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Portaaviones distópico

22 julio, 2023

 

Por Pablo Vierci

En la Administración Yamandú Orsi, el Ministro de Industria y Energía, compañero Marcelo “Turco” Abdala recibe a su asesor naval.

-¿Cómo viene la construcción de las naves de guerra, los portaaviones, los “acorazados de bolsillo” y los “de riñonera”, los aviones de combate para la defensa de la soberanía y la colaboración con las fuerzas revolucionarias aliadas, compañero?

-Bien y mal, compañero Turco. El portaaviones avanza, pero más lento de lo previsto. Tenemos a todo el Untmra soldando, pero hay un tema de materia prima… al restringir las importaciones para sustituirlas por producción nacional, nos falta hierro, acero…

-¿No habíamos quedado en usar material de reciclaje para fundición? Calefones viejos; arsenales ocultos, fusiles, bazookas, lanza misiles; los aviones de Pluna y los pilotes de la Regasificadora?

-Los Instaladores de Remaches decretaron “paros rotatorios”, y un piquete de Fenapes no deja entrar a los depósitos de chatarra, en defensa del patrimonio histórico, porque dicen que los aviones de Pluna que todavía no se fundieron (la fundición del metal, me refiero, no a la bancarrota) tienen valor testimonial y no se pueden tocar. Recuerde que derogamos la LUC, compañero Ministro.

-Pero esos aviones no tienen alas…

-Justamente, ahí está el tema, el monumento se llamaría “Ansias de volar”. Quieren separar de la masa metálica lo que pertenece a los aviones e instalar una especie de avión sin las alas de metal pero con alas simbólicas angelicales, en algún lugar céntrico, en recuerdo de cuando Uruguay tuvo avión de bandera nacional, en defensa de la soberanía de los cielos, surcados por las multinacionales.

-¿O sea eso no se toca?

-Hay un piquete que se metió adentro del avión que sobraba y no los saca ni la Metro. Y la ley los ampara. Algunos ya tuvieron familia allí adentro.

-¿Y el resto del portaaviones, cómo avanza?

-Un paso para adelante y dos para atrás. Pero desde ya le digo, compañero Turco, que va a quedar más corto, 50 metros. El gremio dominante en la Facultad de Fauna y Bioética, la FFF, Federación de Fauna y Flora, determinó que ninguna nave nacional, a partir de ahora, puede tener más de 50 metros de eslora para no perjudicar los ecosistemas marinos y los acuíferos.

-¿Y eso tiene fuerza de ley?

-Recuerde, compañero Ministro, que desde que asumimos nosotros, los del PIT-CNT, con un títere en la Torre Ejecutiva, determinamos que las resoluciones de los gremios tienen fuerza legal. Y vamos por el plebiscito para que tengan fuerza constitucional. Ya hay mayoría, compañero Turco. Ahora nadie se puede echar para atrás porque pueden venir las represalias.

-¿Y algún otro contratiempo en nuestro primer portaaviones “made in Uruguay”?

-Está costando un poco más caro, señor compañero Ministro. Dicen los compañeros trabajadores que se trata de “trabajo mareador”, o sea jornada triple… nos va a costar un ojo de la cara, señor compañero Ministro… nos vamos a quedar sin presupuesto, aunque sigamos haciendo bicicletas de los préstamos del Brou.

-¿Pero si se está construyendo en tierra, en el dique Mauá, por qué se marean?

-Justamente, compañero Ministro. Es una percepción, dicen que se “auto-perciben” en el mar, y eso los marea… le llaman “buque seco”, donde perciben las olas, las gaviotas, las ballenas. Aunque estén en tierra.

-¿Y si lo dejamos corto, de 50 metros?

-Sería lo más razonable, pero los aviones…

-Caen al agua…

-Y sí, infelizmente, como dicen los brasileros. Claro que ahí abajo de la popa del portaaviones tendríamos una verdadera cantera de fierro viejo, de aviones viejos, para reciclar y hacer otros buques. Por eso, no hay bien que por mal no venga desde que la revolución tomó el poder.

-Voy a hablar con el FFF, al menos que se haga de 80 metros

-Justamente de eso le iba a hablar, Ministro.  Los pisteros que construirían la pista del portaaviones, nucleados en el PIS, Pisteros Internacionalistas Sindicalizados, se declararon en conflicto porque quieren tener una cláusula que disponga, y si se puede hacer un plebiscito en la Constitución mejor, que en el portaviones Rodelú no puede aterrizar ningún avión de procedencia foránea.

-¿O sea solo aviones “made in Uruguay”?

-Satamente, Turco. Señor Ministro, perdón.

-¿Y el presidente Orsi qué dice?

– Dice pocote, sabe que anda medio indeciso. Está hace meses por redactar un telegrama de felicitación por aquello de las “democracias diferentes”, si son más “diferentes” que “democracias” o más “democracias” que “diferentes”. Se empantanó en ese galimatías y el tiempo pasa. Hasta que no resuelva eso, no contamos con su liderazgo. Ya no estamos en aquel 2023 y 2024 fabulosos, donde “de noche todos los gatos eran pardos”. Anda perdiendo un poco de carisma, el Canario.

-¿Y de las fragatas, los torpederos, los lanzamisiles, todo de fabricación nacional, mejor no hablar?

-Y no, capaz que mejor no hablar. Queda funcionando una sola grúa, no hay herramientas, y justo los operadores de la grúa entraron en “huelga indefinida” y “paro de brazos caídos”, y los de material hidráulico en “paros con resaca”.

