En lo que se interpreta como una medida desesperada del Kremlin, se anuncia que Rusia habría lanzado un ataque masivo contra la capital ucraniana con misiles Iskander, así como con misiles IRBM Oreshnik, estos últimos elementos hipersónicos reservados para uso nuclear
Así lo informan los principales analistas, confirmando un adelanto que horas antes había advertido el Presidente ucraniano Vladimir Zelensky, en base a informaciones de Inteligencia.
Se informa de un ataque masivo contra Kiyv y el posible uso de misiles IRBM Oreshnik lanzados desde la base rusa de Kasputin Yar pic.twitter.com/ODrVoRbhH6
— Nacho Montes de Oca (@nachomdeo) May 23, 2026
Es claro que esta acción del gobierno ruso obedece a la escalada de ataques ucranianos en la propia ciiudad de Moscú, que se une a las «sanciones de larga distancia» que el Presidente Zelensky dispuso, a través del ataque a refinerías y centros petrolíferos, que han comprometido seriamente la producción de combustibles rusos en cifras en el entorno del 40 por ciento de su capacidad, como parte de una campaña sostenida para degradar la infraestructura que sostiene la ofensiva rusa.
A ello deben sumarse los severos reveses que el invasor ha venido sufriendo en esta nueva campaña, donde en forma constante, metódica y sostenida ha debido entregar territorio, a la luz de los avances ucranianos.
Vemos en ese sentido la situación en los pasados días…
Ucrania libera Kupiansk

Las fuerzas ucranianas declararon liberada la ciudad de Kupiansk, luego de dos meses de iniciativa en una batalla que se inició hace casi dos años, las fuerzas ucranianas expulsaron al menos a 20.000 tropas ocupantes.
Y aunque las fuerzas rusas están dominando las dos orillas del río Oskil, al norte de Kupiansk, se encuentran en medio de una retirada bajo fuego y un acoso constante de los drones ucranianos y la fuerza aérea, que han intensificado los ataques con bombas AASM Hammer, un arma francesa que ha sido completamente revolucionaria por su potencia y precisión.
Los F-16reralizan hasta 20 misiones diarias solo en ese sector del frente golpeando permanentemente cualquier concentración rusa.
En este sector del frente, las bajas rusas son catastróficas, ya que el ratio normal en una operación militar en cuanto a bajas entre Heridos/Muertos es 3/1, el desarrollo de drones ha cambiado el ratio a 1/5 en la Segunda BAtalla de Kupiansk.
Rusia en 2024 tenía un ratio de 3/1 y unas 20.000 bajas mensuales. Hoy en todo el frente tiene unas 35.000 bajas y un ratio de 1/2. Es decir que en números en 2024 tenían unos 7.000 muertos y 13.000 heridos mensuales, hoy tienen 12.000 heridos y 23.000 muertos mensuales. Traducido significa que Rusia tiene mensualmente un 50% más de muertos que en los 12 años de Guerra en Afganistán.
Kupiansk, entre ataques y trolleo
El objeto del combate es una ciudad ucraniana situada en el noreste del país, el segundo cruce ferroviario más grande del área y uno de los principales nudos del transporte férreo de la región.
Al inicio de la invasión la ciudad fue entregada casi sin lucha por el alcalde pro-ruso, y reconquistada luego en acciones posteriores, que dieran lugar a un ballet de ocupantes a lo largo de estos años.

Así, mientras Rusia anunciaba su control total de Kupiansk y haber terminado con toda resistencia, el presidente ucraniano usara sus reconocidas dotes de trolleo, al trasladarse a la ciudad presuntamente conquistada y desde allí emitir un video al mundo, dejando en ridículo una vez más a los invasores.
Finalmente, y pese a Rusia empeñase el equivalente a 5-6 Brigadas Z de asalto urbano, es decir entre 22 y 27 mil soldados permanentes para tomar la ciudad, la misma ha vuelto a manos de sus legítimos dueños, tras acciones que demuestran el alcance de los cambios en esta nueva forma de hacer la guerra.
Por ejemplo, en octubre pasado el gobierno ruso declaró conquistada la ciudad cuando ya tenían el control del 90% de Kupiansk . En diciembre las fuentes más confiables registraban unos 23.000 rusos en la ciudad y menos de 900 ucranianos. No obstante, en enero se inició un ataque completo por parte de las unidades de drones ucranianas que hicieron insostenible la situación de los invasores.
Operativamente fueron cortando cada cuadrícula para que los sectores asaltados por los ucranianos fueran aislados y no pudiera rendirse ni seguir luchando. Ante esto las tropas Sturm-Z rusas comenzaron a redesplegarse por la ciudad a medida que sus posiciones abandonadas eran sistemáticamente ocupadas por ucranianos y protegidas las 24 horas por drones. Y así cuadrícula a cuadrícula, manzana a manzana las fuerzas de Ucrania liberaron una ciudad de casi 40 km2
Claramente no todo fue color de rosa, gran parte del ejército ruso son soldados duros que resisten mucho las desgracias de la guerra, pero las bajas rusas han sido catastróficas gracias a los drones, incluso en lo relativo a material de guerra.
En efecto, los drones de vigilancia aumentaron su capacidad con la incorporación de IA y logran identificar la artillería casi desde el momento del primer disparo y se lo comunican al piloto, el cual dispone hoy de los medios para hacer fuego de contrabatería de manera milimétrica. Eso obligó a Rusia a casi retirar de Kupiansk el apoyo de fuegos de la artillería y bombardear solo desde Rusia, para dejar sus armas fuera del alcance de los drones.
Retirada rusa en Lyman

