¡A los botes que el Niño nos hunde!!

Se empieza a leer en distintos medios las advertencias de agencias meteorológicas sobre la posible…

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Los papanatas de Contraviento

Hay algo verdaderamente conmovedor en quienes dedican su valioso tiempo, ese recurso tan escaso, tan…

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Una columna de comprometido tono político

Hoy me levanté en modo político. Esto significa que mantengo intacta mi habitual capacidad de…

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La ducha es fascista: anatomía imaginaria del progresismo

Hoy me levanté con vocación de psicólogo. Pero de los charlatanes, de los improvisados, de…

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Honores de escribir en Contraviento

En Contraviento, muchas veces me cuestiono mi participación por ir justamente a “Contraviento”. Mientras mis…

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El prisionero

Un paisaje rojizo y oscuro. Eso es todo lo que veo. A veces aparece algo…

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Para trabajar menos, hay que trabajar más

Trabajar menos y ganar lo mismo. ¿Quién no fantasea con algo así? El problema es…

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No sea burro m’hijo: Subir los combustibles mejora su calidad de vida

Es comprensible que tu cerebro, ese órgano rudimentario que solo entiende de «sumar» y «restar»…

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La partida

Me dijo, casi sin voz: -No te vayas, por favor…Pero los dos sabíamos. Ella sabía…

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La República del ridículo

Te juro que por un momento ayer pensé que era el Día de los Inocentes.…

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