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Demoras en peajes: otro ejemplo de resoluciones que no se cumplen

8 octubre, 2022

Una vez más, como ha sucedido desde hace años, en fines de semana largos o inicios de temporada (situaciones absolutamente imprevisibles por otra parte, para nuestras autoridades) se produjeron importantes demoras para pasar por algunos peajes, en particular en ruta 11. 

 

Frente a esta situación, el Ministro de Transportes y Obras Públicas, José Luis Falero reconoció la «falta de previsión» ante las largas filas de turistas argentinos por no contar con el dispositivo electromecánico (TAG) de telepeaje. Para evitar este problema, se implementará un “TAG turístico” para que extranjeros puedan circular sin dificultades.

 

El ministro reconoce que no previeron las dificultades que generaría para extranjeros adquirir un TAG de telepeaje, que no estaba disponible para ser adquirido, en los puntos de ingreso al país. 

 

Pero lo que parece desconocer el Ministro, es que ya existe la normativa, establecida por el propio ministerio para impedir y evitar las demoras en los peajes, y es que el pasaje por los mismos debe ser liberado, si las esperas llegan a los 10 minutos, y se debe hacer sin cobro del peaje. Ello aplica para cualquier vehículo, con independencia de su origen, ya sea uruguayo o argentino. 

 

 “El cobro de peaje se deberá organizar para que el tiempo máximo de espera de los vehículos desde que llegan a la fila y hasta que pagan la tarifa de peaje, sea menor a diez minutos. Cuando la demora en el cobro supere los diez minutos, se deberá liberar el paso por el peaje sin cobro de la tarifa hasta que se regularice la situación. La liberación del paso por el peaje sin cobro de la tarifa será reglamentada mediante acuerdo de ambas Partes.”

Resolución N °1044/015

Normativa del MTOP sobre Peajes

 

Por lo tanto, la solución no pasa por la implementación de un TAG turístico, sino por la aplicación de la normativa vigente, para evitar sobretiempos excesivos en la movilidad de los ciudadanos y de los turistas, debidos a la gestión estatal para cobrarles los peajes. 

 

Problema de larga data sin solución por las autoridades

Este problema no es nuevo, y como podemos observar, se reitera una y otra vez, siendo el principal problema el desconocimiento de la normativa por las propias autoridades, y la ausencia de mecanismos claramente establecidos de aplicación.

Desde el 2016, ANCOSEV (Asociación Nacional de Consumidores por Seguridad Vial) ha reclamado a las autoridades el cumplimiento de la normativa, logrando (parece una tomada de pelo) que se duplicaran los tiempos admitidos de espera en los peajes, pasando de 5 a 10 minutos máximo. 

https://www.ancosev.org/peajes-incumplimiento-de-normativa/

Nada cambió, a pesar de la modificación de los plazos, tampoco se cumplió lo de los 10 minutos.

 

Por este tema, desde ANCOSEV enviamos mail en enero de 2015 al MTOP, al ministerio del Interior, a Policía Caminera, y al Ministerio de Turismo, debido al incumplimiento y desconocimiento de la normativa por parte de las autoridades involucradas, como podrán leer en imágenes adjuntas.

  

En 2014 ya había publicado un reclamo en ese sentido, cuando los plazos establecidos en la normativa eran de 5 minutos: Cobro improcedente de peajes

 

¿Quién controla el cumplimiento de los plazos establecidos en los peajes?

¿Quién hace cumplir el levantamiento de las barreras, sin cobro del peaje, cuando se produce esa situación de demoras mayores a 10 minutos?

¿Qué autoridad es la responsable de ejecutar la orden, y de recibir la queja del usuario para que se cumpla la normativa en el momento que se produce la demora?

 

No es el Ministro, el que tiene que dar la orden para que se cumpla la normativa. Deben existir mecanismos establecidos en la misma, para que su cumplimiento sea automático y para que los usuarios puedan reclamar in situ y en el momento, su cumplimiento efectivo.

 

El usuario, como siempre, es quién paga y sostiene los gastos generados por el Estado, sin que este sea capaz de protegerlo en el usufructo del derecho a una movilidad adecuada y libre de obstáculos artificiales, generados por el cumplimiento de obligaciones impuestas por las autoridades.