Etiquetado obligatorio de seguridad vehicular en O km. Un derecho del consumidor

Etiquetado obligatorio de seguridad vehicular con estrellas de Latinncap

En agosto del 2020, hace ya 2 años,  junto con ANCOSEV (Asociación Nacional de Consumidores por la Seguridad Vial) presentamos a las autoridades de UNASEV (Unidad Nacional de Seguridad Vial), la propuesta de que la misma promueva el etiquetado obligatorio de seguridad vehicular de los O km, con las estrellas obtenidas en las pruebas o test de choque de LatinNCAP.

 

Esta medida, simple, de rápida implementación, sin costo económico para el estado, implicaría una rápida y efectiva mejora en la seguridad vehicular del parque automotriz que se comercializa en nuestro país.

Desde LatinNCAP, quién está promoviendo esta medida en Latinoamérica,  y desde ANCOSEV, que la promueve en Uruguay, se entiende como un derecho fundamental de los ciudadanos, que al hacer uso de su derecho a la movilidad, puedan contar con información disponible en forma fácil y directa, de clara interpretación y proveniente de un organismo independiente, acerca del nivel de seguridad de los vehículos en los cuales se desplazan.

El etiquetado obligatorio, es una forma fácil de acceder a la información sobre el nivel de seguridad que ofrece el vehículo a adquirir, alquilar, o que se va a utilizar.

El hecho de que la misma  provenga de una fuente confiable e independiente, que prueba y determina la seguridad real de los vehículos que se venden en Latinoamérica y en nuestro país, permite que sea democratizado el acceso a la información en forma equitativa para todas las personas, con independencia de su formación o conocimiento en seguridad vehicular.

Esto evitaría además el problema que hemos tenido, y que ANCOSEV debió combatir, que es el de la publicidad engañosa sobre los niveles de seguridad vehicular, publicitados, pero que no correspondían a los vehículos ofrecidos en realidad en plaza.

Esta medida se basa en los mismos principios de defensa del consumidor y de transparencia en la información de los productos a los que accede, que ya se aplican por ejemplo, en el etiquetado obligatorio de advertencia en alimentos, que alertan al consumidor sobre qué alimentos pueden ser más perjudiciales para su salud, o la de sus hijos, por el contenido mayor de determinados componentes como sal, azúcares o grasas.

También se aplica en otros productos, estableciendo los niveles de eficiencia energética por ejemplo en electrodomésticos como calefones, lavarropas, lavavajillas,  o heladeras, y en el rendimiento de lámparas de iluminación.

 

Este mismo proceso también se está implementando en el sector automotriz en nuestro país, pero referido a la eficiencia energética y nivel de contaminación vinculado al consumo de combustibles fósiles.

En este caso, además del tema económico implicado en los niveles de consumo, está también considerado el potencial riesgo a la salud del ser humano, vinculado a la potencial reducción de los niveles de contaminación del aire y consecuentemente reducción del daño a la salud humana a largo plazo.

En  el caso del etiquetado del nivel de seguridad vehicular, creemos que es de una mayor trascendencia, tanto a nivel individual, como a nivel de la sociedad, dado que la siniestralidad en el tránsito, y el nivel de muertes que esta provoca, hacen que sea uno de los principales y mayores problemas de salud pública, siendo la primera causa de muerte en la población por debajo de 30 años.

 

Por tanto, advertir del nivel de riesgo o de seguridad que posee un vehículo es una medida que tiene impactos inmediatos sobre la seguridad personal de los usuarios, y contribuirá, sin costo para el estado, a reducir el drama mortal de la siniestralidad vial, a muy corto plazo.

 

Las encuestas y mediciones que se han realizado sobre los impactos del etiquetado de alimentos han demostrado que la gente los aprueba y respalda en forma muy rápida, que se acostumbra a buscar y leer esa información al comprar, y que en más de un 60% de los casos determina cambios en el consumo.

 

También se demostró que la industria se adapta rápidamente y comienza a ofrecer en forma rápida diferentes productos más saludables, lo cual significa en el caso que planteamos, que el simple etiquetado determinará la preferencia de los usuarios por vehículos más seguros, y el cambio de conducta en las marcas, que tenderán  a importar y ofrecer mayores niveles de seguridad.

 

Cabe aclarar, que no se prohibirá ni se limitará en modo alguna la venta de ningún tipo de vehículo, por más inseguro que sea, simplemente será obligatorio ofrecer al consumidor la información sobre el nivel de seguridad ofrecido y debidamente probado, colocando una etiqueta con el rótulo NO PROBADO en caso de carecer de pruebas de seguridad.

 

Un estudio realizado por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y presentado por LatinNCAP,  estimó el impacto que esta sencilla medida podría tener en Uruguay. Estableció que el país puede salvar hasta unas 150 vidas al año con vehículos más seguros, e incrementar su PBI en un 1,7%. Ambos son logros nada despreciables, obtenibles a corto plazo, y a un costo casi nulo.

https://www.autoblog.com.uy/2020/01/etiquetado-vehicular-de-seguridad-segun.html

 

El gobierno de Chile, según la noticia publicada en julio de este año, exigirá que se exhiba la calificación de Latin NCAP en todos los vehículos nuevos comercializados en su país.

«LatinNCAP (El Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe) saluda la actualización del Decreto 026 del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, el cual incorpora la calificación de seguridad de Latin NCAP para los modelos de vehículos nuevos comercializados en el país. Chile se convierte así en el primer país de la región en incluir en el etiquetado de seguridad las calificaciones de estrellas NCAP.»

 

https://www.airbag.uy/Airbag/Chile-primer-pais-sudamericano-que-incorpora-calificacion-NCAP-para-etiquetado-vehicular-uc826307

Uruguay dejó pasar la oportunidad de ser pionero en este tema, esperemos que no sea el último de la cola en atender el derecho a la información de los ciudadanos en un tema, que en general es una cuestión de vida o muerte, para los usuarios, y de gran costo económico para el país.