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Ser feliz, vivir bien

2 abril, 2023

Por Oscar N. Ventura

Es una característica de nuestros tiempos querer ser felices. ¿Existe alguna receta para ello? Un estudio científico de la Universidad de Harvard, posiblemente el más largo del mundo pues continúa ininterrumpidamente desde 1938, parece haber concluído que las claves son dos: salud y relaciones humanas satisfactorias. Los Dres. Roger Waldinger y Mark Schulz lo cuentan en el libro recién publicado «Una Buena Vida» .

Marc Schulz es doctor en Psicología Clínica por la Universidad de California en Berkeley y profesor de Psicología en Bryn Mawr College. Robert Waldinger es profesor de Psiquiatría en la Harvard Medical School, director del Centro de Terapia Psicodinámica e Investigación del Hospital General de Massachusetts. Ambos son hoy los directores del proyecto «Harvard Study of Adult Development«, un estudio científico iniciado en 1938 para determinar cuales son los condicionantes esenciales de la felicidad humana y que reportan en el libro que les comento hoy.

Esta obra puede clasificarse dentro del área de libros de autoayuda, que tan infames e infaustos ejemplares tiene, pero hay un hecho central que lo separa de los demás. El libro –el estudio, de hecho– ha seguido la vida de unas 700 personas, algunas aún vivas, ya que el estudio sigue, y realizado entrevistas, análisis y seguimiento de su vida profesional y personal durante muchos años. Ello llevó a la inclusión de unas 2.000 personas involucradas en todos los aspectos de la vida de aquellos, desde relaciones románticas a compañeros de trabajo, desde compañeros de tenis a grupos de estudio de la Biblia. No todos los estudiados fueron exitosos, no todos fueron sanos, no todos tuvieron vidas ejemplares. Por supuesto que no son representativos de la humanidad en su conjunto y quizás las conclusiones sólo aplican al entorno social de un país en particular. Sin embargo, es posible que los determinantes sean tan generales que alcancen también a sociedades distintas en tiempos que claramente no son aquellos en los que el estudio fue iniciado.

El Dr. Waldinger hizo una charla TED sobre este proyecto en 2016 y está disponible en YouTube donde ha sido vista más de 23 millones de veces. Un resumen de las conclusiones, cuando se habían cumplido 75 años del proyecto, puede verse también en este video. Lógicamente entonces las conclusiones en sí mismas no son nuevas, pero el libro tiene una estructura y una dinámica que permite apreciar en forma más concreta los datos que soportan las conclusiones. Por eso recomiendo su lectura.

El ejemplar que yo tengo disponible es la edición de Simon & Schuster en Inglés, cuya tapa e índice de contenido puede verse en la imagen a la izquierda. Sobre esta edición es que les hago los siguientes comentarios, aunque con seguridad la edición en Español tiene el mismo contenido.

Lo mejor quizás es empezar por las conclusiones bien conocidas. En palabras del propio Waldinger como respuesta a la pregunta de cuál es el secreto de la felicidad: «Hay dos. Uno no es ningún secreto: la salud. El otro nos sorprendió tanto que nos costaba creerlo: las relaciones personales. Tener buenos amigos, una vida familiar satisfactoria…«. Y, por supuesto, tanto el periodista como nosotros mismos decimos ¿y qué tiene eso de sorprendente?

El libro explora justamente eso que hay de sorprendente. Un conjunto de datos dobre los que se basa el libro es un cuestionario de 2007 en los que se les preguntaba a los milenials cuál era su objetivo en la vida. 76% fijaban su objetivo en volverse rico y 50% (obiamente algunos repetidos) volverse famosos. Más de 10 años después se les formuló nuevamente estas preguntas en nuevos cuestionarios. Si bien el objetivo de volverse famoso había disminuído, aún lo más destacado era hacer dinero, tener una carrera exitosa y estar libres de deudas. A cualquiera de nosotros posiblemente eso nos parecerían objetivos razonables. Y, sin embargo, ante la pregunta del periodista ¿qué pasa con el dinero? la respuesta es sorprendente, o no tanto: «El dinero es un factor estresante. Tanto si no lo tienes como si tienes demasiado. Así que puede borrarlo tranquilamente de la ecuación. Algunas de las personas más tristes de nuestro estudio tenían mucho dinero.»

