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Tribunal de Apelaciones revoca la sentencia del Juez Recarey

I) La Sala, de conformidad con el número de voluntades requerido legalmente (art. 61 inc. 1º LOT), habrá de revocar la sentencia definitiva de primera instancia en todos sus términos, por las consideraciones que se expondrán.

En una sentencia que no por previsible deja de ser grata, El Tribunal de Apelaciones ha resuelto revocar la sentencia definitiva de primera instancia No 41/2022 dictada el 7/7/2022 por el Sr. Juez Letrado de Feria encargado del Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo de 4° Turno, Dr. Alejandro Recarey Mastrángelo.

Como todos recordamos, en una sentencia emitida el 7 de julio, el Sr. Juez Letrado de Feria Dr. Alejandro Recarey había ordenado «suspensión inmediata de las vacunaciones contra el SARS-CoV-2 a niños menores de 13 años de edad». Y, agregaba «bajo apercibimiento de desacato». El lío fue mayúsculo y sólo el colectivo antivacuna, el abogado que pidió el amparo y algunos voceros destacados del primero, festejaron alborozadamente.

Las cosas ahora volvieron a su cauce. Dice el Tribunal de Apelaciones respecto a la caducidad (la acción de amparo exige un máximo de 30 días a partir del hecho sobre el que aciona para posibilitar la denuncia).

Como ha sostenido la Sala en su anterior integración, que se mantiene con la actual: «la circunstancia de que la omisión endilgada al Estado perdure en el tiempo no habilita la analogía con la hipótesis del delito continuado, sino con la del ilícito instantáneo cuyos efectos lesivos permanecen en el tiempo, pero cuya ocurrencia queda circunscripta al momento inicial de generación del perjuicio. Por lo tanto, no es relevante que se trate de una situación que perviva en el tiempo, resultando inadmisible que, por dejar transcurrirlo, se torne inaplicable el instituto de la caducidad. Proceder de otro modo implicaría dejar librado a la absoluta discrecionalidad del lesionado el inicio del diez a quo, en franca violación a la ley y a los principios rectores de dicho instituto».

Por lo cual el Tribunal de Apelaciones entiende que

La presente acción de amparo se promovió el 1° de julio de 2022 (fs. 42 vto.), habiendo transcurrido en exceso el plazo previsto en la norma jurídica.

Resulta por tanto acreditado que ha operado la caducidad de la acción impetrada, por cuanto se presentó este amparo trece meses y cinco meses respectivamente después de iniciada la vacunación de los menores, lo que representa una flagrante violación a lo dispuesto en el art. 4° inciso 2 de la Ley 16.011.

Dicha circunstancia, por sí sola, es suficiente para rechazar el amparo promovido.

 

El Tribunal de Apelaciones estima también que «… igualmente, si la acción hubiera sido deducida en tiempo, debió rechazarse el accionamiento promovido por los argumentos que seguidamente se explicitarán.» Y a continuación expone estos argumentos.

  • «…el Dr. Dentone no tiene legitimación para promover el presente accionamiento, ni por sí en su calidad de abogado y ciudadano, ni en representación de los intereses difusos de los menores de trece años de edad.»
  • «No parece razonable que cualquier sujeto pueda presentarse invocando representar los intereses difusos de todos los niños menores de trece años, teniendo en cuenta además la naturaleza y entidad de los derechos comprometidos.»
  • «No hay ilegitimidad y mucho menos ?manifiesta? en la conducta (acción u omisión) llevada a cabo por las autoridades sanitarias a efectos de preservar la salud de los habitantes en lo que constituye su competencia exclusiva y excluyente, no pudiendo inmiscuirse un sistema orgánico en lo que constituye la esfera competencial privativa de otro sistema.»
  • «No se da tampoco la lesión actual o inminente porque se viene vacunando desde hace trece o cinco meses respectivamente respecto de los menores.»
  • «No se probó en estas actuaciones lesión, restricción o amenaza a ningún derecho o libertad dado que la vacunación nunca fue obligatoria, siempre fue y es facultativa.»
  • «No se dan entonces los requisitos exigidos por la Ley de Amparo para que pueda prosperar el accionamiento incoado, no siendo necesario entonces ingresar al estudio de los restantes agravios esgrimidos.»

En conclusión

EL TRIBUNAL,
FALLA:
Revócase la sentencia definitiva de primera instancia impugnada y en su lugar, desestímase la demanda en todos sus términos.

Y se da vuelta entonces a una página triste más de aquellos pocos que pretenden someter a toda la sociedad a sus delirios mesiánicos y muy minoritarios.