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Efecto Mariposón

25 mayo, 2024
Por P.Lotazo

– ¡Qué contradicción! pensó el Ministro al notar que tenía las palmas húmedas y la garganta seca. Claro está, todo era producto de la ansiedad que dominaba su espíritu y que, a pesar de sus mayores esfuerzos, se podía entrever en algunas de sus actitudes.

Por ejemplo, al chequear la hora en su reloj cada pocos segundos, recorrer por milésima vez con largos pasos el perímetro de su escritorio, o requerir información una vez más de su Secretario sobre eventuales novedades. Éste, finalmente, apareció con nuevas noticias.

-¡Ya está, terminaron! Acaba de llamar el Director, dice que ya chequearon todo y vienen para acá a dar el informe-, gritó exultante el Secretario, tras una entrada intempestiva al despacho del máximo jerarca ministerial.

– ¿Y ? ¿Qué descubrieron? ¿Pasó algo?

– No, no me dijeron nada, apenas eso, que habían terminado y venían para acá.

– ¡Puta madre, como les gusta hacer misterio!  ¿No se dan cuenta que estamos desesperados por saber algo, que el éxito de todo depende de si pasó algo o no?

– Diría que el hecho de que vengan es una buena señal. Si tuvieran malas noticias, si hubieran descubierto que pasó algo grave, informaban virtualmente y ni se dejaban ver. Si vienen es porque no hubo consecuencias importantes y su metida de pata queda en segundo plano.

-En segundo plano las pel…oponésicas  batallas espartanas! – rugió el Ministro- ¡Hemos pasado años de esfuerzos, gastos, trabajo y sacrificio en pos de hacer realidad esto y de poner finalmente al Uruguay a la cabeza del desarrollo científico y tecnológico mundial, y estos cabeza de estopa arriesgaron todo por un descuido! Si hubo consecuencias se las voy a  hacer pagar de la peor forma, pero si por casualidad todo salió bien que no piensen que nos vamos a olvidar…

El Secretario, en tanto, retrocedía lenta y sigilosamente hacia la puerta, en un vano intento por desaparecer de la vista de su jerarca y amigo. Entendía bien las razones del enojo, que compartía, pero ya había escuchado esos arrebatos de furia por horas durante los pasados días y no quería soportarlos una vez más si podía evitarlo. Su intento fue en vano.

– ¿Por qué demoran tanto? Ya deberían estar acá. ¿Hace mucho que llamaron?

– 30 segundos antes de que te dijera, hace un minuto. O sea, hace un minuto y medio, maso… Además, estaban en la Dirección, y no es fácil venir rápido desde allá. Tranqui, ya están en camino, van a llegar en cualquier momento- expresó pacientemente el Secretario, para recibir como respuesta un suspiro de resignación.

En efecto, no era una tarea fácil transitar por la ciudad, desde el Gran Cambio , cuando una Intendenta perdiera una elección presidencial y en represalia se hizo reelegir y durante cinco años se dedicó a diseñar bicisendas por todos los espacios posibles, de ida, de vuelta y de pernocte, con lo que pese a los más de 20 años invertidos en tratar de desatar esa maraña aún la circulación es muy difícil y la ciudad se ha convertido en una curiosidad a nivel internacional, al ser la primera urbe que presenta bicisendas dentro de las bicisendas .

Por eso, el proyecto que en total silencio venía desarrollando el Ministerio de Ciencia y Tecnología era de una importancia superlativa, en tanto podía posicionar al Uruguay como una potencia mundial.

Todo había surgido casi tres años atrás, en marzo del 2050, cuando al asumir el nuevo Gobierno se resolvió mandatar a la Dirección de Investigaciones Especiales del Ministerio de Ciencia y Tecnología a realizar un estudio sobre el departamento de Artigas, con el fin de determinar las razones por las cuales su población durante décadas ha seguido reeligiendo a las diversas generaciones de sucesores Carám.

Lo que se pensó que sería un estudio sociológico trajo, en cambio, consecuencias inesperadas, al determinarse que el departamento se encontraba atrapado en un loop temporal, situado en épocas del feudalismo, inmersos en un portal originado por las floraciones de ágatas y amatistas del departamento.