-Ese paro no lo conocía.

-Hacen las cosas pero van chocándose entre sí, o con los materiales, o se caen de cubierta, y los responsables somos nosotros, el Estado, el Ministerio. Hemos pagado millones de indemnizaciones por “hombre al agua”, resfríos, pulmonías, todo tipo de demandas, Señor Ministro.

-¿Cómo viene la industria aérea?

-Bastante bien, compañero Ministro.

-¿Qué es lo “bien” y qué es lo “bastante”?

-Lo “bien” es el prototipo. Como usted bien dijo, compañero Ministro, se creó una comisión multidisciplinaria, transversal y con perspectiva de género y decidieron el diseño, uniendo varios contenedores de basura, se soldaron, y quedó una bonita cabina, con aquellos asientos de la plaza Zabala. Quedó muy futurista y retro al mismo tiempo, se han viralizado algunas fotografías. Y las alas, son las hélices de un parque eólico que hubo que desguazar.

-¿Y el “bastante”?

-El motor, compañero Ministro. No remonta vuelo. Se prende, hace ruido, larga humo, pero no mueve la hélice. Como si se hubiera empecinado.

-¿Razones?

-Eso hay que hablarlo con el ingeniero Daniel Martínez, el encargado de que los aviones remonten vuelo. Lo que sí es que largan aire, como un ventilador, incluso es fresquito, los compañeros del Sunca lo usan ahora en verano por el fresco. Pero remontar vuelo, ¡niet!

-¿Los tanques de guerra Charrúa, decime que vienen viento en popa?

-Maso…

-¿O sea?

-Hicimos un par de pruebas con el prototipo, y no sabemos bien por qué, sin gente adentro, pero dispara para atrás, o sea el disparo del cañón en lugar de ir hacia adelante, vamos a decir, al tanque enemigo, le pega a la cabina, donde se supone que van nuestros compañeros.

-¿Sería algo así como un tanque transpuesto?

Se puede decir que sí. Dispara, todo bien, proyectiles rusos, los que nos regaló Putin, pero sin puntería. Una lástima que Putin ya no esté.

-¿De los ferrocarriles “made in Uruguay” mejor ni hablamos?

-Hablar podemos hablar, pero que anden, es otro tema.

-¿Qué pasó?

-Recuerde que los compañeros del UNTMRA, por orden ministerial, levantaron casi todos los rieles para fundirlos para el tema del portaaviones, que fue motivo de la campaña electoral, todavía hay afiches con el Canario  y usted, comandando el portaaviones Rodelú, la maqueta, mejor dicho ¿se acuerda? Acá se “desvistió a un santo para vestir a otro”: dejaron en la vía, literalmente, a la infraestructura ferroviaria.

-¿O sea que habría que inventar un tren que no circule por rieles y durmientes?

-Salvo que los compañeros de AFE entraron en conflicto por el desmantelamiento de las vías y ocuparon las oficinas, las vías. Hay mucho relajo por ahí. Mejor no lo amargo con eso porque se salió un poco de madre ese asunto.

-¿Se reflotó la draga antigua, de las administraciones anteriores, que hundimos como símbolo del Tiempo Nuevo que no quería tener reminiscencias del Ancien Régime?

-Se reflotó y se volvió a hundir, compañero Ministro. ¿Se acuerda que para hundirla le pusimos mucha piedra como lastre? La conseguimos levantar a duras penas pero se fue a pique de nuevo. Hay un equipo de buzos intentando rescatarla, pero un paro en el remolcador con grúa de arriba los tiene abajo, casi sin oxígeno. Tal vez habría que decretar la emergencia porque los buzos “la van a quedar”. La negociación está difícil, los de arriba pusieron un cartel “NO a la presión patronal”

-¿Quién es la patronal?

-Usted, compañero Ministro. Y los buzos andan mandando señales de auxilio desde abajo, que no pueden subir sin la grúa de arriba, porque fueron con el equipo especial de plomo por si había contaminación.

-¿Contaminación?

-¿Se acuerda la última movilización de los buzos? Atendimos todas sus demandas, incluso aquella de que los buzos tenían que tener protección especial para cuando hicieran el salvataje de los submarinos atómicos que fabricaremos, que está en el plan del Ministerio para el año próximo, después del portaaviones. Obtuvieron todo lo que planteaban en la plataforma y ahora trabajan con traje de plomo, hay que bajarlos y subirlos con grúa. Y a la grúa ocupada por el UNTMRA no la mueven ni con Viagra.

-¿Y los buques para la industria pesquera? Eso va a generar divisas. Antes no lo sabíamos, pero ahora que estamos en el Gobierno aprendimos que las precisamos.  Si no pagamos los salarios y las jubilaciones se nos viene la noche…

-Por ahora pocote.

-¿Muchos “paros perlados”, mucho trabajo “a reglamento”?

-Paro “A desgano”. El peor de todos. Lo que una cuadrilla hace de mañana, la cuadrilla que trabaja “a reglamento”, los de la tarde, que están trabajando “a desgano”, la deshacen, porque “no tienen ganas”. No avanzamos ni un metro. Si uno va al mediodía se soldó un montón de chapas en el suelo. De tarde, está todo desoldado de nuevo, las chapas apiladas. Y así sucesivamente. Y siempre lejos del agua, muy lejos de los peces, donde los buques asiáticos siguen haciendo su agosto.

-¡Pero estamos en julio!

-Bueno, llámele como quiera.

-¿O sea?

-Seguimos pescando con el calderín en la Escollera, compañero Ministro.