no todo es revictimización

El Uso Abusivo de la ‘Revictimización’

De concepto clínico a slogan judicial

El problema es que el concepto de “revictimización” empezó a transformarse, en muchos ámbitos, en una especie de argumento absoluto que bloquea cualquier evaluación crítica o profundización técnica. Y eso es grave, porque termina confundiendo protección con ausencia de método.

En psicología forense y en justicia no toda entrevista, evaluación o pedido de aclaración constituye revictimización. Si así fuera, directamente no podrían existir pericias, investigaciones ni análisis de credibilidad. El problema no es evaluar. El problema es cómo, quién, con qué técnica, cuántas veces y con qué finalidad se hace.

Hoy vemos que muchas veces se utiliza el término de manera indiscriminada:

* para evitar nuevas entrevistas aunque las previas hayan sido técnicamente deficientes,
* para impedir controles metodológicos,
* para descalificar pericias de parte,
* o incluso para sostener que el relato inicial no puede ser revisado porque “volver a preguntar” sería dañar al niño.

Pero desde la evidencia científica eso no es tan simple, yn niño puede necesitar ser escuchado adecuadamente incluso cuando ya habló antes, especialmente si  la primera entrevista fue sugestiva, si hubo contaminación narrativa, o participaron adultos emocionalmente involucrados,  no se utilizó protocolo,  o el relato quedó fragmentado, ambiguo o inducido.

Minimizar el daño, sin abandonar el rigor

La verdadera protección del niño no consiste en convertir cualquier relato en verdad automática ni en impedir toda evaluación posterior. Consiste en minimizar el daño sin abandonar el rigor.

Porque también hay otra forma de violencia, cuando un niño queda atrapado durante años en una narrativa no evaluada críticamente, en conflictos familiares, falsas memorias implantadas, interpretaciones adultas o procesos judiciales construidos sobre entrevistas técnicamente débiles.

Ahí aparece una paradoja muy peligrosa, cuando en nombre de evitar la revictimización, a veces se termina renunciando a investigar bien.

Y en psicología forense eso es gravísimo.

La literatura internacional nunca dijo que no se pueda volver a entrevistar a un niño.

Lo que se plantea, en cambio,  es que las entrevistas deben ser limitadas, estructuradas,  realizadas por personal entrenado, en las que se utilicen protocolos validados (como NICHD), se eviten preguntas sugestivas  y se  priorice la calidad sobre la cantidad.

No es lo mismo  una entrevista técnica cuidadosamente realizada, que múltiples interrogatorios desorganizados, emocionalmente cargados o dirigidos.

Confundir ambas cosas es uno de los grandes problemas actuales.

Además, el concepto de revictimización se ha extendido tanto que en ocasiones parece utilizarse más para blindar narrativas que para proteger realmente a los niños. Y eso termina afectando incluso la búsqueda de verdad y el debido proceso.

La protección de la infancia no puede construirse sobre slogans.

Necesita método, prudencia y pensamiento crítico.

 

 

Otros Artículos de Silvana Giachero:

[b]Sitio alojado en Montevideo Hosting[/b]