Las fuerzas invasoras también están en retirada en Lyman, donde afrontan un severo problema logístico. En efecto, no tienen quien los evacue de manera segura ni quien los abastezca para mantener el frente de manera consolidada. Están en una clase de No-Situación porque no pueden combatir, ni avanzar, pero tampoco pueden retirarse sin ser aniquilados.
Este repliegue de las fuerzas rusas pone fin a las aspiraciones rusas de ocupar desde el norte a Sloviansk para rematar Kramatorsk y terminar el asalto al Donbás. Una vez desalojados de Lyman, los rusos deberán correr hacia Torestk y Yampil, posiciones muy difíciles de defender cuando son atacadas desde el oeste y que luego de años de asedios y asaltos no ofrece demasiados refugios como para establecer destacamentos operativos.
Son dos puntos que fueron muy caros de conquistar para Rusia, ya que debieron cruzar varios cursos de agua para alcanzarlos y en caso de una defensa, si son atacados desde el Oeste tienen esos cursos de agua como obstáculo logístico para ser reabastecidos o para ser evacuados.
Además los drones ucranianos, de producción local atacan las líneas logísticas en profundidad.
En este punto actual Rusia lleva 2 meses perdiendo terreno y la iniciativa y no parece que la vaya a recuperar pronto, ya que el avance ucraniano es lento y metódico.

En ese marco, ayer se manejó que Stavky, asentamiento al norte de Lyman fue liberado por completo y que las tropas ucranianas avanzan en dos ejes hacia Kolodyazi-Bilohorivka y Zarichne para asaltar la retaguardia del cerco a Lyman.
Rusia no pudo romper las líneas defensivas ucranianas y el desgaste operativo los llevó a perder la iniciativa logrando mantener presión solo en un eje de ataque.
Al ser liberada Stavky, Ucrania lanzó un movimiento de saturación sobre todas las líneas rusas en simultáneo, lo que estaría generando pequeños colapsos en las posiciones de vanguardia. Los ejes de ataque principales son Yampil y Zarichne, mientras que los ejes subsidiarios de ataque son las posiciones de Kolodyazi-Bilohorivka para fijar las tropas en las fortificaciones rusas y que no puedan apoyar las defensas que sostienen el asedio a Lyman.
No se esperan ganancias rápidas de terreno, pero sí permanentes y que a la vez aseguren el terreno tomado metro a metro.
De continuar así, si Ucrania logra limpiar el Oskil podrá desde allí golpear el flanco norte de Svatove, ciudad que le es esquiva desde 2022. Y si Ucrania amenaza Svatove todo el avance hasta Lyman tiene que replegarse para evitar que decenas de miles de soldados sean cercados.
Avances en tecnología, avances en territorio
Otra cosa interesante de esta semana es que Ucrania comenzó a atacar las rutas logísticas Crimea-Donestk, en particular los nodos de transporte en Mariupol.

Los ucranianos han logrado atacar en profundidad las rutas logísticas que eran relativamente seguras hasta principios de marzo y complicar el traslado de materiales cruciales hacia Crimea. Los primeros que están sufriendo son los sistemas AA, ya que los drones ucranianos los están exigiendo a diario y Rusia no ha desarrollado sistemas más baratos y efectivos para contrarrestar esa amenaza.
Rusia en materia anti aérea está en el mismo punto que Israel o EEUU, no pueden hacer frente a una amenaza tan numerosa con sus sistemas tradicionales. La ecuación de derribar un dron de Us$2.000 con un misil de Us$300.000 lleva indefectiblemente a un punto en el que la cadena logística y de producción no logra resistir.

El Pantsir S-1 consta de 12 misiles y 2 cañones de 30mm, cada misil tiene un costo de Us$300.000 y sus cañones no han sido efectivos derribando drones ya que han sido diseñados para el derribo de helicópteros volando a media altura.
Para eludir este tipo de defensas los ucranianos lanzan decenas de señuelos, sobre los corredores de defensa aérea, los cuales activan sus armas y disparan. Por medio de radares de artillería e IA son ubicados y atacados en sucesivas oleadas hasta destruirlos. Cada Pantsir cuesta 35 millones, y una batería está compuesta por entre 4 y 6 unidades Pantsir. Al ser atacadas habitualmente deben mudar su posición y redesplegarse, lo que permite el paso de otras armas rumbo a retaguardia,
