provenir muy bien de la propia base de datos del MI. Eso no lo sabemos aún.

Es importante aclarar que la base de datos del MI puede haber sido corregida (de hecho, sabemos que lo fue) luego de que se obtuvieron los datos para AlertaUy, así que algún error puede haber sido corregido.

Veamos el caso sintomático de los dos chiquitos, el niño de 6 años y la niña de 2, que fueron ahogados por su padre en el arroyo San Esteban en Río Negro. En este caso tenemos dos dificultades. Por un lado, en la tabla del MI se dice que hubo 0 homicidios en Río Negro, pero, por otro, la base de AlertaUy dice que hubo sólo 1. Ninguna de las informaciones es correcta. Por el lado de AlertaUy, la niña está listada como muerta en Río Negro por ahogamiento (véase la tarjeta respectiva) pero el niño está reportado como muerte por ahogamiento en Soriano (véase la tarjeta respectiva). El reporte actual del MI con 0 muertes en Río Negro aduce que ambas muertes se registraron en Soriano, porque allí residían, pero en el propio MI se menciona que la causa de muerte es ahogamiento, lo que no puede haber sucedido en Soriano, sino en Río Negro. Es muy posible que haya otras discrepancias de este estilo que no fueron correctamente curadas.

En AlertaUy hay también algún pequeño error. Por ejemplo, uno de los homicidios reportados en Mercedes, como se ve abajo

primero, no era un niño de 2 años, sino un anciano de 92, y no sucedió en Mercedes, sino en Las Piedras, como se puede constatar fácilmente clickeando en el enlace de prensa. Esta es una de las grandísimas ventajas de AlertaUy en comparación con los informes del MI. Como los datos se recogen de la base cruda, es posible identificar errores e inconsistencias en ella (2 en lugar de 92, Mercedes en lugar de Las Piedras, etc.) que pueden venir simplemente de un error de tipeo o un simple copiar y pegar realizado por el funcionario que entró la info en la base de datos.

Conclusiones

La principal conclusión es que si se hacen las cosas correctamente no hubo ninguna disminución de homicidios esadísticamente significativa entre 2025 y 2024. Habría que revisar uno a uno los homicidios, cosa que es posible hacer cuando el MI libere los datos abiertos, para ver el porqué de las discrepancias. Tampoco es que esta conclusión sea inesperada, dado que por propia confesión se sabe que el ministro Negro decidió implementar un plan de seguridad distinto en 2026. Si en 2035 las cosas se venían haciendo siguiendo el modelo del gobierno anterior, no debe sorprender que el resultado sea el mismo.

La segunda conclusión es que en el caso de los homicidios, el análisis de la prensa permite una evaluación independiente del MI, lo que implica que puede haber un control ciudadano efectivo sobre los datos que se difunden. Esto no implica necesariamente pensar que los técnicos en el MI mienten, pero permite identificar errores e inconsistencias. No solamente se necesita disponer de datos para poder armar modelos de comportamiento, sino que los datos deben ser exactos y precisos. Esta herramienta es una contribución fabulosa en ese sentido.

En tercer lugar cabe aclarar que estos datos se refieren exclusivamente a homicidios, dado que existe una forma de evaluación independiente. En el caso de las rapiñas o los hurtos, por ejemplo, los problemas fundamentales son que (a) no aparecen en la prensa, a menos que sean muy aparatosos y (b) a menos que haya lesiones de cierta entidad, la gente tiende a no denunciar para no perder tiempo, sobre la base de que la denuncia es inútil. Tengo entendido que PhD_en_Lógica tiene la intención de mejorar el sitio para que puedan realizarse denuncias allí, lo que no es trivial y requiere mucho trabajo para asegurar la integridad de la información.

De cualquier forma, es interesante analizar un dato. El MI dice que las rapiñas descendieron de 17.490 en 2024 a 15.656 en 2025. Asumiendo que ese dato es exacto (dado los problemas ya mencionados) significa una disminución de 10.5%. Sin embargo, en 2023 había habido 22.416 denuncias de rapiñas, con lo cual el descenso 2024-2023 (en el gobierno anterior) fue de 4.926 denuncias, 2.7 veces la que se registró en 2025 (lo que se ve claramente en la menor pendiente en el último año en la gráfica).

Es decir que el MI, haciendo en este gobierno lo mismo que se estaba haciendo en el otro, logró reducir las rapiñas menos (tanto en números absolutos como porcentuales) que lo que lo hizo el gobierno anterior, después del terrorífico aumento en el período Bonomi 2017-2019.

COROLARIO

En lo que se puede evaluar independientemente, no existe un mejoramiento (ni un empeoramiento) notorio en la acción del Ministerio del Interior, lo cual parece razonable ya que no se conoce ningún plan de seguridad alternativo al que ya teníamos. Los números que se han presentado ditirámbicamente no abonan la conclusión de que la seguridad en Uruguay esté mejorando y colide, además, con la sensación de inseguridad de la población.

 

 

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