Hay algo profundamente uruguayo en nuestra forma de enfrentar los problemas. Si llueve demasiado, creamos una comisión. Si no llueve, creamos otra para estudiar las consecuencias de la falta de lluvia sobre la primera comisión. Y si aumentan los homicidios, convocamos una coordinación regional hemisférica destinada a fortalecer mecanismos multilaterales de cooperación transnacional en materia de crimen organizado.
Es tranquilizador.
Uno escucha esas cosas y piensa: «Menos mal. Yo estaba preocupado porque hace dos semanas balearon una farmacia a cuatro cuadras de casa, pero ahora que existe un espacio de articulación regional para compartir experiencias y generar sinergias institucionales me siento considerablemente más protegido».
Uruguay siempre fue un país tranquilo. Después dejó de ser tranquilo.
Ahora es un país tan o no tan tranquilo que cada vez que aumentan los homicidios el gobierno organiza una cumbre internacional para discutir la tranquilidad. El ciudadano sale a comprar pan y vuelve pensando si cerró el auto, si dejó una luz prendida y si el crimen organizado transnacional ya habrá completado correctamente los formularios necesarios para coordinar sus actividades con las organizaciones criminales de los países vecinos.
Porque el crimen organizado, como las plataformas de streaming y las aplicaciones para pedir comida, también se globalizó. Antes un delincuente le robaba la bicicleta porque necesitaba una bicicleta. Hoy probablemente exista una estructura empresarial compleja con financiamiento internacional, nodos logísticos, lavado de activos, gerencias intermedias y un departamento de recursos humanos que evalúa oportunidades de crecimiento dentro de la organización. No me sorprendería descubrir que los carteles ya realizan retiros corporativos de fn de semana para fortalecer el trabajo en equipo y mejorar la comunicación interna.
-¿Cómo viene el negocio de las rapiñas?
-Bien, pero el directorio entiende que debemos diversificar la cartera de delitos y fortalecer nuestra presencia territorial en el Cono Sur.
Es el lenguaje de la época. Todo el mundo habla como si administrara una multinacional. Los gobiernos diseñan estrategias integrales, los delincuentes construyen ecosistemas criminales y los ciudadanos desarrollamos gastritis.
El presidente tiene razón cuando afirma que el crimen organizado es un fenómeno regional. Basta mirar cualquier informe sobre narcotráfico para descubrir que conecta países, atraviesa fronteras y mueve millones de dólares. Después uno mira el resumen de la tarjeta y concluye que también participa de un fenómeno internacional, aunque en su caso consiste básicamente en una transferencia permanente de recursos desde su cuenta bancaria hacia cualquier lugar del planeta.
Pero lo interesante es la intención de instalar agenda. La política moderna ya no consiste solamente en resolver problemas sino también en administrar el orden en que la población debe preocuparse por ellos. La inflación preocupa, pero no tanto. La inseguridad preocupa, pero de una manera estratégica y coordinada. Los homicidios aumentan, pero también aumenta la cooperación hemisférica. Uno siente que vive dentro de una presentación de PowerPoint donde existen ejes estratégicos, indicadores, fortalezas institucionales y horizontes de trabajo compartidos.
El único que no aparece en el gráfico es el tipo que espera el ómnibus a las once de la noche abrazado a la mochila como si estuviera transportando los códigos nucleares de Estados Unidos.
Imagino entonces la reunión entre presidentes.
-Kast, tenemos un problema regional de crimen organizado.
-Coincido plenamente, Yamandú.
-Debemos profundizar los mecanismos de coordinación.
-Absolutamente.
-Intercambiar información.
-Fundamental.
-Generar sinergias.
-Imprescindible.
-Aunar esfuerzos.
-Sin duda.
-¿Y alguien llamó a la Policía?
-Ahora que lo mencionai, no.
En ese momento aparece inevitablemente el asesor de comunicación.
-Presidente, las cifras de homicidios preocupan.
-¿Qué propone?
-Internacionalizarlas.
-¿Cómo internacionalizar homicidios?
-No los homicidios, presidente. La conversación sobre los homicidios.
Y ahí cambia todo. Porque el problema ya no es solamente la inseguridad sino la narrativa sobre la inseguridad. Ya no alcanza con combatir el delito; también hay que disputar el relato del delito. Hay homicidios, sí, pero también hay cooperación regional, reuniones bilaterales, grupos de trabajo y compromisos compartidos. La realidad se convierte en una especie de competencia entre los hechos y los comunicados oficiales para ver quién llega primero al informativo central.
Mi madre escuchó toda esta explicación y formuló una pregunta devastadora.
-¿Y eso quiere decir que ahora te pueden robar entre varios países?
Mi madre posee una notable capacidad para sintetizar procesos geopolíticos complejos.
Porque el problema de la inseguridad tiene algo profundamente neurótico. Uno ya no sabe exactamente de qué tiene miedo. Si de los homicidios, de las encuestas sobre homicidios, de los informes sobre las encuestas de homicidios o de las conferencias de prensa destinadas a explicar por qué los homicidios aumentan menos de lo que podrían haber aumentado si no existieran determinados indicadores positivos y mecanismos regionales de articulación.
Es agotador.
Yo mismo empecé a considerar alternativas financieras. Consulté a mi corredor de seguros para averiguar si existía alguna póliza contra el crimen organizado transnacional y me respondió que todavía no, pero que estaban trabajando junto a reaseguradoras internacionales en un producto innovador para el mercado regional.
-Cubre rapiña, copamiento y narcotráfico hemisférico.
-¿Y tiene deducible?
-Solamente en delitos cibernéticos y amenazas híbridas.
-¿Y si me roba una organización local asociada a un grupo brasileño con apoyo logístico paraguayo y financiamiento mexicano?
-En ese caso aplica cobertura Mercosur ampliada.
Me quedé mucho más tranquilo.
Al fin y al cabo, si hay algo que una organización criminal no está preparada para enfrentar es un ámbito regional de articulación interinstitucional orientado a la generación de capacidades compartidas, complementado por un seguro multirriesgo con respaldo internacional y cobertura hemisférica.
Eso los destruye.
Aunque conociendo la región, probablemente terminen integrándose al directorio de la aseguradora.
Hasta la próxima, si es que hay…