Así, esos más de dos años habían sido de intensos estudios y pruebas, hasta que finalmente se logró dar forma a un Portal Tiempo – Espacio, una real Máquina del Tiempo que haciendo uso de esas piedras semipreciosas y su energía permitiera romper la última barrera, lo que se probó días atrás con total suceso.

En efecto, la semana pasada un grupo de investigadores del Ministerio se había trasladado exactamente 30 años atrás, al 22 de enero de 2023, y habían recorrido las calles del Montevideo de aquel entonces, trayendo innumerables muestras e informes.

Sin embargo, no todo había salido bien. Pese a los extremos cuidados que se habían tomado para evitar cualquier tipo de “Efecto Mariposa”, uno de los viajeros del tiempo de la Dirección ministerial había contraído un resfrío días antes de la prueba, pero no quiso abstenerse de participar y, estando en pleno 2023, había estornudado profusamente, con lo que sus agentes biológicos de 2053 se habían esparcido por las viejas calles, aún casi sin ciclovías.

Esa era la causa de la ansiedad que se respiraba en el Ministerio, y del terrible enojo de su titular. No se conocía la eventual gravedad del hecho ni sus consecuencias, y por ende se dispuso una exhaustiva investigación histórica a nivel nacional e internacional, en procura de determinar si se había afectado la continuidad histórica.

Ahora esa investigación había llegado a término y sus responsables se hallaban, finalmente, frente a los impacientes  Ministro y Secretario, prontos a emitir sus conclusiones.

– Señor Ministro, este trabajo se realizó en base a una metodología muy precisa, cuya ficha técnic…

– ¡No, por favor! Las conclusiones, Señores, directo al punto… después si quieren enroscamos la víbora, pero vayamos a las conclusiones. ¿Qué pasó?

– Nada.

– ¿Cómo?

– Si, no pasó nada. Hemos revisado todos los fenómenos nacionales e internacionales de arriba abajo y no se encontró nada relevante, ningún cambio significativo que nos permita suponer que la carga biológica haya podido causar efecto significativo alguno.

– ¿En serio? ¿Están seguros?

– Totalmente, Señor Ministro. Incluso revisamos las “redes sociales”, esas suertes de diarios íntimos que usaban en la antigüedad como bitácoras de todo lo que hacían, sin encontrar nada relevante. Es más, la única referencia a algo por el estilo fue un registro en redes de una joven, casualmente una militante de su Partido, Señor Ministro, la que al día siguiente, 23/01/2023, comentó en una de esas redes estar resfriada y con un poco de fiebre, por lo cual no iría a manifestarse contra la visita del por entonces presidente de Brasil, pero fue algo pasajero y ya al día siguiente pudimos advertir que siguió su vida normal.

– Es decir, entonces…si no hubo consecuencias ¡el viaje fue un éxito!

– Si, Señor Ministro. Oficialmente, el viaje fue un éxito, la prueba satisfactoria y el Proyecto ya es una realidad.

– ¡Ah, esto hay que festejarlo! Vayan a la Sala de Juntas, pidan champagne, lo que quieran, invita el Ministerio, vamos a hacer La Gran Mica, tiramos la casa por la ventana, que la ocasión lo amerita! Yo mientras tanto voy a informar al Presidente, que también estaba impaciente, voy a decirle que Uruguay domina el Tiempo! ¡Uruguay noma¨! gritaba, entre abrazos y palmadas, el Ministro de Ciencia y Tecnología, quien parecía haberse quitado una pesada carga de encima.

Lo mismo sucedía con el Secretario, y los Miembros Informantes de la Comisión, que en un clima de jovialidad abandonaron el despacho del Ministro en dirección a los primeros y merecidos festejos.

Nuevamente solo, pero con un estado de ánimo totalmente distinto al de un rato atrás, el titular del Ministerio tomó asiento tras su escritorio, respiró hondo y con aire triunfal empuñó el teléfono y marcó la línea oficial.

– Presidencia, buenas tardes…

-Buenas tardes. Habla el Ministro Iturralde, necesito hablar con el Presidente Penadés.

-Lo comunico…