Quienes me siguen saben que suelo mezclar opinión, humor e ironía. Hoy hago una excepción. El tema que sigue no admite otro registro que el de la seriedad y la responsabilidad, sin sarcasmo, sin ironía y sin humor. Lo que comentamos a continuación no es historia lejana ni debate académico: es lo que está pasando ahora, allá, también aquí. Basta saber que las fotos que ilustran esta columna son todas de Uruguay (una sinagoga, una manifestación que intentaba llegar a las puertas de una escuela judía, un cementerio y el monumento de hermandad entre el pueblo uruguayo judío y no judío en el barrio Reus).
Durante el período 1933-1945, el antisemitismo en Europa dejó de ser únicamente un prejuicio social o religioso para transformarse en una política pública con respaldo normativo, administrativo y policial [1]. La violencia contra la población judía no comenzó con los campos de exterminio, sino con un proceso gradual de señalamiento que se desplegó sobre distintos planos de la vida comunitaria. Primero se identificó a los judíos como un grupo separado dentro del cuerpo social, luego se los excluyó de la educación, del comercio y de la vida cultural, y finalmente se habilitó la agresión directa contra sus bienes, sus instituciones y sus personas. Los ataques a sinagogas, la clausura de escuelas, la destrucción de cementerios y el boicot a comercios formaron parte de una misma lógica: desarticular la presencia judía no solo como individuos, sino como comunidad organizada con memoria, transmisión cultural y visibilidad pública. La Kristallnacht del 9 y 10 de noviembre de 1938 representa el ejemplo más conocido de esta escalada: en una sola noche fueron destruidas o incendiadas más de 1.400 sinagogas en Alemania y Austria, saqueados miles de comercios judíos y detenidas alrededor de 30.000 personas [1].
En la actualidad se registran ataques que se dirigen a esos mismos espacios: lugares de culto, centros educativos, cementerios, comercios, asociaciones culturales o personas identificables por su vestimenta o prácticas religiosas [2][8]. La violencia no aparece en Occidente como una política de Estado, sino como una sucesión de episodios fragmentados que emergen en distintos países, muchas veces en contextos de polarización política o de escaladas en conflictos internacionales. Cabe señalar, sin embargo, que en determinados Estados o territorios -en particular algunos de mayoría musulmana- el antisemitismo sí tiene expresión normativa o institucional, ya sea a través de legislación discriminatoria, negación del Holocausto promovida desde esferas oficiales o restricciones formales a la práctica de la religión judía. Entre los casos más documentados se encuentran el incendio de la sinagoga de Rouen en mayo de 2024 [2], los ataques a sinagogas en La Grande-Motte (Francia) en agosto de ese mismo año [3] y el asalto a una sinagoga en Brooklyn en enero de 2026 [4]. En el ámbito de las agresiones físicas a personas, destacan los ataques a judíos identificables en Berlín en febrero de 2025 [9], en Orléans en 2024 [10] y en Manchester en octubre de 2025 [11], así como los episodios de violencia callejera contra aficionados israelíes en Ámsterdam en noviembre de 2024 [8]. Sin embargo, el patrón de selección del blanco se mantiene estable: no se trata únicamente de agresiones individuales, sino de intervenciones sobre los dispositivos que sostienen la vida comunitaria judía en el espacio público.
En el ámbito de la propaganda, el paralelismo también es llamativo. La publicación Der Stürmer, que circuló en Alemania entre 1923 y 1945, difundía caricaturas y textos que presentaban a los judíos como una amenaza para la sociedad alemana [1]. En el mundo contemporáneo, la propagación de contenido antisemita ha migrado al espacio digital y a expresiones culturales de consumo masivo. En junio de 2024, un acto público en Nueva York incluyó consignas abiertamente antisemitas que fueron difundidas ampliamente en redes sociales [20]. En el caso uruguayo, representaciones artísticas como La Gran Muñeca (Montevideo, febrero de 2025) y Doña Bastarda (Montevideo, febrero de 2026) fueron señaladas por organizaciones comunitarias como portadoras de estereotipos estigmatizantes de la identidad judía [19].
En Uruguay, los hechos registrados en los últimos años presentan una intensidad menor en términos de letalidad, pero replican algunas de esas modalidades iniciales de señalamiento [5][12][15][19][24][25]. Entre los episodios más significativos se destacan: pintadas en cementerios -como las registradas en La Paz, Canelones, en setiembre de 2025 [15]- ; pintadas antisemitas en la fachada de la sede de la Nueva Congregación Israelita (NCI) en Montevideo en mayo de 2025 [21][22]; escraches y amenazas a la Escuela Integral Hebrea Uruguaya durante una manifestación pro-Palestina en setiembre de 2025, que motivó un comunicado de rechazo de casi todo el sistema político nacional [5][23]; persecuciones en la vía pública -como el incidente ocurrido en la Rambla de Montevideo el 25 de noviembre de 2025 [12]- y la exhibición, durante la marcha del 8 de Marzo de 2024 en Montevideo, de un muñeco con la estrella de David en la frente atravesado por una lanza, hecho que derivó en una declaración del Senado de la República que expresó su enérgico repudio al antisemitismo y señaló que ese tipo de incitaciones constituye un delito previsto en el Código Penal [24]. Todos estos episodios constituyen formas de hostilidad que operan sobre la identidad colectiva más que sobre individuos aislados.