El libro es entretenido porque mezcla datos estadísticos con otros anecdóticos para subrayar la línea argumental. Como prácticamente todos los datos que conciernen a la actividad mental (desde lo cognitivo a lo emocional) los estudios descansan en aproximaciones a las emociones –fundamentalmente qué tan feliz fue un determinado momento de mi vida– y los datos individuales son probablemente poco precisos. Un ejemplo del tipo de estudios es el de la gráfica que se muestra más arriba. Ahí se destacan los momentos importantes en la vida de una persona real, calificados desde lo peor de mi vida (0) a lo mejor de mi vida (10) en los 75 años de vida de este hombre. Su propia evaluación, graficada de esta forma, nos muestra una persona que ha evolucionado hacia la infelicidad a partir de los 40 años, con fracasos matrimoniales –resulta muy interesante cómo cada una de las tres relaciones románticas resultaron menos satisfactorias al inicio que cada una de la anteriores, aunque todas mejoraron su vida–, éxitos profesionales (nótese el bajón de la jubilación) y satisfacción con los cambios de escenario desde su Massachusetts natal. Pero nótese que en esa gráfica no hay ningún suceso que se marque como «conseguí mi primer millón» o «saldé mi hipoteca». Lo importante para este hombre eran sus relaciones humanas.

En palabras de Schultz, “El dinero no puede comprarnos la felicidad, pero es una herramienta que puede darnos seguridad y una sensación de control sobre la vida. Al fin y al cabo, la vida gira en torno a nuestras relaciones con los demás. Son nuestras relaciones las que nos mantienen felices”, afirma. Quizá una de las conclusiones más interesantes es que, a todo nivel, el estrés de no tener o de tener dinero se soporta mejor si se tiene un círculo de relaciones con las que aflojar el mismo. De nuevo en palabras de Waldinger, «Tenemos una hipótesis: las relaciones nos ayudan a controlar el estrés. Me pasa algo desagradable y me acelero: aumenta mi ritmo cardíaco, me sube la tensión y el cuerpo entra en modo de lucha o huida, que es lo que debe hacer porque queremos que sea capaz de enfrentarse a los retos. Pero, cuando se elimina el factor estresante, necesitamos que el cuerpo vuelva al equilibrio rápidamente. Y, si me ocurre algo perturbador y tengo a alguien con quien hablarlo en casa o al que llamar por teléfono, mi cuerpo se calma.»

Por eso es importante cultivar las relaciones. Para uno mismo y para los demás. Por supuesto que hay muchos otros estudios que demuestran lo mismo y quizá lo que nos sucede es que nos cuesta internalizarlo. Incluso desde el punto de vista de la salud, el libro contiene datos interesantes. Por ejemplo, el tema del dinero se aborda en la sección «De qué hablamos cuando hablamos de dinero» examinan dentro de su estudio las conclusiones del trabajo de Kahneman y Deaton (Princeton) en PNAS(2010): una cosa es el bienestar, la sensación de tener una buena vida, y otra cosa son los logros. Estos últimos tienden a correlacionarse con la educación, los méritos profesionales y fundamentalmente el ingreso. El bienestar, en cambio, presenta una correlación con el ingreso hasta un cierto «número mágico» a partir del cual ya no hay incremento del bienestar con el aumento de ingresos. Y, de hecho, el estrés generado –entre otras cosas por la posible pérdida de lo conseguido– aumenta significativamente.

Para finalizar, no es menor la correlación entre la felicidad en una etapa de la vida, alrededor de los 50, y la salud al final de la vida, alrededor de los 80. En palabras de Waldinger:

«Vivir solos acorta la vida. Equivale a fumar diez cigarrillos diarios. La soledad es un detonante del estrés. Tener amigos nos ayuda a procesar las emociones difíciles»

La conclusión del libro es que nunca es tarde para ser feliz. Puede parecer un mensaje superficial, pero tiene su interés si uno lo considera como mensaje para dejar a sus hijos. Preocuparse por el dinero sólo hasta el punto en que más dinero no significa más felicidad, cultivar relaciones humanas significativas –el ser humano es eminentemente social, antes que intelectual, literario o matemático, todas cosas que facilitan la vida pero no son nuestro instinto primario–, eliminar las relaciones tóxicas –tanto en lo presencial como en las redes sociales, no tengan miedo en bloquear– y, obviamente, tratar de mantener la salud –dentro de lo que esté en nuestro poder, obviamente– mediante una ingesta equilibrada de calorías en relación a la actividad que uno realiza.

Tres recetas que parecen sacadas de un libro de autoayuda, que es lo que en definitiva este libro es.

 

UNA BUENA VIDA,
El mayor estudio mundial para responder a la pregunta más importante de todas: ¿Qué nos hace felices?,
Marc Schulz | Robert Waldinger (Traducción Gema Moraleda) , Editorial Planeta, España, Marzo 2023
En Amazon.com: Kindle(U$S 9,99), Hardcover (U$S 24,73)