Plata quemada: el precio de no modificar diseños viales riesgosos

Es realmente llamativo cómo desde la Administración, y también desde la ciudadanía, en materia de seguridad vial, se insiste con la adopción de seudo “soluciones”, que no resuelven nada, en lugar de modificar lo que está mal hecho y obtener verdaderos resultados. 

Con este proceder, lo que se obtiene es la persistencia del problema, por lo cual se tendrá que volver a implementar alguna otra seudo solución, que tampoco resolverá la siniestralidad, volviendo a gastar más dinero, para finalmente adoptar una solución real, que sí solucione el problema, evitando la recurrencia de los siniestros en el lugar. 

En esta nota me referiré al historial de ocurrencia de siniestros, la secuencia de intervenciones adoptadas, y el fracaso de estas, en varios cruces caracterizados por un diseño vial inadecuado y riesgoso en rutas, que determinan sobre todo, múltiples trayectorias de entrecruzamiento a nivel. 

La solución definitiva es eliminar el cruce, lo cual es posible en muchos casos, debido a la proliferación y multiplicidad de cruces en rutas Uruguayas, que son absolutamente innecesarios y riesgosos.

Está más que demostrado que la siniestralidad en una ruta depende en gran medida y en forma proporcional al número de cruces y accesos que tenga esa ruta por km. Es muy simple, a menor cantidad de cruces y accesos a la ruta, menor cantidad de siniestros. 

Una alternativa de solución, que mejora la siniestralidad sin eliminarla completamente, es limitar el número de trayectorias posibles en el cruce, lo cual es posible hacerlo estableciendo un único giro en uno de los cruces, y el giro en el sentido contrario, en otro cruce a cierta distancia del anterior. 

Lo mismo ocurre al transformar una rotonda partida en una cerrada. Se reducen los puntos de intersección de trayectorias, simplificando el cruce y reduciendo la ocurrencia de siniestros en el mismo. 

Otra alternativa, además de las anteriores, es eliminar el cruce a nivel, construyendo cruces a desnivel, ya sea subterráneos o sobre elevados. 

En varios  cruces o tramos de ruta con siniestralidad alta, vemos que en lugar de adoptar una de estas soluciones propuestas, se recurre a medidas que no dan resultado, y la prueba de ello, es que a posteriori se debe recurrir a tomar otras medidas adicionales, que tampoco han dado resultado, mientras se posterga la adopción de soluciones realmente efectivas, que cuando se han adoptado, permiten ver en corto lapso, la desaparición de los siniestros en el lugar.

Como ejemplos citaré algunos casos puntuales para ilustrar lo que estoy afirmando.

 

RUTA IB km 22 y J. M. MORELOS

En el cruce de ruta IB con J. M. Morelos, se reiteraban siniestros, dado la complejidad del cruce, con sendas de giro a la izquierda en ambos sentidos, cruce de ambos lados, y cantero central angosto que no permite detención segura por fuera de las sendas de circulación.

Como primera medida y como suele ser habitual ante un diseño vial riesgoso e inadecuado, la autoridad decide limitar la velocidad máxima en la zona. Medida administrativa, sin estudio alguno que avale la limitación establecida ni su resultado. 

Como era de esperar, los siniestros continuaron en igual medida, ante lo cual, los vecinos reclamaron con insistencia la colocación de semáforos (una típica solución que no es solución, sino un riesgo mayor en rutas) el MTOP procedió a la colocación de los mismos (gastando algunas decenas de miles de dólares). 

https://www.ancosev.org/atajo-peligroso-ruta-interbalnearia101-y-102/

Como era previsible, los siniestros siguieron ocurriendo, como pueden observar en los mapas de siniestralidad vial del cruce, por lo cual ahora se procedió a la colocación de un radar de velocidad en el cruce, con la velocidad máxima establecida de 75 km/h.

En cruces de rutas donde existe interacción de usuarios vulnerables (peatones, ciclistas y motociclistas) con vehículos livianos y vehículos pesados, por más semáforos y radares que se coloquen, seguirán siendo riesgosos por la complejidad e inseguridad de la infraestructura vial. 

Recientemente murió un ciclista en ese mismo cruce. 

 

Un cruce con una infraestructura vial riesgosa e insegura, que permite múltiples entrecruzamiento (son más de 32 puntos de riesgo de colisión en el cruce) no se resuelve con limitación de velocidad máxima, ni con semáforos, ni con radares. Se resuelve modificando el diseño riesgoso del mismo, con alguna de las opciones que detallamos al inicio de esta nota, o publicadas en el artículo de ANCOSEV. 

 

RUTA 101 Y 102

En este cruce existe una estructura que simula o parece ser una rotonda, pero que no tiene preferencias ni funcionamiento de rotonda. Eso determina la elevada incidencia de siniestros en la misma, que no se han reducido con la colocación de semáforos en el cruce.