En los tres contextos aparecen las mismas categorías de intervención: lugares de culto, espacios de educación, cementerios como soporte de memoria, comercios, centros culturales y personas identificables [1][8]. Lo que cambia es el marco en que esos ataques se producen. Entre 1933 y 1945 existió una sistematicidad estatal que coordinó el proceso de exclusión. Hoy, a nivel global, se observan manifestaciones atomizadas pero recurrentes. En Uruguay predominan expresiones simbólicas o materiales de baja escala. El paralelismo, por tanto, no es de escala, sino de modalidad del señalamiento: el pasaje desde la estigmatización pública hacia formas progresivas de hostigamiento sobre la infraestructura social de una minoría.
En este sentido, puede sostenerse que el momento actual presenta algunas similitudes con las etapas iniciales del período nazi, en tanto se verifica un desplazamiento desde el plano discursivo hacia intervenciones materiales sobre espacios comunitarios y personas identificables. No existe hoy una política estatal de exclusión sistemática comparable a la de la Alemania de los años treinta, pero sí una proliferación de incidentes que afectan la seguridad de instituciones religiosas, educativas y culturales judías en distintos países [8]. La analogía, por tanto, debe leerse con cautela: no como equivalencia histórica, sino como advertencia sobre mecanismos sociales que, en otros contextos, precedieron procesos de marginación más amplios. El informe anual de la Anti-Defamation League para 2024 registró un aumento del 140% en los incidentes antisemitas respecto al año anterior en los Estados Unidos, lo que representa el nivel más alto desde el inicio de ese seguimiento en 1979 [8].
En este mismo marco, resulta relevante observar el nivel de respuesta institucional frente a estos incidentes. En numerosos países, los ataques contra sinagogas, escuelas judías, cementerios, centros comunitarios o personas identificables por su religión derivan en investigaciones que no siempre culminan en formalizaciones, acusaciones o condenas [8]. Incluso en aquellos casos que sí llegan a sede judicial, las sanciones suelen ser de carácter leve o simbólico, particularmente cuando los autores son menores de edad o cuando los hechos son calificados como daños, desórdenes o amenazas sin agravantes específicos vinculados al odio religioso. En Daguestán, Rusia, el asalto a sinagogas y una iglesia ortodoxa en junio de 2024 -con un saldo de varios muertos- fue tratado como un acto terrorista, pero el marco interpretativo aplicado por las autoridades evitó en gran medida la calificación explícita de odio antisemita [18]. En Uruguay, la respuesta institucional ha sido más activa: el 3 de noviembre de 2025, la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) emitió un comunicado advirtiendo sobre el aumento de expresiones discriminatorias y antisemitas en el país, exhortó a las autoridades a aplicar estrictamente la normativa antidiscriminatoria vigente y señaló que la naturalización del antisemitismo podría poner en riesgo la cohesión social [25]. La INDDHH actuó en seguimiento de una comunicación de la Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia del Senado, que había recogido un listado de expresiones antisemitas presentado por organizaciones representativas de toda la comunidad judía del Uruguay.
Finalmente, una parte significativa de los episodios recientes a nivel global se inscribe en un clima de tensión entre comunidades judías y musulmanas en distintas ciudades del mundo, particularmente en Europa occidental [8]. Si bien muchas de estas manifestaciones se presentan públicamente como expresiones de oposición política al Estado de Israel, su traslación hacia ataques contra sinagogas, escuelas judías, cementerios o personas identificables por su religión indica que el objeto de la hostilidad no siempre es una política estatal concreta, sino individuos o instituciones vinculadas a una identidad religiosa o cultural. El ataque al centro cultural judío de París el 31 de mayo de 2025 [17] y las pintadas antisemitas en comercios del barrio del Marais en 2025 [6] ilustran esta dinámica. Cabe señalar que esta tensión intercomunitaria específica no se ha manifestado hasta el momento en Uruguay, donde los episodios de hostilidad antisemita registrados no responden a ese patrón de conflicto entre comunidades, sino a otras dinámicas de señalamiento político o ideológico. En la medida en que los incidentes europeos se registran en múltiples jurisdicciones y afectan a comunidades judías fuera del territorio israelí, el fenómeno excede el ámbito del conflicto geopolítico y plantea interrogantes sobre la persistencia de formas de antisemitismo en el espacio público contemporáneo.
