Otro punto de vista sobre la frase «El camino es la recompensa»

Sr. Director:

En virtud de la nota del Dr. Rodríguez Puppo, me gustaría acercarles esta respuesta.

Lo que quedó por el camino.
Termino de leer la nota del Dr. Rodríguez Puppo a propósito de un tweet totalmente inapropiado del Senador Sánchez y no puedo evitar pensar que el remedio fue peor que la enfermedad, pues me genera una profunda desilusión leer “La recompensa es ser campeones. El camino que lo disfrute Italia”.
Esa respuesta viene por el uso ya totalmente bastardeado de la frase “El camino es la recompensa” dicha por el Maestro Óscar W. Tabárez en oportunidad de la recepción a la selección uruguaya luego del mundial de Sudáfrica y de obtener un cuarto puesto que, a la luz de lo ocurrido en las dos décadas anteriores, era tocar el cielo con las manos.
Para ponerlo en el contexto correcto, citemos la frase completa que en su momento fue dicha así:
“El éxito no son solo los resultados, sino las dificultades que se pasan para obtenerlos y el espíritu de plantearse desafíos y también la valentía para superarlos. El camino es la recompensa.”
Invito a quien interese que la escuche, no que la lea; porque esta frase, que se banaliza a las últimas 5 palabras y que para minimizarla aún más se enfatiza en la palabra “recompensa” y no en “camino” como fue enunciada, fue dicha en el momento de mayor éxito de la selección que dirigía Tabárez. Ese sentido de excusa y, cito al Dr. Rodríguez Puppo, de “triste y pobre filosofía del mundo y del deporte” no se la dio Tabárez; se la dan quienes pretenden darle un sentido que quienes vivimos el mundo del deporte no le damos.
Para el deportista, incluso si alcanza la mayor meta propuesta, es muy probable que sus recuerdos pasen por los momentos que te llevaron hasta allí, más que por el objetivo en sí mismo. Especialmente si fuiste parte de un equipo. Te juntarás con tus compañeros años después a rememorar los sacrificios, los partidos más duros, aquel gol que fue fundamental y hasta tomarán con humor los errores que casi los dejan por el camino. Nadie lleva el trofeo a esa reunión.
No debe haber una sola entrevista a un campeón donde no recuerde los problemas, las lesiones, los infortunios, las críticas, y todo lo que debió sortear para alcanzar el objetivo. No me viene a la mente nadie que se tome más tiempo a describir la emoción del triunfo que a rememorar cómo llegó hasta allí. No lo vemos, pero los deportistas lo saben, que mientras uno celebra, el que le tocó perder también rememora, y piensa en lo que hizo, en lo que no hizo, en lo debe mejorar para la próxima vez. Ambos recurren al camino. Siempre es el camino. Entonces, sin importar el resultado final, lo que queda una vez disipado el humo de los artificios del festejo, es lo que se hizo, lo que se luchó, cual fue el punto de partida de ese deportista y dónde está parado ahora. No importa si es en el triunfo o en la derrota. Porque se gana o se aprende.
Pasó totalmente inadvertido, pero Broli lo puso muy claro en la conferencia de prensa inmediatamente después de ser campeón del mundo. Puede ser un tanto extenso, pero no me permito recortarlo más que esto. El subrayado es mío:
“Trato de mejorar día a día, ser mejor entrenador… El fútbol a veces es justo, a veces es muy injusto. (…) Nosotros creo que hicimos un gran Sudamericano. Creo que fuimos el mejor equipo a mi entender y sin embargo no se dio el resultado final; y ahí aparecieron críticas. Críticas dolorosas porque Uruguay hizo un gran partido con Brasil y se perdió, y a veces pasa. (…) Hoy estoy parado en un buen resultado, pero no hay que enloquecerse tampoco. A veces en fútbol, por detalles, podés ganar o perder, lo que importa es como te preparaste, el compromiso que transmitieron estos jugadores y nosotros ya habíamos ganado. En ese sentido estábamos recontra conformes y sabíamos que íbamos a hacer una gran final. Pero el resultado nunca se puede garantizar. Pero mucha gente se toma del resultado para a veces hacer la crítica, y eso lo vemos nefasto. Hoy me tocó ganar y te lo puedo decir. Cuando uno pierde hay que morderse los labios y creo que el mensaje tiene que ser ese. Que estos chiquilines mejoraron, trabajaron duro, que transmitieron a la gente un montón de valores que los hizo conmover y eso es lo más importante de todo, más allá de, obviamente, un resultado espectacular que es ganar la Copa del Mundo.”
“Cuando bebas agua, recuerda la fuente” dice un proverbio chino y así como Tabárez y Broli, también hay muchos otros ejemplos de figuras del deporte que hacen referencia a lo mismo. Elijo tan solo las siguientes citas:
“Lo que te hace crecer es la derrota, el error…” (Pep Guardiola)
“La clave del éxito es el fracaso. Lo mejor viene de lo peor” (Michael Jordan).
Volviendo al caso actual, y a que “el camino que lo disfrute Italia”, me permito recordarle al Dr: Rodríguez Puppo que se está refiriendo a chicos, sub-20, cuyo camino está recién comenzando. Ninguno de ellos llegó a destino, porque ojalá no sea éste. Tienen, si la suerte los acompaña, muchos años por delante de carrera deportiva que seguramente no sea igual de exitosa para todos. Tal vez llegue el momento en que sean justamente los italianos, o los israelíes, o cualquiera de los deportistas que quedaron por el camino, los que recuerden el trago amargo de esta derrota como parte de ese camino de aprendizaje que los lleve a cosas mejores.
Quizás Tabárez debió agregarle unas palabras a la frase para que fuera más precisa y dejar de atribuirle intenciones.
El camino es la recompensa del deportista.
El trofeo es el premio para los que miramos de afuera.

Rafael Scabino
Contador Público, Tesorero de la Confederación Atlética del Uruguay. Atleta internacional con 16 récords nacionales y varios campeonatos nacionales.