Saltar al contenido

La peor oposición de la historia

30 diciembre, 2022

Por Pablo Vierci

En estas fechas de balance de fin de año es buena cosa recordar acontecimientos del
pasado que pueden echar luz sobre el presente, como lo que los historiadores
consideran “la peor oposición de la Historia”, ocurrida en el paso del nomadismo al
sedentarismo, en el Neolítico superior, hace aproximadamente 10 mil años. El episodio
concreto ocurrió en una región de la baja Mesopotamia, cuando un grupo que se había
establecido como comunidad sedentaria era asediado sin tregua por la tribu nómada
de los PITecantropus FAgocitadores, que pretendían que volvieran al “establishment”
de la época, lo que hoy sería “la verdadera ideología”, que era la sociedad nómada y
recolectora, que vivía de la caza y de la pesca desde hacía millones de años.
Nunca había ocurrido antes que un grupo de la misma etnia se aprovechara de las
pestes que en esos tiempos diezmaban a la humanidad, a la que celebraban en
festividades de índole religioso, golpeando cacharros y batiendo palmas, mientras los
Sedentarios hacían lo imposible para no contagiarse.
Luego, cuando la peste amainaba, los movedizos Nómadas convocaban
aglomeraciones por doquier, de suerte que la pesadilla de los austeros Sedentarios
jamás terminara.
La historia registra que lo único que inventaron los PITecentropus FAgocitadores fue
un instrumento hecho a partir de una horqueta de árbol, a la que adosaban un mango
de madera, con lo que creaban una suerte de Manija, que la utilizaban en rituales
mágicos con la que aparentemente encendían un “fuego sagrado”. O sea la Manija no
era una herramienta de trabajo, ni mucho menos un útil de labranza, sino un
adminículo de estímulo pasional. Aparentemente en esa pieza de la prehistoria se
inspiró Henry Ford cuando creó su famosa cachila Ford T, que arrancaba con una
manija. De ahí proviene a su vez toda la acepción moderna del vocablo “manijazo”, o
“manijero”.

La práctica más habitual que hacía esta tribu Nómada en contra de los Sedentarios es
lo que se conoce como “el palo en las canillas”, porque todavía no se había inventado
la rueda (recién se creó en el año 3.500 antes de Cristo) por lo que se detenía el
accionar del adversario interponiendo troncos cuando trabajaban o simplemente
caminaban. El objetivo era, siempre, Trancar. Por eso, y ya adoptando la terminología
derivada del invento de Ford, también a los PITecntropus FAgocitadores se les conoce
como “Trancadores Recolectores a Manija”.
Con cabellos hirsutos, mirada extraviada, ademán agresivo, abultado abdomen de
comer carne de mamut, el aspecto de los PITecantropus FAgocitadores era
atemorizador, porque además se pintarrajeaban el cuerpo con lo que parecían
imágenes fantasmagóricas, que anunciaban todo tipo de catástrofes, diluvios,
terremotos, glaciaciones, hambrunas, invasión de animales prehistóricos. Los
Sedentarios eran más bien moderados, de estatura mediana y poco diestros para la
pelea callejera.
Cuando los Sedentarios dialogaban intentando llegar a acuerdos para mejorar la
convivencia, los PITecantropus FAgocitadores los rodeaban desde las alturas (lo que
hoy serían las “barras” en una suerte de Palacio de las Leyes) gruñéndoles,
insultándolos o arrojándoles huesos de mamut para que perdieran la concentración.
No todo habían sido sombras en el pasado de la tribu nómada. Hay vestigios de que en
un tiempo remoto tuvieron un tótem sedentarista, al que los paleontólogos
denominan el Homo Seregnis, pero un día les faltó leña para asar a un bisonte y lo
prendieron fuego.
El modelo que los guiaba era otra tribu lejana, los Cacubas, o la Horda de La Habana,
conducidos por jefes sanguinarios vitalicios, que habían inventado una sociedad donde
el Jefe y sus Milicias repartían 100 gramos de carne de mamut por persona y por
semana. Como el sistema no funcionó, porque nadie arriesgaba la vida cazando
mamuts que no les pertenecerían, al fin les daban un hueso para roer por semana, que
de noche debían devolver al Jefe, para que la “economía fuera sustentable” (concepto
contemporáneo).

Al parecer, la horda de los PITecanatropus FAgocitadores sucumbió cuando concurrió
de visita a una “Feria de Dinosaurios Clásicos”, donde otra horda nómada presentaba
remanentes vivos de los dinosaurios más depredadores y carnívoros del pasado (el
Tiranosaurio Rex, el Espinosaurio, el Carnotauro y el Velociraptor). No obstante, los
organizadores del circo, nómadas como los otros, se tiraron a dormir la mona tras
consumir cantidades siderales de hongos alucinógenos, se olvidaron de darles de
comer a los dinosaurios depredadores y carnívoros en exposición, los que,
hambrientos, se comieron a la visita.
De esta forma se extinguió lo que se conoce como “la peor oposición de la Historia” y
el homo sapiens siguió desarrollándose, logrando hitos extraordinarios que de otra
manera hubieran sido imposibles, como, por ejemplo, la invención de la escritura.