Deberían eliminarse los semáforos, y establecer preferencias para el que está circulando en la rotonda, en todos los accesos a la misma. Esa simple medida evitaría el 80 % de los siniestros graves en el cruce. Comparando los mapas de siniestralidad del Portal Geográfico Ciudadano se puede ver como la colocación de semáforos no ha reducido la siniestralidad en lo más mínimo.

 

RUTA IB entre CAMINO DE LOS HORNEROS y EL PINAR

En este tramo de la ruta IB existen múltiples cruces con el mismo diseño vial riesgoso, que permiten cantidad de entrecruzamiento de trayectorias, con riesgo elevado de colisión.

En el siguiente artículo publicado por ANCOSEV, pueden observar la complejidad de los cruces en ruta IB (si bien analiza los cruces de otro tramo de la IB, entre El Pinar y Parque del Plata), que aplica perfectamente para los cruces de este tramo, construido más recientemente, pero que reitera los riesgos y errores en el diseño vial, que presentaban los cruces en el tramo más antiguo. 

https://www.ancosev.org/cruce-muy-riesgoso-en-ruta-interbalnearia/

Al igual que en el caso anterior, se procedió primero a limitar la velocidad, luego a la colocación de semáforos, y como no se produjo ninguna mejora en la siniestralidad, ahora se procedió a la colocación de radar de velocidad, lo cual tampoco producirá ningún resultado, porque el problema es el diseño vial riesgoso, con gran cantidad de cruces en el tramo, y todos ellos cruces de diseño vial riesgoso e inseguro. 

Se debería proceder a cerrar varios de los cruces, establecer limitaciones en las trayectorias posibles en alguno de los cruces que queden habilitados, transformar en cerrada la rotonda partida de acceso al autódromo de El Pinar, eliminando los semáforos. 

Este cruce, donde recientemente ocurrió otro siniestro, es otra clara demostración de cómo un diseño vial riesgoso (una rotonda partida) no se resuelve con una seudo solución (semáforos) que no resuelven nada, sino que agregan riesgo. 

https://www.ancosev.org/infraestructuras-viales-peligrosas-rotondas-partidas/

La solución es cerrar la rotonda, que es muy fácil, dado que ya está construida, y eliminar los semáforos. 

 

RUTA 5 y CAMINO CUATRO PIEDRAS

Otro cruce con diseño complejo tipo rotonda partida, en el cual se optó por colocar semáforos.

Como podrán observar en los mapas de siniestralidad del Portal Geográfico Ciudadano de UNASEV, nada ha cambiado en cuanto a la siniestralidad en el cruce, salvo que se gastó un montón de dinero, sin resultado alguno, con la excepción del beneficio económico para la empresa que fabrica e instala los semáforos.

https://www.ancosev.org/semaforos-que-no-reducen-riesgo-en-rotonda-partida/

 

RUTA IB CRUCE y RUTA 10 (BALNEARIO SOLIS) 

En este cruce, ocurrían reiterados siniestros graves también debido a su riesgoso diseño que permitía el entrecruzamiento del tránsito de ingreso y egreso a la ruta IB sobre el mismo punto de la ruta, en una curva. 

Durante años solicitamos la modificación de su diseño.

https://www.ancosev.org/cruces-peligrosos-en-rutas-peor-imposible/

https://www.ancosev.org/cruces-peligrosos-en-rutas-peor-imposible-2/

La autoridad primero estableció un límite de velocidad, luego colocó advertencias de cruce peligroso, finalmente colocó un radar, para terminar haciendo un pasaje en desnivel, con una rotonda tipo maní para canalizar por debajo del tránsito de ingreso y egreso a la ruta. 

Esto es lo que se debería haber hecho de entrada, en lugar de dilatar la solución definitiva que es adoptar un diseño vial más seguro, que es lo que evita siniestros, y salva vidas. 

Igual solución, aunque parcial y por ello menos segura, es lo que se hizo en la ruta IB y camino de Los Arrayanes, en el ingreso a Piriápolis. En este caso sólo el tránsito hacia el Este tiene pasaje en desnivel. 

 

RUTA 9 EN CRUCES CON RUTAS 39 y 104, y av. Detour José A. Frade

En estos tres cruces, que tenían elevada siniestralidad debido que presentaban los tres diseños viales de riesgo (rotonda partida y cruces en T con entrecruzamientos sobre la ruta), se modificaron a diseños de rotonda cerrada, desapareciendo los siniestros en forma inmediata, y esa ausencia de siniestros se mantiene hasta el presente. 

https://www.ancosev.org/rotondas-cerradas-mejoran-la-seguridad/

Observen como además se logra un cruce mucho más seguro, usando mucho menos espacio que en el diseño anterior, el cual era muy riesgoso.

 

CONCLUSIÓN:

Creo que con estos ejemplos, ha quedado demostrado que es inconducente, y sólo conduce a dilapidar los recursos públicos, siempre escasos, el insistir en adoptar medidas que fracasan en el intento de mejorar la siniestralidad vial.