Y sin querer ser pitoniso, me animo a adivinar el tono de los post que me van a llegar como respuesta a esta columna…
Ejemplos de ataques antisemitas en el mundo: paralelos históricos y contemporáneos (selección meramente ejemplificadora, no exhaustiva)
| Tipo de ataque | Alemania nazi (1933-1945) | Hechos recientes en el mundo (2024-2026) | Uruguay (2024-2026) |
| Sinagogas incendiadas o atacadas | Kristallnacht. Alemania y Austria. 9-10 noviembre 1938. +1.400 sinagogas destruidas [1]. | Rouen, Francia. 17 mayo 2024 [2]. La Grande-Motte. 24 agosto 2024 [3]. Daguestán, Rusia. 23 junio 2024 [18]. Brooklyn, Nueva York. 28 enero 2026 [4]. |
Montevideo. Octubre-Noviembre 2024 [5]. |
| Ataques a comercios judíos | Boicot nacional. Alemania. 1 abril 1933 [1]. | París (Marais). 2025 [6]. Madrid. 4 marzo 2025 [7]. Los Ángeles. 2024 [8]. |
Montevideo (Centro y Cordón). Noviembre 2024 [5]. |
| Ataques físicos contra personas | Leyes de Núremberg. Alemania. Desde 1935 [1]. Violencia callejera sistemática contra judíos identificables. | Berlín. 21 febrero 2025 [9]. Orléans. 2024 [10]. Manchester. 2 octubre 2025 [11]. Ámsterdam. Noviembre 2024 [8]. |
Rambla de Montevideo. 25 noviembre 2025 [12]. |
| Vandalización de cementerios judíos | Viena. Marzo de 1938 [1]. | Santa Fe, Argentina. 2024 [13]. Francia y Alemania. 2024 [14]. Filadelfia, EE.UU. Marzo 2025 [8]. |
La Paz, Canelones. Setiembre 2025 [15]. NCI (sede central). Pintada antisemita en fachada. Montevideo. 15 mayo 2025 [21][22]. |
| Escuelas judías | Alemania. 1942 [1]. | Montreal. 2024 [16]. Chicago. Noviembre 2024 [8]. Londres. Enero 2025 [8]. |
Escuela Integral Hebrea Uruguaya. Escraches y amenazas durante manifestación. Montevideo. 19 setiembre 2025 [5][23]. |
| Centros culturales | Berlín. 1941 [1]. | París. 31 mayo 2025 [17]. Daguestán. 23 junio 2024 [18]. |
Montevideo. 15 mayo 2025 [19]. |
| Propaganda antisemita | Der Stürmer. 1923-1945 [1]. | Nueva York. 14 junio 2024 [20]. Redes sociales: campañas virales antisemitas. 2024-2026 [8]. |
La Gran Muñeca. Montevideo. 4 febrero 2025 [19]. Doña Bastarda. Montevideo. Febrero 2026 [19]. |
Referencias
[1] United States Holocaust Memorial Museum. https://www.ushmm.org
[2] Reuters, 2024.
[3] Le Monde, 2024.
[4] NYPD Reports, 2026.
[5] Ministerio del Interior (Uruguay), 2024-2025.
[6] Le Figaro, 2025.
[7] El País (España), 2025.
[8] Anti-Defamation League. Audit of Antisemitic Incidents 2024. https://www.adl.org/resources/report/audit-antisemitic-incidents-2024
[9] Berlin Police Reports, 2025.
[10] AP News, 2024.
[11] UK Police Reports, 2025.
[12] El País (Uruguay), 2025.
[13] Global Antisemitism Report 2024.
[14] CST – Tel Aviv University. Antisemitism Worldwide Report 2024.
[15] Comunidad Israelita del Uruguay (CIU), 2025.
[16] Montreal Police Reports, 2024.
[17] AP News, 2025.
[18] Russian Interior Ministry Reports, 2024.
[19] Montevideo Portal / B’nai B’rith Uruguay, 2025-2026.
[20] New York Post, 2024.
[21] Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU). Comunicado ante pintadas antisemitas. 15 mayo 2025. https://cciu.org.uy/comunicado-del-comite-central-israelita-del-uruguay-ante-pintadas-antisemitas/
[22] El País (Uruguay). Vandalizaron la fachada del edificio de la Nueva Congregación Israelita. 2025. https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/vandalizaron-la-fachada-del-edificio-de-la-nueva-congregacion-israelita-el-comunicado-de-bnai-brith-uruguay
[23] Montevideo Portal. Enérgico rechazo: blancos condenan manifestación pro-Palestina frente a colegio hebreo. 19 setiembre 2025. https://www.montevideo.com.uy/Noticias/-Energico-rechazo–blancos-condenan-manifestacion-pro-Palestina-frente-a-colegio-hebreo-uc937080
[24] CCIU / El Observador. Tras muñeco con la estrella judía en 8M, Senado declaró su más enérgico repudio al antisemitismo. 13 marzo 2024. https://cciu.org.uy/tras-muneco-con-la-estrella-judia-en-8m-senado-declaro-su-mas-energico-repudio-al-antisemitismo/
[25] Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH). La INDDHH advierte sobre el aumento de expresiones discriminatorias. 3 noviembre 2025. https://www.gub.uy/institucion-nacional-derechos-humanos-uruguay/sites/institucion-nacional-derechos-humanos-uruguay/files/2025-11/Comunicado_20251103_antisemitismo.pdf
