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Nuevo discurso, nada nuevo…

21 febrero, 2023

 

Escribe Giuliano Giupponi.

 

En medio de la escalada de tensiones por la guerra y la visita «sorpresa» de Joe Biden a Kyiv, en una clara muestra de apoyo que se tradujo en el anuncio de un nuevo paquete de ayuda de 500 millones para Ucrania, se esperaba para hoy el discurso frente a la Duma rusa de Vladimir Putin.

  • Expectativas.

Como en cada discurso del Premier ruso, los rumores corren «ad alta voce» por todos los medios del planeta, muchos de ellos propalados por los medios oficialistas del Kremlin y reproducidos sin verificación por decenas de medios occidentales. Pero son los rumores lógicos ante la incertidumbre habitual en las vísperas de una fecha tan significativa, como el primer aniversario de la segunda invasión rusa a Ucrania en el siglo XXI.
Entre los rumores que circularon, los más fuertes eran la formalización del vínculo legal y político entre Moscú y Minsk a través de una anexión de Bielorrusia por parte de la Federación Rusa para crear un nuevo mapa cuasi soviético. También circuló con fuerza la anexión de Osetia del Sur y Abjasia, territorios arrebatados a Georgia a través de una maniobra igual que la empleada en Ucrania y diseñada directamente en Moscú. Junto con ese anuncio se rumoreaba de algún tipo de intervención en Georgia para capturar a la mayoría de los 150.000 hombres rusos que se exiliaron allí para no ser sujetos de leva forzosa. Esos rumores, provocaron cierto pánico en Georgia y dispararon las consultas sobre cuales son las maneras más rápidas de ingresar a Turquía y Azerbaiján.
En este panorama también circulaban los habituales rumores sobre el perfilamiento industrial ruso hacia el esfuerzo de guerra, nacionalización de empresas, etc.

Nada de eso sucedió, pero se anunciaron varias cosas.

  • Discurso

El discurso tuvo un solo «momentum» y el resto fue la diatriba habitual de Putin.
No faltaron las referencias a que «occidente» quiere destruir a Rusia, que fue la OTAN quien obligó a Rusia a invadir Ucrania (claramente no usó esas palabras sino que refiere a «intervención»), las menciones sobre los nazis ucranianos financiados desde Washington, laboratorios de biotecnología militar en territorio del Donbás, estuvo presente la pedofilia y la degeneración moral que occidente le quiere imponer a Rusia y hasta que occidente pretende imponer que dios es gay o al menos no binario. Esa diatriba habitual en contra de los derechos de las personas a la que Putin nos tiene acostumbrados desde hace al menos 2 décadas.
No hubo nada nuevo en cuanto a anuncios sobre la guerra sino alguna somera mención, aunque claramente dijo que EEUU y la Europa británica están obligando a los soldados rusos a matar ucranianos que estarían a salvo bajo el paraguas protector que Rusia desinteresadamente les ofreció desde 1997. Se mencionó la autosuficencia militar rusa y que su industria está trabajando a pleno, lo que le permitiría en los papeles continuar la guerra de manera indefinida.

También advirtió a EEUU que con cada envío de armas le va a estar quitando una nueva porción de territorio a Ucrania y que las anexiones de Kherson, Zaporizhie, Donestk y Luhansk son asutos liquidados para el Kremlin que no admite discusión. Ignorando así la situación en el frente de batalla en dónde con todos los recursos disponibles y presionando en dos puntos claves está siendo desalojado de posiciones vitales para su ofensiva o siendo repelido a pesar de los esfuerzos.

Mencionó a quienes han traicionado a Rusia y que no habrá caza de brujas pero que se los llevará ante la ley, esto no es otra cosa mas que una amenaza interna hacia la población y una advertencia para que aquellos que se le oponen vivan en edificios sin ventanas… Es decir que anuncia una nueva cacería de disidentes y tal vez una nueva campaña de suicidios de dirigentes opositores, no es la primera vez que sucede, pero es alarmante el nivel de autoritarismo e impunidad que se exhibe.

Hubo mucha mención a la persecusión de rusos en Ucrania y como los cazan con bandas organizadas para ello y financiadas desde occidente, y solo mención ni una sola prueba, testimonio o algo medianamente creíble.

Ante la amenaza de occidente dejó claro que Rusia es invencible en el campo de batalla, al menos en el que visualiza el führer ruso desde su búnker en Moscú.

Luego mencionó la dinámica de la economía rusa que estaría, según sus números, fortaleciéndose a pesar de las sanciones. Esto es verificable en la creación de empleos dijo y agregó que Rusia aumentará el intercambio comercial con sus socios estratégicos. Y agregó la creación, cosa que ya se estaba hciendo, de nuevos empleos públicos para la asistencia de las familias de los muertos y heridos en la guerra, que según Rusia son unos 8.000 en todo concepto.

Luego de las generalidades llegó lo medular del discurso que se reservó para el final.

  • Núcleo nuclear y START 3

El único anuncio relevante por sus consecuencias es la suspensión de la aplicación del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, START 3 por sus siglas en inglés (STrategic Arms Reduction Treaty).
Y es lo único relevante porque es el punto de partida para una nueva carrera nuclear.

Putin acusó a EEUU, nuevamente sin pruebas, de estar realizando desarrollos y pruebas nucleares por fuera del tratado y anunció que Rusia iniciará lo mismo realizando las pruebas nucleares necesarias que se correspondan con ese desarrollo. No se aclara en dónde se realizarán y se acusa a EEUU y la comisión del tratado de espiar para EEUU y ayudar en el ataque a las instalaciones nucleares estratégicas rusas.
Con el anuncio de la invencibilidad rusa y del nuevo impulso al arsenal nuclear, Putin dió por concluído su discurso en el que intentó insuflar el espíritu soviético y calentar los ánimos en una nueva guerra fría a la que hoy se dió la señal de largada.

  • Conclusión

Putin dió un  discurso dirigido a su consumo de propaganda interno, con amenazas a sus disidentes y sumando una advertencia a los oligarcas sobre qué hacer y dónde invertir su dinero para mejorar la situación económica y financiera rusa.

El gran objetivo de Putin es mirar hacia adelante y poder visualizar los años 1960 y 1970 cuando la Unión Soviética era una potencia mundial y cuando la falta de información y medios la hacía ver como un sitio inexpugnable para sus enemigos, con un prestigio académico e industrial que deben retomar y que tienen como ejemplo de desarrollo futuro para lo cual se reformarán hasta los planes de estudio desde la escuela para adaptarlos a las prácticas soviéticas.
La nostalgia de Putin por la Unión Soviética lo tiene completamente estancado en el pasado y no vislumbra un futuro sin aquél mundo bipolar en el que Rusia era el Amo indiscutido de medio planeta. Todas las acciones anunciadas en su discurso van en el sentido de la restauración soviética y pone al pasado en el futuro bajo su férreo mando autocrático, lo que constituye una amenaza para sus vecinos al este del Oder y desde el Mar Blanco hasta el Jónico.
Obviamente que no es su última palabra y que hay discursos que vendrán y serán importantes, mañana dará otro en el Estadio Luzhnikí y el 24 Xi Xinping tiene previsto un discurso en el que se espera una propuesta de paz en el sentido que busca el Kremlin.

Seguiremos informando.