Con su habitual gentileza, el amigo Félix Besio nos brinda su opinión sobre el tema de la posible cantonización / federalización del Uruguay.
Por algunas muy pertinentes alusiones, vengo al Ágora a debatir a «contraviento» (como dicen que hacía Demóstenes frente al mar bravío para superar su tartamudez).
Para mayor precisión voy a ir citando directamente el texto de Félix a modo de preguntas y respuestas:
¿es la federalización la solución?
Personalmente no tengo la certeza de que la federalización sea la solución, pero, teniendo en cuenta el diagnóstico y analizando las restricciones del sistema actual me parece que es la que ofrece, por un lado, la posibilidad de soluciones de fondo y por el otro (aunque no lo parezca) las mayores posibilidades de implementación.
¿qué impide que las transferencias de fondos públicos se relacionen con el cumplimiento de metas; que el Tribunal de Cuentas tenga potestades sancionatorias; que se llenen por concurso y sujetos al cumplimiento de metas los cargos gerenciales y de alta especialidad en la administración pública como se intentó en la fracasada “Reforma del Estado” del primer gobierno del FA; que se puedan regionalizar servicios públicos; que cada departamento cobre la patente de rodados que crea conveniente; y otros caminos que se han mencionado en Contraviento?
Lo impide que el sistema político no tiene ningún incentivo para realizar dichos cambios pues erosionan su poder y obliga a rendir cuentas. Por eso el Tribunal de Cuentas o la Junta de Transparencia y Ética Pública (entre otros tantos organismos) no son más que placebos, cascarones vacíos, ilusiones costosas: políticos, o funcionarios colocados por políticos, controlando a políticos. Llevar la soberanía a nivel local permite el control directo de los ciudadanos.
Pienso que los “impedimentos” a esos cambios están dados básicamente por marcos legales, o sea, marcos que se pueden cambiar sin necesidad de federalizar el país para ello.
Acá pregunto yo: Habida cuenta que el sistema político no tiene incentivos para realizar dichos cambios ¿Cómo se puede cambiar sin necesidad de federalizar el país (bypassear al sistema político y llevar las decisiones a los ciudadanos)?
¿Suiza se podría transformar en un país unitario?
Me parece bastante improbable, porque una vez que se ha probado la libertad, la posibilidad de elegir directamente, es difícil que uno se resigne a perderla. Renunciar a decidir local y constantemente la cosa pública por decidir solo una vez cada 4 o 5 años delegando toda la autoridad en otros, no parece un buen negocio.
Sobre la excepcionalidad cultural suiza agrego un detalle: el 41% de los residentes en Suiza a 2025 eran o nacidos en el extranjero o primera generación suiza. En cantones como Ginebra, más del 60% de la población es o extranjera o primera generación. Alrededor del 13% de los ciudadanos (votantes) es nacido en el extranjero. Es decir: no son culturalmente herederos de las guerras de religión ni de los guardias suizos que defendieron al Papa en el saqueo de Roma de 1527. Sus orígenes son italiano, alemán, portugués y francés, salvo los alemanes, poco de federalismo en las venas.
El sistema funciona y se perpetúa porque funciona. Las causas de su creación pueden haber sido históricas y culturales, pero se sostiene por su eficacia. Nosotros podríamos adoptarlo aunque no se desarrolló localmente, como tampoco la democracia republicana, justamente porque funciona.
¿por qué sólo la federalización funcionaría y no funcionaría una institucionalidad de país unitario con autonomías locales, que bien pueden implementarse hoy?
Porque la federalización, lleva la soberanía a nivel de localidad-ciudadano, sacando al político y demás corporaciones (sindical, empresarial) del medio como intermediarios. Mientras la solución dependa de la voluntad de corporaciones que no tienen nada para ganar y mucho para perder, ningún cambio será posible.
Es un problema de «public choice».
¿Por qué tal decisión se toma en la Junta Departamental de Maldonado y no la toman en el Municipio de San Carlos como, a mi juicio, debería ser? O sea, ¿por qué la decisión la toman representantes de ciudadanos que viven a decenas de kilómetros de Manantiales y no los de su propio municipio?
Totalmente de acuerdo: esa decisión deberían tomarla los ciudadanos de la localidad, como propongo acá: «Soberanía Celular y Confederación Líquida: el Uruguay que podemos ser.»
¿Es necesario federalizar para que la decisión sea tomada más cerca de la gente, de los interesados? Yo creo que no.
Yo creo que sí, por las razones antes expuestas: la decisión podrá ser tomada cerca de la gente, solo si la gente reclama para sí su autonomía, no si dicha autonomía es una «delegación» de quienes tienen que renunciar al poder. Me parece que es pedirle peras al olmo.
Respecto al tema de la cultura estado céntrica del Uruguay (totalmente cierta) es el resultado, por un lado de la perpetuación del Estado en sí mismo, a través de la Educación (incluso en la privada se transmite el credo en el Estado) y de los sistemas de «premios» y «castigos» que han implementado las corporaciones que lo controlan, por el otro, de la tremenda ausencia de liderazgos fuera del ámbito estatal (no que dentro del ámbito estatal los haya) y que por tanto no pueden mostrar las posibilidades de una sociedad cuyo centro no sea el Estado sino su propio funcionamiento voluntario. Para eso necesitas líderes comunitarios: empresarios, trabajadores, artistas, académicos, que sueñen mundos diferentes y pongan propuestas sobre la mesa.
Yo estoy convencido de que esos liderazgos existen. Yo los vi durante el conflicto de la Pesca. Los vi tomar la posta, creer en sí mismos y establecer redes voluntarias de acción y colaboración. Pero esos liderazgos se encuentra a las sombra del Estado, lejos de los medios de difusión que ni siquiera los muestran (como, ante el cierre de un conflicto no muestras a los trabajadores sino a los dirigentes sindicales).
En mi opinión (y la Pesca es el ejemplo) los cambios tienen que venir de los ciudadanos o no vendrán. Si solo dependen del sistema político, seguiremos remando en el mismo dulce de leche de siempre.
Yo no digo ni por un segundo que cantonizar es más fácil, solo digo que más interés pueden tener los ciudadanos en recuperar su soberanía, que el Estado extendido (político, sindical, burocrático, empresarial) en hacer los cambios que se necesitan.
Ojo, en última instancia, al menos yo, soy un pragmático: todo plan y acción que crea que pueda ayudar, me va a encontrar con «panoplia» completa: kranos, thorax, hoplon, knemides, dory y xiphos, listo para cargar por todo lo que valga la pena.
Muchas gracias!

